Entrevista a la gestora de bonos high yield y crédito de Goldman Sachs

Rachel Golder: “El mercado no descuenta el riesgo de que gane Trump”

Rachel Golder, gestora de Goldman Sachs
Rachel Golder, gestora de Goldman Sachs

Con una experiencia de 30 años en el ámbito de la gestión, Rachel Golder, especialista de Goldman Sachs en bonos de alto rendimiento o high yield en Estados Unidos, se muestra relativamente optimista sobre el potencial que le queda a este tipo de activo, que ya habría dejado atrás sus momentos de mayor rendimiento en el presente ciclo económico y también de mayores tasas de impago. La gestora, que participa en la toma de decisiones sobre un patrimonio de 25.000 millones de dólares (22.500 millones de euros) se prepara para el cambio de escenario que supondrá el alza de tipos en EE UU –para el que no aprecia en este momento argumentos sólidos– y para la incertidumbre que traen las próximas elecciones presidenciales en la mayor economía del mundo y sobre las que considera que no se han descontado los riesgos de una posible victoria del candidato conservador, Donald Trump.

¿Qué oportunidades de inversión ofrecen ahora los bonos high yield estadounidenses?

Estamos en un escenario en general precario para el crédito, con un débil crecimiento de los beneficios corporativos y cierto deterioro en los fundamentales, propio de la recta final del ciclo económico en el que nos encontramos. Pero somos razonablemente optimistas. Y al margen del sector energético, no vemos otro sector en el que puedan darse tasas de impago significativas. El número total de defaults descenderá el próximo año. La fórmula con la que más se puede ganar ahora es con el cobro de cupón, del 6%. Hablamos de retornos de un dígito, pero en cualquier caso mejores que en otra clase de activos.

EE UU ofrece opciones interesantes para el inversor europeo por la expectativa de alza de tipos y el tipo de cambio. ¿Qué valor añadido puede encontrar en el high yield?

El inversor europeo tiene muy pocas opciones de rentabilidad en su mercado. El high yield europeo está dando un rendimiento del 3,8%, frente al 6% estadounidense, una gran diferencia que se explica por el entorno de tipos negativos en la zona euro. El high yield europeo no acusa los defaults del sector estadounidense, pero tiene la problemática de los bancos, que se han comportado muy mal. El sistema bancario estadounidense está más sano que el europeo y más diversificado a la hora de encontrar oportunidades de inversión.

¿Dan por hecha la subida de tipos que la Fed sugirió para el mes de diciembre?

La Reserva Federal está en una terrible situación ahora mismo. La expectativa es una subida de tipos en diciembre, pero creo con total seguridad que no hace falta subirlos, no hay riesgo de inflación en los próximos doce meses. La Fed tiene limitaciones para extender el alza de tipos al conjunto de la curva en un entorno global de bajos tipos de interés, frente a los estímulos de otros bancos centrales. Incluso si la inflación subyacente está en el objetivo, no creo que se deba pensar que la tasa de inflación va a ser más elevada. El argumento para una subida de tipos es bastante débil, pero es una cuestión de credibilidad después de haberlo sugerido. 

¿Qué calendario manejan entonces para las alzas de tipos?

Nuestro escenario es de dos subidas de tipos en EE UU en 2017. No habrá puntos de recesión, vemos el año próximo con razonable confianza. La gran duda es 2018. Los grandes estímulos monetarios no están creando crecimiento y en uno o dos años los mercados pueden preguntarse: “Oh, no hay crecimiento y no tengo herramientas para estimularlo”. Los tipos negativos son un mal asunto, sobre todo si el sentimiento de mercado cambia en la otra dirección. Nadie sabe qué puede pasar.

¿Cómo puede impactar la política a medio plazo? ¿Qué puede pasar en EE UU?

La política es ahora muy importante y no estamos leyendo bien las señales que manda. Si Trump gana las elecciones, creo que hay un 50% de probabilidades de que Yellen dimita antes de fin de año. La victoria de Trump sería negativa para el comercio mundial y para el crecimiento global. El mercado cree desde hace años en los mercados abiertos, no en el proteccionismo.

¿Cree que el mercado descuenta esos riesgos?

Una victoria de Trump no está descontada en el mercado, pese a que los sondeos muestran a un candidato muy cerca de otro. Y también es cierto que mucha gente cree que la probabilidad de una victoria de Trump es más elevada de lo que muestran los sondeos. Trump ha sido emisor de high yield durante años y la experiencia no ha sido buena.

Pacto factible para Deutsche Bank en Estados Unidos

La crisis por la que está atravesando Deutsche Bank ha revolucionado al conjunto de la banca de la zona euro y también salpica en el mercado estadounidense, aunque de manera muy residual para los high yield, según explica Rachel Golder. “Hay una ligera preocupación ya que Deutsche también tiene emisiones en dólares, pero el high yield de bancos en Estados Unidos es barato y es más una oportunidad que un riesgo”, señala la gestora. Añade que la presencia del banco alemán en los índices de bonos de alto rendimiento es muy pequeña, de apenas 15 a 20 puntos básicos.
“El problema de la banca es despertar confianza a nivel global”, afirma la gestora. Golder reconoce que Deutsche Bank es un peligro potencial por su condición de banco de mayor riesgo sistémico del mundo, si bien desde Goldman Sachs dan un 70% de probabilidades de que el gigante alemán supere el impacto de la multa estadounidense. “Nuestro escenario central va de una multa de 4.000 a 8.000 millones de dólares, un rango muy amplio. Aunque los 5.400 millones que han trascendido son una cifra muy creíble por las cuantías que hemos visto a otros bancos en el pasado”, comenta Golder.
En cualquier caso, estima que no habrá un acuerdo entre la entidad alemana y la justicia estadounidense “hasta dentro de un mes o dos”, de modo que podría cruzarse en el calendario con las elecciones a la Casa Blanca.

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