Negocios en internet

Los intermediarios se quedan el 85% de los ingresos de la economía colaborativa

Un usuario abre la aplicación de Uber.
Un usuario abre la aplicación de Uber.

La Comisión Europea aprobó este jueves unas directrices que pretenden abrir el camino a la llamada “economía colaborativa”, aunque los principales beneficiados serán los accionistas de las plataformas de intermediación como Airbnb (alojamiento), Uber (taxis) o BlaBlaCar (transporte interurbano).

Bruselas calcula que la economía colaborativa en sectores como la hostelería o el transporte movió hasta 28.000 millones de euros y generó unos ingresos netos de unos 3.600 millones de euros. La CE reconoce que los intermediarios como Uber o Airbnb se quedaron con el 85% de esos ingresos.

Las nuevas directrices pretenden facilitar la expansión de ese negocio y acabar con las trabas que numerosos países de la UE están poniendo al desarrollo de Uber, Airbnb y modelos similares. La CE ya ha recibido quejas contra España, Alemania y Francia y se propone tramitar esos expedientes a la luz de las directrices recién aprobadas.

Esas directrices advierten que los Estados no podrán exigir un permiso o licencia a las plataformas que se limiten a ejercer de intermediarias entre particulares que se ofrecen una habitación, un medio de transporte o cualquier otro servicio.

Bruselas advierte que solo aceptará la prohibición de una plataforma en casos muy excepcionales, relacionados con un interés público verificable e inequívoco.

La CE también exime a las plataformas de responsabilidad por los contenidos que alberguen (como la venta de productos robados), pero sí serán responsables de los fallos en el sistema de pago que utilicen.

En cuanto a la fiscalidad de los usuarios, la CE sugiere a los Gobiernos que fijen un umbral de ingresos para distinguir entre la oferta ocasional de un servicio y el ejercicio profesional.

La CE también recomienda que se establezcan ciertos criterios para detectar cuando un usuario ha pasado en realidad a ser un empleado de la plataforma, en cuyo caso se aplicará la legislación laboral nacional. Entre esos criterios se menciona el grado de subordinación en relación con la plataforma.

 

Uber y Airbnb cantan victoria

Las compañías estadounidenses Uber y Airbnb expresaron ayer su satisfacción por las directrices aprobadas por la CE para facilitar el desarrollo de la llamada economía colaborativa. “La CE deja claro que las leyes europeas protegen a los servicios de economía colaborativa de las restricciones desproporcionadas”, señaló Uber, cuya plataforma para compartir viajes en coche ha puesto en pie de guerra a los taxistas. Airbnb, que se enfrenta a varios ayuntamientos por su oferta de alojamiento, calificó las directrices como “una herramienta muy valiosa” para esa batalla.