Las visas opacas de Caja Madrid

Dos docenas de beneficiarios pidieron duplicados de las tarjetas ‘black’

La nueva remesa de mails entregados por Bankia a la justicia arroja nuevos pormenores de la gestión diaria de las tarjetas black

El fiscal ha pedido su incorporación como prueba

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Imagen de dos de los nuvos mail aportados por Bankia a la causa de las tarjetas black en los que "bajo indicación del señor Sánchez Barcoj" se ordena el duplicado de tarjeta para dos de los usuarios, uno de los cuáles manda una nota de agradecimiento.

El pasado viernes, a falta ya de solo dos días para el inicio del juicio por las tarjetas black, Bankia entregó a la justicia un nuevo lote de correos electrónicos de la época de Caja Madrid que revelan los pormenores de la gestión interna de estas visas opacas al fisco.

El contenido de los mails, 350 folios a los que ha tenido acceso este diario, pone de relieve el papel jugado por el exdirector financiero de Caja Madrid y mano derecha de Miguel Blesa, Ildefonso Sánchez Barcoj, que fue también quien más gastó con las visas opacas (575.000 euros).

Los mails entre sus secretarias y otros miembros del banco recogen entre otras cosas las órdenes de altas y bajas de las tarjetas black, o la respuesta a las peticiones de sus usuarios de ver ampliado el límite de gasto que tienen disponible o de recibir el número PIN necesario para retirar dinero efectivo del cajero. Invariablemente estas actuaciones se llevan a cabo “siguiendo indicaciones del señor Sánchez Barcoj”, según muestran los mails.

Entre las indicaciones que se hacen se encuentran mandatos para elevar de forma permanente el saldo disponible en la tarjeta de determinados consejeros o directivos de la firma, o de forma coyuntural, normalmente en verano o Navidad, llegando a alcanzarse los 60.000 euros al mes en el caso del número tres de la entidad, Matías Amat, de cara a agosto de 2006.

  • Duplicados

Los mails también muestran más de dos docenas de peticiones de duplicado de tarjeta, muy a menudo alegando que estas habían quedado desmagnetizadas. Al sindicalista de UGT Gonzalo Martín Pascual (129.750 euros de gasto), la banda de la tarjeta se le llegó a estropear tres veces, pero son varios los casos en que un usuario pidió duplicar su tarjeta dos veces.

Aunque en algunos mails se especifica que la antigua tarjeta debía ser destruida, queda pendiente dilucidar si varios de los acusados dispusieron a la vez de más de una tarjeta clonada, lo que explicaría que su hoja de gastos recoja movimientos simultáneos en sitios distintos.

En uno de los mails se advierte que las tarjetas que no fueran destruidas podían seguir usándose en determinados comercios. De hecho, en los correos se llegan a dar órdenes de cancelación de tarjetas supuestamente anuladas tres años antes.

En otros casos, los beneficiarios de las tarjetas black informan a la entidad de que su tarjeta está defectuosa porque les ha impedido realizar determinadas operaciones y en la entidad reparan en que en realidad lo que pasa es que se ha sobrepasado el límite de gasto.

No era inusual que Barcoj aprobara un límite superior para estos consejeros o que los plazos para anular las tarjetas de los exconsejeros fueran laxos. A una secretaria que informa de estos pormenores se le agradece su “celo y responsabilidad”.

  • El aval del fiscal

El fiscal anticorrupción Alejandro Luzón defendió ayer que se acepte como prueba del último lote de mails aportados por Bankia. Los abogados de los acusados han pedido a los magistrados que no los tomen en consideración porque la entidad los ha entregado con apenas tiempo para su análisis previo al juicio, lo que impide garantizar el derecho de defensa de sus clientes.

Andrés Herzog, en nombre de la Confederación Intersindical de Cajas como acusación popular, coincidió en reivindicar esta prueba y criticó los argumentos en contra de los abogados defensores. “Bankia no obtiene esos correos electrónicos como ocupante, ni con c ni con k”, dijo en alusión directa a la acusación de un letrado.

“Los aporta como legítima dueña de los correos. A nadie se le ocurriría decir que Bankia es okupante de los clientes de Caja Madrid”, remató.

Crónica del segundo día de juicio

La segunda jornada de juicio a los 65 usuarios de las tarjetas black de Caja Madrid y Bankia, que realizaron gastos personales y sin justificar por 12 millones de euros desde 2003 a 2012, tuvo como protagonistas a las acusaciones del caso.

Tras concluir el turno de los abogados defensores para plantear las cuestiones previas, que dedicaron la jornada del lunes y parte de la de ayer a pedir que se anule como prueba la hoja con los gastos de sus clientes, que se retire al FROB, Bankia y su matriz BFA como acusaciones o que no se admitan nuevas pruebas, le llegó el turno al fiscal anticorrupción Alejandro Luzón.

El ambiente general en la sala fue más distendido, superando las tensiones del primer día, e incluso fue posible ver a los expresidentes de Caja Madrid Miguel Blesa y Rodrigo Rato haciéndose comentarios tras prácticamente ignorarse durante todo el día anterior. Incluso el fiscal comenzó alabando la “habilidad”, “experiencia y cualificación” demostrada por los abogados defensores, que después de todo forman una representación de los más prestigiosos bufetes del país. Sin embargo, el tono de Luzón no tardó en tomar gravedad.

Los abogados defensores, dijo el fiscal, “han intentado sacar agua de las rocas, pero la poca agua que ha salido no es potable”. Luzón llevaba una sesión y media escuchando a los letrados pedir que se anule la principal prueba de cargo del caso, el documento que pormenoriza todos los gastos realizados con las tarjetas black por parte de cada uno de los usuarios, con argumentos como que su origen y veracidad no es fiable o, simultáneamente, que su contenido vulnera la privacidad de sus clientes.

“La incorporación de las hojas Excel a la causa ha sido perfectamente legal”, aseveró el fiscal recordando que esta prueba fue recabada después de que durante una investigación abierta en la entidad se encontrara un mail en el que se hacía referencia a unas tarjetas “black a efectos fiscales”.

“Todos los españoles hemos pagado Bankia, no sé si un entierro, pero sí ha sido un funeral”, expuso Luzón, acto seguido, para rebatir la petición de las defensas de que se impida ejercer como acusación al FROB, Bankia o BFA. Un papel que también reivindicaron poco después estas mismas organizaciones, personadas como acusación particular.

Por otra parte, la presidenta de la sala,  Teresa Palacios, desestimó ayer la petición del expresidente de la patronal CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, de dejar de asistir a las sesiones de un juicio que previsiblemente se alargará hasta el próximo mes de diciembre.

El abogado de Díaz Ferrán subrayó el lunes a la magistrada que su cliente está “en prisión, enfermo y con un alto nivel de azúcar en sangre” pero, tras escuchar ayer la valoración de la médico forense de la Audiencia Nacional, la magistrada le ordenó seguir.

Se espera que los magistrados resuelvan las cuestiones previas antes de que se reanude el juicio el viernes, cuando se prevé que declaren Blesa y Rato.

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