Elecciones presidenciales

Consulta las empresas españolas que más dinero se juegan en EE UU

Las elecciones en EEUU son analizadas con lupa por hasta 16 cotizadas con presencia en el país.

Compañías del Ibex con exposición en EE UU Ampliar foto

El 8 de noviembre, todos los focos se trasladarán a Estados Unidos. Para el mercado español, este país supone más del 15% de la generación de ingresos de sus principales empresas. A cierre de 2015, las 16 cotizadas españolas con exposición a este mercado elevaron su cifra de negocios hasta los 38.400 millones de euros. Con independencia de quién habite la Casa Blanca en los próximos cuatro años, uno de los sectores más beneficiados por las propuestas de ambos candidatos será el de la construcción.

Hillary Clinton, aspirante demócrata, apuesta por el fortalecimiento y ampliación de la ley de cuidados de la salud o atención a las energías renovables. Sus políticas podrían pesar sobre el sector farmacéutico, de consumo cíclico y de servicios públicos. En el caso del candidato republicano, Donald Trump, su campaña sugiere buenos resultados para las farmacéuticas al abogar por la eliminación del programa estrella del actual presidente (Obamacare); la banca, que sacaría partido de una subida de los tipos de interés más acelerada; las empresas de energía tradicionales, como las petroleras, y las tecnologías de la información.

Farmacia: el sector más expuesto al resultado electoral

Si hay algún sector que la semana que viene fijará toda su atención en las elecciones presidenciales ese será el farmacéutico. La intención de la candidata demócrata de instaurar un control de precios ha desatado los miedos en el sector, que podría verse duramente perjudicado.

Sin embargo, las grandes empresas sanitarias sí aplaudirían una victoria de Trump, quien apuesta por la derogación de Obamacare (la reforma impulsada por Obama que ha reducido el porcentaje de personas sin seguro médico) y la defensa de los métodos anticonceptivos. En este sector, Grifols juega un papel muy importante, pues es la empresa española con más presencia en EEUU. De los 3.934,6 millones de euros que ingresó en 2015, 2.505,8 procedieron del país estadounidense, lo que supone más del 63%.

Además de las farmacéuticas, las compañías dedicadas al consumo también se juegan un volumen importante de su negocio. Hillary Clinton ha prometido una legislación sobre el salario mínimo que podría pesar sobre el consumo minorista y las grandes empresas del sector “agradecerán la defensa que hace de la inmigración, un colectivo del que depende en gran medida el consumo”, según Victoria Torre, jefa de producto y análisis de Self Bank. Así, compañías como Viscofan, que se juega en EE UU un 15%de negocio, o Inditex, que cuenta con un volumen de ventas de en torno al 11%, según XTB, podrían ver incrementada su cotización. Y es que el grupo que preside Pablo Isla alberga en el país 73 tiendas de las 7.000 que tiene repartidas en 91 mercados. Además, otras empresas como IAG se juegan más de un 15% de su negocio.

Banca: la gran benficiada de Trump

Los dos grandes colosos del sistema financiero, BBVA y Santander, son los que cuentan con más exposición a Estados Unidos. Si se toma como referencia las cuentas de 2015, el 11,2% de los ingresos (2.652 millones) obtenidos por la entidad que preside Francisco González proceden de este país, mientras que en el caso de Santander la cifra alcanza los 7.800 millones (un 17% del total).

Con la vista puesta en las elecciones, los expertos creen que la victoria del candidato republicano sería la mejor opción para el negocio de ambas firmas. Aunque 2016 finalizaría sin la tan esperada subida de tipos (se retrasaría unos meses) a lo largo del próximo año la normalización monetaria correría a un ritmo más acelerado, según Víctor Peiro, director de análisis de GVC Gaesco Beka. Son de sobra conocidas las críticas vertidas por Trump a la política de Janet Yellen al frente de la Fed.El magnate estadounidense acusa a la institución de crear una economía falsa y de potenciar una burbuja en los mercados. Cualquier movimiento orientado hacia un incremento de los tipos será aplaudido por la banca.

Juan José Figares, director de análisis de LinkSecurities, añade como catalizador la intención de Trump de dar marcha atrás en la fuerte regulación aprobada en los últimos años. Por contra, Hillary Clinton defiende la idea de dotar de más poder al regulador para que decida si las instituciones son demasiado grandes y demasiado arriesgadas, imponiendo tasas de riesgo asociado a la cantidad de deuda de cada banco.

Una de las propuestas que sopesaba la aspirante demócrata a la presidencia era profundizar en la división entre banca de negocios y banca comercial. La medida ha sido finalmente descartada por las presiones recibidas desde WallStreet, uno de los principales apoyos de Clinton en su carrera hacia el corazón de Washington.

