Materias primas

Los conflictos impiden a la OPEP impulsar el precio del petróleo

Dejará que el mercado sea el que dicte los precios del oro negro

Logo de la Organización de Países Productores de Petróleo
Logo de la Organización de Países Productores de Petróleo

¿De qué sirve un cártel cuyos integrantes no consiguen ponerse de acuerdo? Esa debió ser la pregunta que más rondó la cabeza de los inversores al escuchar las declaraciones de los representantes de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), que se reunieron hoy en Viena en el que es su 169 encuentro en 50 años de historia. "No tenemos un objetivo de precios, será el mercado el que lo dicte", señaló a la prensa el libio Abdalá El Badri, ya exsecretario general de la OPEP, confirmando así que, tal y como esperaba el consenso de analistas, no se llevará a cabo una congelación de la producción con el objetivo de impulsar el precio del crudo. 

Y es que las diferencias entre los países que integran el cártel son cada vez más insalvables. Para que el pacto para elevar el precio sea efectivo, Arabia Saudí exige que todos los miembros congelen su producción a niveles de enero, algo que Irán ha repetido en numerosas ocasiones que no está dispuesto a afrontar. El país persa salió el pasado enero de varios años de sanciones internacionales con motivo de su programa nuclear y no paralizará sus niveles de producción hasta alcanzar los 4,8 millones de barriles diarios, es decir, 800.000 por encima de su nivel de bombeo previo a las sanciones.

En cualquier caso, en los últimos tres meses, el mercado de oro negro se ha estabilizado al eliminarse de manera involuntaria el exceso de producción que tanto lo lastraba. El gran incendio de Canadá y las revueltas en Nigeria, que llevaron al país a producir a niveles mínimos de los últimos 20 años, sirvieron de estimulante para la cotización del crudo que, desde que tocara mínimos el 20 de enero, se revaloriza un 76% y ronda los 50 dólares por barril.

“El precio se está recuperando pero todavía no lo suficiente. Todavía necesitamos que el crudo se aprecie un poco más para que podamos sostener las inversiones en el sector petrolero”, sostuvo Suhail Al Mazrouei, ministro de Energía de Emiratos Árabes, con el que coinciden la mayor parte de los delegados de los países miembros de la OPEP. 

Pero es que el cártel se encuentra paralizado ante las disputas de Arabia Saudí e Irán y ya ningún acuerdo se antoja sencillo. Eulogio del Pino, ministro venezolano del Petróleo instó al resto de representantes a adoptar un nuevo techo para los niveles de producción, cota que hasta la pasada reunión de diciembre se encontraba en los 30 millones de barriles diarios, pero que ningún Estado respetaba ya.

Del Pino sostuvo, asimismo, que ha propuesto de cara a la próxima reunión que se celebrará en diciembre, recuperar las viejas cuotas nacionales, pero sustituyéndolas por rangos de producción con mínimos y máximos, lo que "dotaría de más flexibilidad al sistema de control de la oferta conjunta del grupo", expresó. Según el máximo responsable en materia de oro negro de Venezuela, este cambio permitiría “que cuando hay países que tienen problemas [que provocan cortes del bombeo], los otros vayan a tope, y así vayamos balanceando”

Desde Teherán también se apoyó recuperar las cuotas nacionales. "Si no las tenemos [las cuotas por países], cómo podemos controlar los niveles de producción, quién cumple o no con el acuerdo. No es claro", sostuvo el ministro iraní Bijan Namdar Zangenen, que no se pronunció acerca de la propuesta de su homólogo venezolano.

El único acuerdo, según Reuters, que pudo alcanzar el grupo fue el de la sustitución de su secretario general por el nigeriano Mohammed Barkindo. Este reemplazo llega con años de retraso con motivo, una vez más, de las disputas entre Arabia Saudí e Irán a la hora de elegir a la nueva cabeza de la OPEP.