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Avecrem, el cubito de caldo de la guerra

El hambre y la necesidad hicieron de las pastillas de caldo un producto popular

Luis Carulla introdujo este producto en España en 1937, en plena Guerra Civil

Avecrem, el cubito de caldo de la guerra

Siempre se ha dicho que la necesidad agudiza el ingenio. Y la España de la primera mitad de siglo XX no se caracterizaba, precisamente, por la abundancia, al menos entre la gran mayoría de sus habitantes. Estos tenían que ingeniárselas para alimentarse de la forma más completa, exprimiendo al máximo los escasos recursos. Los pucheros, las sopas, estaban a la orden del día, aunque tampoco era fácil encontrar los ingredientes apropiados para obtener los sabores ni los nutrientes óptimos.

Cronología

1937. Luis Carulla introduce en España los cubitos de caldo concentrado, que comercializa bajo la marca Gallina de Oro, denominación de la compañía que después pasaría a conocerse como Gallina Blanca.

1938. La empresa impulsa un concurso de eslóganes para promocionar sus cubitos. Gana el que decía:Gallina vieja hace buen caldo, Gallina Blanca lo hace mejor.

1954. Las pastillas de caldo adoptan el nombre de Avecrem, con Sofía Loren como imagen para impulsar la nueva marca.

1961. Se presenta el primer spot televisivo de la marca, con el lema: Adiós, que le vaya bien, que le sirvan Avecrem.

1977. El fuerte incremento de las ventas en África hace que se desarrolle un producto específico para este mercado: Jumbo, el Avecrem africano.

1999. Se emite la campaña con el lema:¿Cueces o enriqueces?

2010. Avecrem alcanza los 20.000 millones de cubitos fabricados.

En los primeros años de ese mismo siglo, por Europa se extendía una idea cuyo origen se ubica en la gastronomía francesa del siglo XIX: los cubitos de caldo deshidratado. Se cree que Nicolás Appert, uno de los máximos innovadores en la conservación de alimentos y que surtió a las tropas napoleónicas con algunas de sus invenciones, fue quien tuvo la idea de concentrar en apenas 15 milímetros, y con un peso de menos de 10 gramos, extractos de carne para ser diluidos en agua caliente. La fórmula se fue enriqueciendo con el paso de los años y llegando a las cocinas del norte de Europa.

En España, la Guerra Civil dio el golpe definitivo a la situación de carestía de la población. En 1937, el empresario catalán Luis Carulla introdujo en España aquellos cubos de caldo de pollo, y comenzó a comercializarlos bajo la empresa Gallina de Oro, que posteriormente pasaría a llamarse Gallina Blanca, hoy un gigante del sector alimentario. Aquellos cubitos comenzaron a fabricarse en un planta en Barcelona, y su precio y su facilidad de consumo, y una creciente dificultad para acceder a los alimentos, lo popularizaron rápidamente.

A ello ayudó una apuesta, desde el primer momento, por la promoción de este producto a través de los medios de comunicación de la época. En noviembre de 1937, la compañía había adquirido un emplazamiento publicitario en la portada del periódico La Vanguardia para dar a conocer su producto, que costaba 25 céntimos el cubito. Un año después, la empresa impulsó un concurso de eslóganes. La frase ganadora sería utilizada en una campaña publicitaria que los más mayores recordarán, y que además ha perdurado durante las décadas posteriores: Gallina Vieja hace buen caldo, Gallina Blanca lo hace mejor.

Los cubitos de caldo no serían renombrados como Avecrem hasta el año 1954. Para el relanzamiento contó con una madrina como Sofía Loren, que promocionó el producto en el medio de comunicación más popular de entonces: la radio. Y en concreto, en el programa radiofónico de la Cadena SER El Buque fantasma, presentado por Bobby Deglané. Ese mismo año, la marca estuvo presente en otro programa de la misma emisora, Medio millón, presentado por José Luis Pecker.

Y es que la promoción ha sido una de las claves del éxito de Avecrem durante toda su historia, adaptando sus mensajes a los diferentes canales de comunicación. En 1959, emite su primer spot en el cine bajo el nombre Burlesque, que recibió la Palma de Oro del Festival de Cine Publicitario de Venecia. Dos años después, en 1961, lanzó su primer spot televisivo en TVE, con el que promocionaba la campaña Millones Avecrem, en la que la marca sorteaba 50.000 regalos, valorados en conjunto en dos millones de pesetas, entre los consumidores de sus pastillas que participaran. El lema de aquel anuncio televisivo era ¡Adiós, que le vaya bien, que le sirvan Avecrem!.

Durante esos años la empresa comenzó su expansión internacional, con un foco especial en África. El éxito en este continente hace que Avecrem lance un producto específico, que bautizó como Jumbo, ya que era una palabra que podía entenderse tanto en inglés como en francés. A día de hoy, el 70% de las 4.000 millones de pastillas de Avecrem que se fabrican en la planta de Gallina Blanca en Ballobar (Huesca), son Jumbo, y un 10%, para el mercado ruso y norte de Europa.

En los 28 países donde está presente, también en España, ha crecido la variedad: hay pastillas de pollo, carne, marisco, verduras... Y el público joven, que no dispone de mucho tiempo para cocinar, es el objetivo de la marca. Siempre con su gran eslogan, como bandera: ¿Cueces o enriqueces?.

Cuatro nuevos tipos de sabores

Avecrem, el cubito de caldo de la guerra

Casi 80 años después de su llegada a España, Avecrem ha lanzado este año lo que considera “la revolución más importante desde el nacimiento de este producto”. Una gama de cuatro nuevos sabores de pastillas de caldo que ha bautizado como Avecrem Dúo, ya que cada uno de ellos incorpora una doble capa de ingredientes: legumbres estofadas, guisos de carne, paella de pescado y salsa de tomate.

Cada una de estas variedades aporta una combinación de ingredientes específica que ayuda a elaborar y enriquecer, en cada caso, las recetas tradicionales a las que están destinadas. Según la compañía, estas nuevas variantes están pensadas, principalmente, para los consumidores más jóvenes, que no disponen en su día a día de demasiado tiempo como para dedicarlo a la cocina.

Avecrem es uno de las principales vías de negocio de Gallina Blanca, hoy englobada en la compañía GB_Foods. Su receta de caldo concentrado ha dado pie, con el paso de los años, a toda una variedad de productos. Las sopas de sobre se lanzaron en 1957, y la primera receta que se comercializó fue la crema de champiñones. En el año 2000, Gallina blanca fue la primera compañía en lanzar caldo en formato brik. Una de sus últimas innovaciones ha sido Yatekomo, fideos orientales que solo necesitan de agua caliente y tres minutos de cocción.

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