Las consecuencias del 'brexit'

Bruselas accede a que Italia dé aval público a sus bancos

El primer ministro italiano Matteo Renzi
El primer ministro italiano Matteo Renzi REUTERS

Italia ha logrado un importante respaldo de la Comisión Europea para proteger a su banca. Bruselas ha autorizado un plan del ejecutivo de Matteo Renzi para garantizar la liquidez de los bancos del país en caso de una crisis financiera en la zona euro. Esta autorización fue aprobada el pasado domingo, apenas tres días después del resultado del referéndum de Reino Unido y que azotó con fuerza la cotización de la banca italiana. Desde entonces, se han sucedido los rumores de búsqueda de ayudas públicas, con el argumento de las graves turbulencias que ha desatado el brexit.

Esa ayudas, que algunos medios cifran en 150.000 millones de euros, solo podrán emplearse en circunstancias similares a las de la crisis de la zona euro de 2011, cuando el mercado interbancario dejó de funcionar para la banca de la periferia. Las autoridades italianas han insistido en que no prevén que Italia sufra una crisis de confianza como la de 2011, pero destacan que es prudente estar prevenidos para un escenario adverso. "Dada la turbulencia financiera de los mercados en los últimos días, el el gobierno se preparó para todos los escenarios, incluido el más improbable, para dar pasos en la protección de los ahorradores", ha señalado el tesoro italiano en un comunicado. 

El plan contempla que un banco podrá pedir al gobierno que garantice sus emisiones de deuda, asegurando que tendrá acceso en el mercado en momentos de máxima turbulencia. Aunque este aval solo se podrá aplicar hasta finales de este año y únicamente en bancos con un balance sólido. También se establece que ese aval deberá concederse a bonos senior con un vencimiento de entre tres meses a cinco años. En cualquier caso, el Banco Central Europeo ya es garante de la liquidez del conjunto del sistema financiero a través de sus inyecciones de liquidez y acepta sin problema la deuda soberana italiana como garantía con la que conceder financiación.

La banca italiana está en el ojo del huracán por las dudas que despierta entre los inversores no ya por sus niveles de liquidez sino de capital. Arrastra un volumen de créditos dudosos por 360.000 millones de euros, un tercio de los créditos tóxicos de la zona euro, lo que la ha hecho más vulnerable a los ataques especulativos tras el brexit.