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Commerz prefiere el dinero en una caja fuerte

El banco elige almacenar efectivo en vez de pagar el 0,4% por el depósito de los fondos en el BCE

Logotipo de Commerzbank en una de sus oficinas.
Logotipo de Commerzbank en una de sus oficinas.

Commerzbank está jugando a ser el Jedi contra el Imperio de las tasas negativas del Banco Central Europeo. El banco alemán podría esconder miles de millones de euros en sus cámaras acorazadas para compensar los efectos de la política de tasas negativas en la facilidad de depósito del BCE, según informó Reuters el 8 de junio. Las ganancias económicas parecen modestas, pero podría tener un poderoso efecto de incitación.

El plan de Commerzbank de almacenar efectivo en lugar de pagar el 0,4% aplicado a la facilidad de depósito del BCE es parte de una creciente revuelta contra los tipos de interés negativos. En la zona euro la política es particularmente polémica porque para ahorradores y entidades del norte de Europa es un impuesto encubierto que beneficia al sur del continente.

Cuantos más bancos tengan dinero en sus cámaras acorazadas, menos impulso tendrán para prestar

Commerzbank está en gran parte motivado por su propio interés. Después de todo, perdió 90 millones de euros en el primer trimestre. Además, los costes están aumentando: el regulador financiero alemán BaFin puede pedir a las entidades que acumulen capital adicional para gestionar más riesgos.

Que las entidades se apresurasen a almacenar su dinero sería un gran quebradero de cabeza para el BCE. Cuantos más bancos tengan dinero en sus cámaras acorazadas, menos impulso tendrán para prestar y más débil será el efecto de su política.

Aun así, no parece que el BCE haya llegado a ese punto. Almacenar dinero en efectivo no es barato, ya que hay que pagar guardias de seguridad, seguros y cámaras acorazadas. Algunas entidades regionales ya han examinado y deshechado la idea con las tasas actuales, según la Asociación de Bancos de Ahorro alemanes. Y puede que el BCE tenga formas de contrarrestar tal movimiento: podría, por ejemplo, cobrar a los bancos por sus reservas mínimas.

Pero la postura de Commerz es una advertencia contra futuras bajadas de tipos. Y resonará con fuerza en Alemania, donde la oposición a la política del BCE forma ahora parte del discurso político. Incluso si el límite técnico está todavía un poco lejos, el político puede acercarse rápidamente.