Construcción: el triunfador de los comicios

Gane el candidato que gane, el sector de la construcción será el más beneficiado. Esa es una de las conclusiones que se extraen del informe elaborado por BBVA de cara a las elecciones.

La aspirante demócrata, Hillary Clinton, ha hecho del gasto en infraestructuras una de las piedras angulares de su programa. Si finalmente gana y sus medidas terminan por aplicarse, esto redundaría en un volumen importante de inversiones publicas y privadas en infraestructuras de transporte (autopistas, carretera, puentes y aeropuertos), renovaciones de colegios, así como otras relacionadas con el sector de la energía. Todo esto “abriría oportunidades para compañías de construcción, ingeniería o arquitectura”, entre otras. Y es aquí donde empresas españolas como ACS,FCC, OHL o Ferrovial podrían repartirse parte del pastel.

El programa de su rival para ocupar la Casa Blanca también cuenta con proyectos de infraestructuras, aunque de muy distinta índole, tal y como apunta Figares. Entre las propuestas más controvertidas se encuentra la idea de construir un muro con la frontera de México, medida que de aplicarse beneficiaría a las empresas de construcción. A la oferta anterior se suma la creación de un fondo de infraestructuras respaldado por bonos del Estado.

A pesar de todo, los expertos de Lombard Odier consideran que tanto las medidas de uno u otro candidato son difíciles de transformase en realidad.En el caso de Clinton, Sophie Chardon, estratega de inversión de la firma, señala que “las expectativas sobre el alcance definitivo de dicho programa están abocadas a defraudar. Además, el programa debería financiarse, al menos parcialmente, aplicando un tipo impositivo mayor a las franjas de mayores ingresos y al patrimonio, en un intento de limitar su impacto sobre el déficit público estadounidense”. Por su parte, el magnate estadounidense no termina de convencer ni a los miembros de su partido.De hecho, Jaume Puig, de GVC Gaesco, cree que muchas de sus propuestas acabarán siendo moldeadas.

Energía: la cara y la cruz de las políticas de los candidatos

El sector energético ha sido uno de los protagonistas este año. Las continuas caídas en el precio de las materias primas, y en especial en el petróleo, convirtieron a las compañías dependientes de recursos básicos en las grandes castigadas en la primera mitad del ejercicio. Aunque a medida que el crudo se ha ido recuperando estas empresas han repuntado, el apoyo del nuevo Gobierno estadounidense sería clave para la mejora de sus balances.

En España, Repsol, ArcelorMittal y Acerinox tienen presencia en EE UU. Las dos últimas generan de media el 30% de sus ventas en el país, según XTB. “Acerinox y ArcelorMittal cuentan con factorías en territorio estadounidense, sabedoras de que el país norteamericano es, a su vez, un buen productor y un gran cliente”, explica Javier Urones, estratega de mercados en XTB. Por su parte, la petrolera española posee una cifra de negocio del 2,5%, pues de los casi 40.000 millones que registró en ventas a lo largo de 2015, cerca de 1.000 millones corresponden a EEUU. Por ello, una victoria del candidato republicano daría alas a estas empresas, ya que Donald Trump mantiene su respaldo a la producción de energía y a la liberalización de las exportaciones. Además, la llegada de Trump a la Casa Blanca podría eliminar la incertidumbre sobre la regulación del fracking.

La candidata demócrata es totalmente contraria a las políticas de Trump. Hillary Clinton defiende la utilización de energías renovables y la transición al gas natural. Tanto es así que se plantea instalar más de 500 millones de paneles solares en los próximos cuatro años. En este sentido, Gamesa e Iberdrola se verían impulsadas con una victoria de la candidata demócrata. Ambas compañías cuentan con intereses al otro lado del Atlántico. De los 3.503,8 millones que ingresó Gamesa en el ejercicio 2015, 469,2 provinieron de EEUU, lo que supone un volumen de negocio superior al 13%. Por su parte, Iberdrola posee una presencia de casi el 12%. La energética española registró ventas por valor de 3.683 millones de euros en EEUU de un total de 31.418,7 millones, según datos proporcionados por Bloomberg. Aunque su presencia no correría peligro si Clinton continúa con las políticas de Obama, Iberdrola representaría la cara y la cruz si Trump se proclamara victorioso. “Mientras que la división del negocio regulado no se vería afectado, el área de energías renovables sufriría la cara opuesta”, señala Víctor Peiro, director de análisis de GVC Gaesco Beka.

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