Nuevas tecnologías

Las empresas quieren que compre desde el sofá

Las firmas apuestan por captar la atención del usuario en sus momentos de ocio

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Thinkstock

Las empresas que se mueven en un entorno digital también necesitan profundizar en su proceso de digitalización, valga la redundancia. El foco de las compañías más punteras tecnológicamente no está ya en ofrecer sus servicios a través de dispositivos móviles, algo que se da por descontado, sino en brindar experiencias de uso tan sencillas y atractivas que resulte hasta agradable comprar mientras estamos tumbados en el sofá.

Explotar fortalezas y subcontratar

La velocidad a la que se suceden los cambios, especialmente los tecnológicos, hacen que sea particularmente difícil para las empresas tener éxito en el mercado si se tienen que ocupar de varias cosas a la vez. Por eso, el director general de Amadeus, Fernando Cuesta, recomienda que las firmas que quieran entrar en su sector (el turístico) se centren en una sola cuestión para salir adelante.

El gigante de la gestión de las reservas de viajes se ha lanzado a hacer consultorías estratégicas a sus clientes, sirviéndose de la gran cantidad de información que recopilan en todo el mundo del sector turístico. Y constatan que la especialización, dentro del terreno tecnológico, es imprescindible. “Hay que dedicar todos los esfuerzos a la ventaja competitiva que tenga. La plantilla de una de las empresas a las que damos servicio está compuesta por tres treintañeros que desarrollaron un algoritmo muy puntero. Todo lo demás lo han ido subcontratando a distintos proveedores. Siguen siendo tres a pesar de que facturan ya unos 100 millones de euros”, explicó ante el auditorio de las jornadas de la APD.

Tender un puente entre lo que vemos en la televisión y el consumo es la razón de ser de Touchvie, una de las startups españolas más galardonadas de los últimos tiempos. La suya es la única plataforma del mundo que permite interactuar realmente con las series y películas que vemos. El software desarrollado por este equipo de ingenieros ofrece en tiempo real la opción de saber dónde está el paisaje que sale en la tele y cómo reservar un viaje hasta allá o conocer el modelo de chaqueta que viste el protagonista de la serie y comprarlo. “El consumo de entretenimiento se encuentra en un profundo proceso de cambio”, opina José Luis Flórez, consejero delegado de Touchvie, uno de los ponentes de la jornada Modelos de negocio para la conquista de los mercados organizada por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y Development Systems.

En su opinión, falta mucho trabajo que recorrer para que las marcas puedan ofrecer valor a las personas mientras están descansando. Su plataforma contribuye a que así lo hagan todo tipo de firmas. Aunque conseguir dar el paso de conectar con el usuario de forma intrusiva pero que resulte atractiva es el mayor desafío al que se enfrenta el sector.

“Nosotros usamos un modelo de inteligencia artificial híbrido”, explicó Flórez. “El motor todavía no es capaz de reconocer en una película la marca, modelo y año de fabricación de un coche que aparezca en el metraje, pero sí de ver que se trata de un automóvil. El sistema se ocupa entonces de buscar en internet más información y, si surgen dudas, le comunica las opciones que ha separado a un técnico, que es quien decide en último lugar”, ilustró.

En Amadeus, en este caso una multinacional presente en todo el mundo, también se están esforzando por lograr que la reserva de un viaje o la compra de pasajes de avión sea una operación sencilla, rápida y que añada valor. “Hace años que compramos billetes por internet. El desafío es ahora anticiparnos a las necesidades del cliente y ofrecerle todo tipo de facilidades”, apuntó durante las jornadas Fernando Cuesta, director general de la compañía. El ideal sería que, dando el menor número posible de información, el motor fuera capaz de ofrecer al cliente que quiera irse, por ejemplo, con su familia a Nueva York no solo billetes de avión, sino ofrecerle un menú especial o asientos más amplios por si lo desea pagar. La experiencia sería completa del todo si, en un mismo portal, se pudiera contratar también el taxi que le llevará al aeropuerto o el que le recogerá en destino.

“Estamos invirtiendo mucho en personalización de oferta para los clientes”, aseguró Cuesta, “así como en mejorar las búsquedas, de forma que el motor anticipe nuestras necesidades, y en multicanalidad, para que lo que miramos en el móvil lo podamos seguir viendo en el ordenador”.

Todos los esfuerzos reman hacia un mismo destino: lograr que la compra sea tan fácil y satisfactoria que se convierta en un gesto reflejo, por ejemplo, mientras vemos la televisión. El único freno será entonces el límite de la cuenta corriente.

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