Automoción

PSA negocia un ERE temporal para la planta de Madrid

La empresa plantea la suspensión de empleo para unos 1.311 trabajadores durante 49 días, aplicables entre 2016 y 2017.

Ajusta la producción a la demanda

La fábrica de Citroën en Villaverde (Madrid)
La fábrica de Citroën en Villaverde (Madrid)

El grupo PSA Peugeout Citroën está negociando los últimos detalles de un expediente temporal de regulación de empleo (ERTE) de aplicación inmediata para la fábrica de vehículos de la compañía en Villaverde (Madrid), explicaron desde la compañía. Afectará al 65% de la plantilla, según fuentes sindicales, unos 1.311 empleados en total.

La empresa ha planteado una suspensión de trabajo durante 49 días laborables, que se podrán aplicar entre lo que resta de 2016 y 2017. Se divide en dos periodos: 14 jornadas entre octubre y diciembre y las 35 restantes, durante 2017.

Durante estos días, la plantilla afectada cobrará su prestación de desempleo y la empresa complementará el sueldo “hasta el 80% del total, si las negociaciones culminan en los mismos términos del último proceso”, señalaron fuentes del comité de empresa.

Este proceso es prácticamente una continuación del otro proceso de ERTE vivido en 2015 y lo que va de 2016. El primero, anunciado en septiembre de 2015, preveía suspender 30 días de trabajo desde esa fecha hasta diciembre de este año y afectaba a toda la plantilla, los 2.100 empleados. Pese a esta medida, la empresa aplicará este ERTE añadido para el 65% de los empleados.

Tal y como comunicaron desde los sindicatos, “la representación de la dirección puso sobre la mesa la situación a la baja del mercado francés, que es el principal mercado del grupo, la previsión a la baja del mercado del Reino Unido tras el brexit así como la disminución esperada en las ventas del mercado español tras la finalización del plan PIVE”.

“Tenemos la necesidad de firmar un nuevo ERTE para la gestión eficiente de los stocks. Tenemos que acomodar la producción a la demanda de los vehículos y no podemos permitirnos reducir la competitividad o penalizar los costes del grupo”, señalaron desde la filial madrileña de la compañía.

La fábrica de Madrid de PSA es de las más pequeñas de España. Fabrica el Citroën C4 Cactus en exclusiva mundial (excepto para China) y el año pasado cerró con una producción de 87.300 unidades. Supuso un crecimiento del 45% respecto de 2014.

En lo que va de 2016, llevan fabricadas unas 50.000 unidades pero desde la empresa descartan dar previsiones de producción a cierre de año. “Las variables del mercado fluctúan demasiado y no tenemos suficiente visibilidad como para saber cuánto se va a fabricar, según la demanda que haya”, afirmaron.
Sin embargo, la empresa no se ha cansado de desmentir que la planta no se va a cerrar de momento. El futuro de la instalación, de hecho, estaría garantizado por la adjudicación de la nueva generación del Citroën C4, que entrará en las líneas de producción a finales de 2017 o principios de 2018. Los sindicatos dan por hecho esta asignación aun cuando no se ha comunicado oficialmente el modelo en cuestión. La planta necesitará “una inversión de alrededor de 60 millones de euros para la adecuación a la nueva producción”, afirmaron los sindicatos.

Esta medida de suspensión del empleo no es exclusiva de la plantilla de Madrid. La fábrica de PSA en Vigo también está inmersa en otro expediente temporal, además de otro ERE extintivo. Para la adjudicación del proyecto K-9, que supone la fabricación de las sustitutas de la Peugeot Partner, la Citroën Berlingo y Opel Combo a partir de 2017, la compañía aprobó un ERE de extinción voluntario para 400 trabajadores que sería aplicable hasta 2018, entre otras medidas. A este expediente, se pueden acoger los trabajadores mayores de 58 años, unos 177 en la actual plantilla, y otros que accedan voluntariamente.

Ya avisó el presidente del grupo PSA, Carlos Tavares, el pasado mes de abril que “las plantas que quisieran adjudicarse toda la producción posible tendrían que hacer ajustes de costes de al menos un 20% de aquí a dos años”. Además, el coste de producción por vehículo tiene que reducirse, de media, en 700 euros para 2018. “Queremos ahorrar 1.500 millones de euros en el periodo 2014-2018 y añadir un 5% de aumento de la productividad adicional del 5% entre 2019 y 2021”, señaló Tavares en la presentación del plan estratégico Push to Pass.

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