Tribuna

Europa es un conjunto de empresas, no de países

Las primeras consecuencias del ‘brexit’ en términos de inversión no son positivas

A primera vista, no se puede extraer nada positivo del resultado del referéndum británico. Tras la votación, se dio una situación de falsa calma en el país; todo el mundo buscaba alguna otra distracción, como la Eurocopa. La verdadera tragedia del resultado del referéndum es que probablemente no tiene que ver con Europa en sí, sino que constituyó una oportunidad para que la ciudadanía expresara que está harta de que les den lecciones y de que no se la escuche. Un resultado ajustado a favor de la permanencia podría haber dado lugar a reformas más constructivas y generalizadas en toda la Unión, ya que es obvio que es necesario un cambio para mejorar el crecimiento económico en Europa. Más allá del tremendo enfado y la tristeza que este resultado despierta en muchos de nosotros, es momento de que se entienda claramente que Europa, para muchos, no funciona.

Así las cosas, este inesperado resultado podría lastrar la incipiente recuperación económica tanto en Reino Unido como en Europa, del mismo modo que el nerviosismo sobre el referéndum ralentizó la economía británica en el periodo previo a la votación. Ahora es probable que aumente la incertidumbre política en el resto de Europa, ya que la manifiesta comodidad que ofrecía el sistema bipartidista británico ha sido víctima del UKIP, un partido de extrema derecha, lo que impulsará a los partidos de protesta de otros países. Cada vez hay más presión para que se celebre un segundo referéndum de independencia en Escocia y los jóvenes británicos, que tampoco votaron a favor de la salida de la Unión Europea, también desearían celebrar un referéndum para independizarse de sus mayores.

Las primeras consecuencias en términos de inversión no son positivas para Europa como región. La salvación –la esperanza a la que aferrarse– es que las valoraciones son moderadas. Ninguna otra región parece tan interesante y, pase lo que pase, Europa –y también Reino Unido– cuentan con algunas firmas de gran calidad gestionadas por excelentes equipos directivos. ¡Ojalá pudiera decirse lo mismo de la mayoría de nuestros políticos!

Como reacción inmediata al resultado del viernes, se incrementaron los activos líquidos del fondo Henderson Pan European Equity y se cambiaron las posiciones en estos activos de libras esterlinas a euros. La norma por la que se rige el fondo es mantener los niveles de activos líquidos “por debajo del 5%, excepto en circunstancias excepcionales, en las que este nivel puede incrementarse hasta el 10% del fondo”. Esta es claramente una situación excepcional.

"El crecimiento probablemente se estancará en los niveles mediocres"

Más allá de Reino Unido, los bancos han sufrido un duro revés. Los valores denominados defensivos, como los valores farmacéuticos, de salud, el tabaco y los bienes de consumo básico, hace bastante tiempo presentan elevadas valoraciones, que ahora se sitúan en niveles incluso más altos y muestran un crecimiento de los beneficios inferior a lo que se esperaba en un primer momento.

Más en general, los líderes mundiales seguirán manteniendo ese estatus. Pero que suban o bajen los barcos depende de la marea.

La salvación para Europa es que las valoraciones, en muchos casos, no difieren de forma extrema con las de los bonos. Pero, en mi opinión, no cabe ninguna duda de que el mundo de crecimiento reducido al que me vengo refiriendo constantemente en los dos últimos años presenta ahora un crecimiento incluso menor. La salida de la UE no ayudará a Reino Unido en este sentido, independientemente de cuántos secadores de manos o aspiradoras Dyson fabrique el país.

¿Deberían los inversores vender todas sus posiciones en Europa? Debo reformular la pregunta, porque depende de cómo se mire. No obstante, no cabe duda de que el riesgo político ha aumentado (de nuevo) en todos los países europeos. El crecimiento, que estaba recuperándose, probablemente se estancará en los niveles mediocres que presenta actualmente. La rentabilidad por dividendo será favorable, pero la confianza, desde mi punto de vista, seguirá siendo escasa durante el verano. Estoy adoptando posiciones a largo plazo en algunas compañías de calidad, que, sin duda alguna, capearán esta situación de una forma más efectiva que muchos de los políticos que nos han llevado a este desastre.

Tim Stevenson es director de renta variable europea de Henderson Global Investors.

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