Previsiones empresariales

La década maravillosa de la industria química

Las exportaciones del sector químico crecerán hasta 2017, lo que supondrá un aumento de casi un 50% en la última década

La patronal pide una rebaja del coste energético para ganar competitividad

Previsiones para la industria química Ampliar foto

Una década maravillosa para el sector químico español, gracias fundamentalmente a las exportaciones. Así lo marcan las previsiones presentadas ayer por Feique (Federación Empresarial de la Industria Química Española), que muestran que este sector habrá aumentado las ventas en el exterior casi un 50% desde 2007 hasta 2017, logrando un comercio con otros países de 34.027 millones de euros como expectativa para el año que viene.

La década prodigiosa para la exportación de estas compañías coincide, paradójicamente, con la grave crisis en España comenzada en 2007. La cifra de ventas en otros países ha pasado de 22.878 millones a 34.027 millones que se espera para 2017, lo que supondrá 11.149 millones más. “Esta cifra indica lo que se ha espabilado el sector en estos años”, explicó Antón Valero, presidente de Feique, que será reelegido hoy en la asamblea de la patronal para dos años más en el cargo. Aparte de la necesidad de buscar negocio en nuevas regiones del mundo, las empresas se han visto impulsadas en los últimos tiempos por la devaluación del euro frente al dólar, que ha otorgado mayor competitividad a los productos europeos.

El aumento de las exportaciones ha funcionado como tractor para la cifra de negocio del sector, que se habrá expandido en 10.836 millones hasta 2017 (en la última década) un 21,8% más, lo que lo dejará la facturación ese año en 60.579 millones. También para 2017 se prevé otro alza del 3,1%.

Otro de los motivos que ha avivado al sector ha sido la propia recuperación económica en España, tanto por parte del consumo privado como de las industrias finalistas de los productos químicos, por ejemplo gracias al buen comportamiento de la industria del automóvil o de la agroalimentación. “Los clientes a los que vendemos también exportan mucho más”, reconoció Valero.

La mejoría en el negocio químico se vuelve a recoger en la previsión de crecimiento para este año, del 2,3%, y para 2017, con otro alza del 2,5%, lo que supondrá unos ingresos para esta industria de 60.579 millones. Estas perspectivas también se cumplen para el volumen de producción: un 3,3% en 2016 y del 3% el año próximo.

El volumen de producción del sector –que engloba materiales, farmacéutica, cosmética, pinturas, detergentes, fibras o agroquímica– crecerá de 2007 a 2017 un 14,2%, frente a una caída esperada del 20,6% del conjunto de la industria.

“Junto a la agroalimentación y la automoción, somos la base industrial de este país”, aseguró Valero. Este sector da empleo en España a 191.400 personas de forma directa en 3.100 empresas, según datos de Feique de 2015. Tradicionalmente son puestos de trabajo de calidad, con una retribución media anual de 37.550 euros por empleado, con un 95% de contratos indefinidos. Además, del total de la I+D industrial en España, el 25% corresponde a estas compañías químicas.

La química es la segunda actividad más exportadora de la economía española, tras la agroalimentación, y prácticamente en el mismo nivel que la automoción, según Feique. Por zonas geográficas, la Unión Europea continúa siendo la principal región de destino de los productos químicos españoles, con Francia, Alemania e Italia como los mayores demandantes. No obstante, como recoge la patronal, están tomando fuerza otros mercados como Asia o América. Por ejemplo, Estados Unidos ya se encuentra en el puesto sexto como destino, tras multiplicar por cinco la exportación en los últimos tres lustros; y China ya ocupa la undécima posición.

Las demandas de la industria

- “Queremos tener una política energética que permita a la industria española competir en igualdad de condiciones, con un coste del gas y la electricidad en sintonía con el resto de Europa”, lamentó Antón Valero, presidente de Feique. De hecho, esta es la primera de las peticiones que la patronal hace al Gobierno. “En este momento, la industria paga de promedio entre el 20% y el 30% más por la electricidad que nuestros directos competidores como Alemania, Holanda y Bélgica”, afirmó. “Pedimos un marco que nos permita ser competitivos con el resto de Europa”, remarcó Valero, quien también es presidente de Dow Chemical Iberia. Por eso, entre otras cosas, solicitan que el coste extra tarifario se traslade a los Presupuestos. “La tarifa eléctrica se ha olvidado de la industria”, apuntó.

- También solicitó infraestructuras y servicios logísticos y de transporte que faciliten en el acceso a los mercados, en especial la conexión ferroviaria con Francia para el transporte de mercancías. Valero lamentó el retraso de la apertura con el ancho de vía europeo que debía conectar el litoral mediterráneo.

- La patronal también criticó el marco regulatorio “asfixiante” para la industria en la UE, por la maraña de legislación comunitaria, y que se agrava en España por la legislación nacional, autonómica y local, que según Feique, en ocasiones son incompatibles y complican el desarrollo del negocio. Para Valero, es fundamental crear un contexto que permita a las empresas competir en el mundo: “Cuando cierra una industria, ya no se abre. Por eso debemos ser competitivos”.

- Además Feique demandó al futuro Gobierno que busque un pacto de Estado respecto a la política industrial en España, que permita que la política en el sector no cambie con el color político. Además de exigir la figura de la Secretaría de Estado de Industria en el próximo Ejecutivo.

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