Breakingviews

El coste de detener al ministro Ulyukayev

El responsable de Economía ruso, acusado de recibir un soborno, era una voz razonable que llamaba a la contención del gasto

Alexei Ulyukayev, ministro de Economía ruso.
Alexei Ulyukayev, ministro de Economía ruso.

Las severas medidas de Rusia contra su ministro de Economía tienen un coste. Alexei Ulyukayev, detenido ayer, puede o no ser culpable de aceptar un soborno de 1,9 millones de euros. Pero a la economía rusa no le vendrá bien que deje de tener un papel importante en el Gobierno.

Ulyukayev y el ministro de Finanzas, Anton Siluanov, han llamado últimamente a la contención en el gasto para hacer frente a la realidad económica –principalmente, los persistentes bajos precios del petróleo. En un borrador de presupuestos presentado recientemente a la Duma (el Parlamento), el Gobierno basó sus cálculos en un precio del petróleo bastante bajo, de 40 dólares por barril durante los próximos tres años, y puso como objetivo una reducción del déficit hasta el 1,3% del PIB en 2019, respecto al 3,2% previsto este año.

Marginar a Ulyukayev podría significar también marginar la voz de la razón. Los inversores que esperaban una nueva serie de privatizaciones en Rusia puede que también estén decepcionados. Ulyukayev había sido renuente a aprobar la compra por parte de la petrolera Rosneft –controlada por el Estado– de la más pequeña –y también estatal– Bashneft. Se le acusa de recibir un soborno para aprobar dicha compra, como hizo finalmente.

Puso como objetivo una reducción del déficit hasta el 1,3% del PIB en 2019, respecto al 3,2% previsto este año

Durante el próximo año serán especialmente necesarias las voces razonables. El riesgo, de cara a las elecciones presidenciales de 2018, es que el presidente Vladimir Putin continúe dando dinero a los líderes regionales para mantenerlos fieles. Se prevé que el gasto ruso en defensa caiga del 5,3% del PIB en 2015 al 4,7% este año. Pero el compromiso de Putin con el presidente electo estadounidense Donald Trump para trabajar juntos contra el “terrorismo internacional” puede dar margen para una agresión militar. En ese caso, Rusia tendrá que esperar que se levanten las sanciones internacionales que sufre para compensar su creciente pesimismo económico.

Normas