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Emmanuel Macron, un rebelde camino del Elíseo

El ex ministro de economía de Francia se centrará ahora en su movimiento, En Marche!

En el Gobierno, no contaba con el apoyo del ala izquierdista del partido socialista

Exministro de economía de Francia, Emmanuel Macron.
Exministro de economía de Francia, Emmanuel Macron.

Apenas cinco meses después de lanzar su propio movimiento político, En Marche!, y después de acaloradas discusiones en el seno del Gobierno y el Partido Socialista francés, Emmanuel Macron (Ammiens, 1977) ha dado el golpe que consolida su independencia: abandonar el puesto de ministro de Economía, que ostentaba desde 2014, para centrarse en su propio proyecto. Un alivio para los socialistas, pero también un motivo de alarma, por la popularidad que goza entre los franceses: es el ministro mejor valorado del Gobierno, pero también el político mejor valorado de la izquierda. De hecho, según las encuestas, en unos comicios frente a la derecha, tendría más posibilidades de ganar que el actual presidente, François Hollande, o el primer ministro, Manuel Valls.

Macron, el mayor de tres hermanos con padres médicos, no ha gozado del favor de sus compañeros del ala izquierda del partido desde su llegada debido a su pasado y a su juventud. Hollande le colocó al frente de la cartera de Economía con tan solo 36 años y únicamente dos años de experiencia en política: entre 2012 y 2014 fue consejero económico del actual presidente galo. Anteriormente, había trabajado en el Banco Rothschild, donde uno de sus mayores logros fue dirigir la compra de una filial de Pfizer por parte de Nestlé. Esta operación le hizo ganar más de 9.000 millones, convirtiéndole en millonario con tan solo 34 años. Debido a este pasado, los izquierdistas le apodaban Macron, el banquero, pero él se defendía argumentando que había abandonado un puesto con un gran salario y asumido una cuantiosa bajada de sueldo para entrar al Elíseo.

Aunque antes de llegar al banco trabajó como inspector de finanzas en el Ministerio de Economía francés, su carrera profesional inicialmente iba dirigida a otro ámbito, pues obtuvo el título de Filosofía en la Universidad de París-Nanterre. No obstante, posteriormente estudió también en Ciencias Políticas y entró en la escuela de la élite, la École Nationale d’Administration, donde se graduó entre los cinco primeros en 2004. Macron era un buen estudiante y además sacaba tiempo para otras aficiones, como el piano: estudió seis años esta disciplina.

"Hollande le colocó al frente de la cartera de Economía con tan solo 36 años y únicamente dos años de experiencia en política"

Macron tampoco ha sido bienvenido por las reformas que ha querido llevar al Ejecutivo francés, entre ellas, la ley Macron, que pretendía modernizar la economía francesa. Durante su elaboración se encontró con la oposición de la izquierda parlamentaria por ampliar la apertura de los comercios los domingos (hasta entonces limitados a cinco año y ampliados a 12 con la nueva norma) o abrir el debate de la jornada laboral de 35 horas semanales. El impacto de la norma ha sido limitado, pero hizo que se ganase la enemistad de su formación –“Hace tiempo que se produjo la ruptura entre el Gobierno y su línea ideológica”, declaró el partido– y de los sindicatos, aunque obtuvo el apoyo de la patronal –“Ha sido un buen ministro que conoce bien la empresa”, afirmó esta semana el presidente de esta, Pierre Gattaz.

Este amante del fútbol y practicante del boxeo francés también ha estado en boca de sus compatriotas por su vida personal, al estar casado con una mujer 20 años mayor que él. El ya exministro conoció a su esposa, Brigitte Trogneux, en el instituto, cuando él tenía 16 años y ella era su profesora de Literatura. Ambos se enamoraron, pero ante los padres de él, que rechazaban la relación, decidieron enviarle a París a estudiar para poner distancia en la pareja. Sin embargo, esto no fue suficiente. Trogneux, entonces casada y con tres hijos, se divorció y fue en busca de Macron y, finalmente, se casaron en 2007. Según las personas que rodean al político, este nunca ha querido tener hijos, pero ahora se ha convertido en el padre de tres y el abuelo de seis.

Ahora comienza una nueva etapa para él dentro de En Marche! (cuyas siglas son las mismas que las de su nombre), en la que se encontrará con nuevos enemigos, como Nicolas Sarkozy, que ha anunciado su voluntad de presentarse a las presidenciales de 2017 al frente del Partido Republicano, o Marine Le Pen, en el Frente Nacional. En el extremo opuesto podría tener a Hollande, aunque la caída de su popularidad puede llevar a que no presente su candidatura, o a su gran crítico durante este tiempo, Valls.

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