Tribuna

Una gran oportunidad para España

No parece lógico que los europeos permitan que el centro financiero europeo se mantenga en Londres, en la City

La City de Londres.
La City de Londres.

La votación en Inglaterra sobre su relación con la Unión Europea, con el consabido brexit, nos llena de incertidumbres, pero también nos puede abrir un mundo lleno de oportunidades.

“Fuera es fuera”, decía ayer Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea. Los europeos se enfrentan no solo a la salida del Reino Unido, sino a una desmembración de la Unión Europea. Es hora de tomar decisiones, y aunque el proceso va a ser largo y tortuoso, hay que posicionarse para que las implicaciones probables traigan consecuencias positivas para España. No parece lógico que los europeos permitan que el centro financiero europeo se mantenga en Londres, en la llamada City. Los británicos no lo van a poner fácil, van a incentivar a las entidades para que no se vayan, pero los europeos tendrán que tomar decisiones.

Porque la City es mucho más que un núcleo de bancos especulando en los mercados financieros. La City es el 10% del PIB del Reino Unido, y lo que es más importante, un porcentaje similar (del 10%) en la recaudación del total de impuestos, así como una cantidad ingente de puestos de trabajo directos (aproximadamente 300.000) e indirectos (muchísimos más).

Porque España tiene todo lo necesario para ser una alternativa a la City. Tenemos unas excelentes infraestructuras operativas, comunicaciones inmejorables internas, a Europa y al resto del mundo, capacidad operativa, gente formada y muy trabajadora (mucho más que la media europea), una sociedad abierta y acogedora, así como un régimen impositivo favorable al extranjero que venga a trabajar a España a aportar valor. Por no mencionar unas condiciones climáticas mil veces mejores a las de cualquier otra ciudad europea.

Seguro que hay muchas exigencias y flecos que negociar para convencer a las entidades financieras y políticos europeos de que España es su destino perfecto y para eso necesitamos un Gobierno fuerte.

Ya se habla de Paris, de Frankfurt o incluso de Dublín. ¿Por qué no Madrid o Barcelona? Trabajemos juntos en nuestros objetivos, creamos y transmitamos lo maravilloso que es este país, cualquiera de nuestras ciudades es infinitamente mejor que las tres mencionadas. Para ello, hace falta unidad.

Quitémosle de una vez la razón a la frase atribuida a Bismarck. "Estoy firmemente convencido de que España es el país más fuerte del mundo. Lleva siglos queriendo destruirse a si misma y todavía no lo ha conseguido".

Se vota el domingo, pero ojalá que nuestros políticos lleguen a un acuerdo de Gobierno el lunes 27 de junio y centren sus esfuerzos en lo que de verdad les interesa a los españoles, al 100%, que es la creación de empleo. Con lo que eso conlleva para reducir el endeudamiento, clave para nuestro futuro y el de nuestros hijos.

Y esta es una gran oportunidad para que España consiga este objetivo.

Rafael Bunzl es director general del Grupo CIMD.