Escándalo financiero

Detenida la cúpula de Caja Rural de Jaén

El presidente y el director general de Caja Rural de Jaén han sido detenidos ante la sospecha de que cargaban gastos personales a la entidad.

Imagen de una oficina de Caja Rural.
Imagen de una oficina de Caja Rural.

Un nuevo escándalo referente al uso de fondos de una entidad financiera para cubrir gastos personales de sus directivos se ha desatado esta semana. El presidente y el director general de la Caja Rural de Jaén, José Luis García Lomas y Enrique Acisclo, han fueron detenidos el pasado miércoles, y posteriormente puestos en libertad con cargos, por los supuestos delitos de apropiación indebida y administración desleal.

Según detallaron este jueves fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), la detención se produjo el pasado miércoles por la tarde y los dos detenidos prestaron declaración en el Juzgado de Instrucción número 3 de Jaén en calidad de investigados (la nueva denominación para los imputados).

La Comisión Ejecutiva del Banco de España acordó el 23 de diciembre de 2015 remitir a la Fiscalía un informe sobre los gastos de representación de ambos investigados.

La Fiscalía de Jaén, según el auto de detención del juzgado, remitió las actuaciones al decanato de los juzgados de Jaén y éste las envió al Juzgado de Instrucción número 3 incoando diligencias previas.

El pasado 10 de junio, la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional enviaba al juzgado los informes definitivos sobre los gastos de representación de los dos directivos de Caja Rural de Jaén que están siendo investigados correspondientes a los años 2011 y 2014.

Finalmente en un auto, con fecha de este jueves, se ordenaba la puesta a disposición del juzgado de los directivos de la Caja jiennense al estimar que en los informes aparecen indicios de que “han podido apropiarse de cantidades de dinero de la Caja Rural de Jaén, para gastos de naturaleza personal ajenos a gastos de representación de la entidad, o gastos compensables”.

De ello se desprende, según el auto, que “existen suficientes indicios de posible delito de apropiación indebida”, y de “administración desleal”, por los que ambos prestaron declaración el miércoles, quedando posteriormente en libertad con cargos, mientras prosiguen las diligencias.

El caso más célebre de este tipo destapado hasta la fecha es el de las tarjetas black de Caja Madrid, con las que decenas de consejeros y directivos cargaron gastos por 15 millones de euros.