Energías renovables

Una batería para 350.000 casas

La central eólica de Wikinger
La central eólica de Wikinger

El corazón energético del parque eólico marino Wikinger está listo. El coste de esta infraestructura de distribución eléctrica, diseñada por Iberdrola y construida por Navantia, ha ascendido a 70 millones de euros. Además, el peso de esta subestación en altamar (OSS) está en torno a unas 8.500 toneladas, es decir, es más pesada que la Torre Eiffel y la estructura de la Libertad juntas, ya que dispone de una estructura de acero casi 2,3 veces más pesada que la de una central de ciclo combinado (4.550 toneladas frente a 2.000 toneladas).

La subestación Andalucía, que así la han denominado al haberse desarrollado en Puerto Real (Cádiz), recogerá toda la energía producida por sus aerogeneradores en altamar y la preparará para su transmisión a tierra. Es la primera subestación marina en estar construida con dos topsides, es decir, está dividida en dos secciones, o superestructuras, que serán utilizadas por Iberdrola y 50Hertz, operador de sistema eléctrico en esa región de Alemania. El cableado instalado tiene alrededor de cinco veces más longitud que el de una subestación terrestre (150 Kilómetros versus. 32 Kilómetros).

El parque Wikinger

Wikinger es el segundo parque de eólica marina de Iberdrola, construido en esta ocasión en aguas de Alemania, exactamente en el mar Báltico, donde la profundidad oscila entre 37 y 43 metros. Este complejo logístico está situado en el puerto de Sassnitz, a 40 kilómetros de la ubicación de las turbinas. Los ingenieros de Iberdrola optaron por ubicar junto al agua esta actividad y así reducir costes y evitar los problemas del transporte por carretera de unas turbinas de viento que no pueden circular por la mayoría de las redes viarias por su gran tamaño.
El parque, que tiene un presupuesto global que asciende a a140 millones de euros, genera unos 350 megavatios gracias a la instalación de 70 aerogeneradores de 5 MW de capacidad unitaria en un emplazamiento que cubre un área de 34 Kilómetros cuadrados.

El efecto tractor de Iberdrola

Ayer fue el acto de entrega de la subestación Andalucía, un evento de presentación al que acudieron, entre otros, el comisario europeo de Acción por el Clima y Energía, Miguel Arias Cañete; el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán; y el presidente de Navantia, José Manuel Revuelta. Además, la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, ejerció como madrina de esta instalación energética.

En su intervención Ignacio Galán destacó “el protagonismo de la industria española en este proyecto”, ya que se han visto involucradas empresas nacionales como Navantia, Windar o Gamesa. Además en el caso del proyecto de Navantia en Puerto Real han participado más de 120 empresas de la zona como suministradoras.

Por su parte, José Manuel Revuelta resaltó que este contrato les ha posicionado como una empresa de construcción de referencia en estructuras offshore para campos eólicos marinos, “un sector en auge en Europa, principalmente en el Reino Unido y Alemania. Además apuntó que “permite a Navantia diversificar su oferta y proporcionar carga de trabajo en un sector complementario al naval”.

La eólica marina en Europa

El continente europeo es un territorio donde escasea el espacio en tierra con vientos adecuados para generar así energía, pero por contra es sus aguas saladas son muy adecuadas para la renovable de eólica marina. De hecho, concentra la mayoría de las explotaciones de eólica marina del mundo, que suman 8,7 GW instalados, la mitad de ellos en Reino Unido, aunque Alemania también está en marcha, precisamente con el parque Wikinger.

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