Perfil: Pedro Larena

Un aire nuevo para Popular

El nuevo CEO de la entidad ha trabajado en Deutsche Bank, Caja Madrid y CitiBank

Se encargará de la gestión ordinaria del negocio, mientras que Ron mantendrá intacta sus responsabilidades

Pedro Larena, nuevo consejero delegado de Popular.
Pedro Larena, nuevo consejero delegado de Popular.

Más de tres décadas al frente del sector bancario otorgan la suficiente experiencia para superar cualquier reto que el negocio afronte. Pedro Larena (Madrid, 1959) deberá demostrar este bagaje a los inversores a partir del 1 de septiembre, cuando entrará en vigor su nombramiento como nuevo consejero delegado de Banco Popular, poco más de tres meses después de la segunda macroampliación ejecutada por la entidad en los últimos cuatro años.

El hasta ahora responsable internacional de banca comercial, excluyendo Alemania, de Deutsche Bank tendrá “la responsabilidad de ejecutar el plan estratégico presentado en la ampliación”, según informó la entidad el 29 de julio, coincidiendo con la publicación de sus resultados semestrales. El objetivo final de dicho plan es mejorar la “rentabilidad”, según anunció en mayo el ya exconsejero delegado, Francisco Gómez, con el que Popular ha llegado a un acuerdo de prejubilación.

Larena, licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid y con un Máster in Business and Administration (MBA) del IESE en Barcelona, tendrá que ganarse el favor de los inversores, pues el banco es la cotizada más castigada del Ibex en lo que va de año, con una caída del 54%, aunque le siguen de cerca otras firmas del sector. La ampliación de capital se dejó sentir, pero han sido otros hechos, como el brexit o los test de estrés de la Autoridad Bancaria Europea de hace unas semanas, unidos a las dudas sobre la banca italiana y el entorno de tipos cero, lo que más han perjudicado a la cotización de sus títulos.

Los accionistas pedían un cambio. Algunas fuentes afirman que se habló del cese de su presidente, Ángel Ron. También se rumoreó que el Banco de España o el Banco Central Europeo habían presionado para el cambio de CEO. No obstante, el director financiero del banco, Francisco Sancha, negó todas estas suposiciones. El consejo tomó la decisión “unánime” de abrir una “nueva etapa” en el banco, afirmó.

La entidad estuvo reflexionando sobre quién sería el candidato ideal y se barajaron dos aspirantes, uno interno y otro externo. Finalmente, se optó por alguien de fuera, que traiga nuevos aires, y además ejecutivo de Deutsche Bank, entidad a la que Popular ha contratado, junto a la consultora EY, para crear una sociedad independiente que dé salida a 4.000 millones de euros en activos inmobiliarios.

Larena, casado y con cuatro hijos, tres de ellos varones, llegó a la entidad alemana hace siete años para dirigir los negocios de banca de particulares en el continente. Entonces, ya contaba con experiencia en otras tres entidades: las ya desaparecidas Banesto y Caja Madrid, y Citibank. En la primera entró en 2003, como director general de banca comercial y desarrollo de negocio. Durante los cuatro años que trabajó para la entidad absorbida por Banco Santander, sus compañeros afirman que logró crear un “equipo muy compacto”, sabiendo delegar y siendo muy respetado por todos. En la caja madrileña, entre 1997 y 2001, ocupó los cargos de director global de banca corporativa y corporate finance, primero, y director territorial de Cataluña y Baleares, después.

No obstante, fue Citibank la que presenció sus primeros pasos en el sector financiero. Nada más finalizar el MBA, entró a la sede madrileña de la firma, ocupando diversos cargos de responsabilidad en banca corporativa para, nueve años después, trasladarse a las oficinas de Lisboa, donde también lideró el departamento de Corporate Finance.

Popular abre una nueva etapa, para Lorena, aficionado a los desafíos –como su aventura de cruzar el Atlántico en su velero– y para el banco. Al comunicar el nombramiento, anunció también la separación de su negocio principal y el inmobiliario. El madrileño se ocupará de la gestión ordinaria del negocio, mientras que Ron mantendrá intacta sus responsabilidades. La historia, en cualquier caso, recuerda a la de 2013, cuando el presidente nombró a un nuevo CEO, el propio Gómez, tras poner en marcha una macroampliación de capital porque la entidad había suspendido el examen a la banca española realizado por el Gobierno tras el rescate al sistema financiero.

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