Juicio a las visas opacas

Díaz Ferrán tacha de “papel mojado” la hoja de gastos de las black

Los acusados por el uso de las tarjetas black de Caja Madrid y Bankia dicen no reconocer los gastos que se les imputan y denuncian “cientos de errores"

El expresidente de Viajes Marsans Gerardo Díaz Ferrán (i) y el expresidente de Caja Madrid Rodrigo Rato (d), durante la primera sesión del juicio contra los 65 usuarios de las tarjetas opacas de Caja Madrid celebrada hoy en la sede de la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares.
El expresidente de Viajes Marsans Gerardo Díaz Ferrán (i) y el expresidente de Caja Madrid Rodrigo Rato (d), durante la primera sesión del juicio contra los 65 usuarios de las tarjetas opacas de Caja Madrid celebrada hoy en la sede de la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares. EFE

La sexta sesión del juicio contra los 65 usuarios de las tarjetas black de Caja Madrid y Bankia, a las que cargaron más de 12 millones de euros en gastos sin justificar de 2003 a 2012, se ha convertido en un trasiego de de procesados empeñados en negar la veracidad de una de las pruebas claves del caso: la hoja de Excel con los gastos que se les imputan que aportó Bankia.

“Esta hoja no es una justificación de nada, es papel mojado, que solo sirve para confundir, para que en televisión digan que me he comprado mesa, que es mentira”, ha estallado esta tarde el expresidente de la patronal CEOE Gerardo Díaz Ferrán, al que se le imputan 93.984 euros.

El acusado, el único que comparece privado de su libertad, pues permanece encarcelado en la prisión de Soto del Real por el vaciamiento patrimonial del Grupo Marsans para eludir el pago a sus acreedores, ha declarado sentirse “muy cabreado” con esta prueba.

El antiguo patrón de patrones ha relatado al tribunal que aunque fue consejero de Caja Madrid de 2003 a 2009 solo hizo uso de la tarjeta que se le entregó con un límite mensual de 3.000 euros, “para gastos inherentes a la labor de consejero”, durante los dos últimos años de actividad.

Díaz Ferrán, que niega los dos únicos cargos que se le imputan en 2005 y 2006 asegura que solo usó la tarjeta en 2008 y 2009 con el único objetivo de mantener comidas con grupos de empresarios en restaurantes.

Al estallar la crisis financiera, ha expuesto el acusado, “pensé que podía ayudar a Caja Madrid y a los empresarios” animando a estos a solicitar créditos con la entidad, que se estaba desangrando en el frente hipotecario por el estallido de la burbuja inmobiliaria.

“En ese momento era bueno que Caja Madrid profundizara en el mundo empresarial. Con el cargo de consejero pensé que podía hacer una buena labor. Reuní a empresarios en comidas de 20, 10 o 15”, ha detallado.

“Creo que conseguí muchos clientes en ese periodo, en año y medio. Y de ahí vienen esos gastos. En ese momento consideré que no tenía que pagar de mi bolsillo, cosa que había hecho antes, y se lo decía, os invita Caja Madrid”, ha sostenido.

A partir de ahí, Díaz Ferrán ha reconocido que las comidas se realizaron en los restaurantes que recogen las hojas Excel, unos propiedad de otro de los procesados, el exvicepresidente de la CEOE Arturo Fernández, pero asevera que los cargos están duplicados y que apenas gastó la mitad de lo que se le imputa por ese concepto.

“Reconozco una parte, pero no puedo decir cuáles si no tengo delante los recibos, que yo firmaba al pagar”, ha agregado a preguntas del fiscal Alejandro Luzón.

En cuanto al hecho de que las cifras apuntadas sean redondas, Díaz Ferrán, en línea con lo que declaraba Arturo Fernández horas antes, ha explicado que como solía comer en los restaurantes de quien le sucedió al frente de la patronal madrileña, tenía abierta una cuenta que iba abonando haciendo importantes desembolsos de golpe “porque sabía que iba a seguir comiendo allí”.

“Arturo ha sido elegante diciendo que le pagaba por adelantado, pero lo normal es que le pagara por detrás y le debía dinero. Es la realidad”, ha dicho.

Negación generalizada

“Yo no reconozco más que los cargos que hay por restaurantes y no todos. Prácticamente la mitad. No me he gastado más que la mitad. No reconozco ningún cargo más. No insista. Porque no lo he hecho. No insista”, ha reiterado ante las preguntas del fiscal.

El de Díaz Ferrán solo ha sido el último testimonio en este sentido, tras una retahíla de acusados que viene asegurando que las hojas de Excel aportadas por Bankia “no son un extracto bancario”, “contiene cientos de errores”, o “ha sido fabricada”.

Jesús Pedroche, exconsejero de Caja Madrid por el PP (al que se imputan 132.193 euros) y exmiembro de la comisión de retribuciones, aunque ha asegurado que esto último ni siquiera lo recuerda, también ha negado la validez del Excel.

“No serviría ni para una reclamacíon de una cantidad. Algún compañero ha hablado de más de 200 errores. Me avergonzaría… Creo que le hace daño objetivo a lo que persigue el juicio, que es la búsqueda de la verdad, porque se está basando buena parte, es uno de los pilares principales, en una hoja que me repugna no sólo al sentido jurídico, sino al sentido común”, ha sentenciado. .

Pedroche ha aseverado que conocía la existencia de estas visas antes de ingresar en la entidad, porque la tenían consejeros que conocía, y que nunca dudó de su legitimidad porque se la entregó, como “parte de su retribución”, el “secretario general, que es el garante de la legalidad en la institución”.

“Caja Madrid es una entidad extraordinariamente regulada” y “muy presidencialista”, ha añadido, asegurando que pidió al secretario del consejo los extractos de sus gastos y no se los dieron.

“Dijo que la responsabilidad del control de mis gastos le correspondía únicamente a Caja Madrid. Que no tenía por qué preocuparse. Él siempre fue muy amable conmigo. Y añadía, aunque no se la pregunté, que la responsabilidad de responder de la tarjeta antes las autoridades tributarias era responsabilidad de caja Madrid”, ha apuntado Pedroche sobre un mail recibido del secretario del consejo.

Varios acusados denuncian que su visa fue clonada

El exconsejero por CC OO Rodolfo Benito (140.521 euros) expuso este jueves que la hoja de gastos aportada por Bankia recoge gastos con su visa en Bolivia, país al que dijo no haber ido “ni con la caja ni sin la caja”. “Yo nunca he estado en un supermercado”, llegó a decir para refutar los gastos que aparecen.

De hecho, Benito denuncia que la hoja contiene gastos ajenos porque su tarjeta fue clonada, como también lo denunciaron los socialistas José María Arteta (138.903 euros), luego, o Antonio Romero(252.000 euros) un día antes, mientras los mails de Bankia muestran que también le ocurrió a otro consejero cuyo delito habría expirado.

El fiscal anticorrupción Alejandro Luzón viene cuestionando cómo detectaban estas clonaciones si la mayoría de acusados declara que no podía ni consultar los cargos hechos a su visa.

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