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Una mujer junto a varios robots programados para realizar tareas domésticas.
Una mujer junto a varios robots programados para realizar tareas domésticas.

La apuesta china por los robots

Los robots atraen a China ya que pueden sustituir a los trabajadores en tareas como las domésticas donde los salarios se han disparado.

China está intentando diseñar una revolución robótica. El fabricante de electrodomésticos Midea está a la vanguardia del cambio con su oferta de 4.570 millones de euros por el fabricante alemán de robots industriales Kuka, uno de los cuatro grandes del mundo. Los robots atraen a China ya que pueden sustituir a los trabajadores domésticos inmigrantes cuyos salarios se disparan. La lógica de la candidatura de Midea para hacerse con Kuka es menos evidente.

Sustituir personas por máquinas ayudará a impulsar a China en la cadena de valor manufacturera. El bajo coste de la fabricación llevó a la primera ola de crecimiento económico del gigante asiático con el traslado de los trabajadores de los campos a las fábricas. Ahora los crecientes costes de la vida están llevando a muchos a volver. El presidente Xi Jinping tiene una visión para que China pase de ser la fábrica del mundo a una potencia tecnológica en el marco del plan Made in China 2025.

Parece que hay mucha financiación oficial para la causa. El año pasado, la provincia de Cantón, situada al sur de China, donde Midea tiene su sede, anunció que invertirá 144.000 millones de dólares en sustituir el trabajo humano por robots.

Ahora el capital privado se está sumando también. Los banqueros aseguran que los incentivos fiscales y créditos baratos fluirán a las empresas que compran la tecnología que el estado quiere. Midea puede introducir robots en sus propios procesos de fabricación, y venderlos a otras empresas que intentan hacer lo mismo.

Sin embargo, la compañía china está pagando una prima considerable por subirse al carro de la robótica. La oferta de 115 euros por acción supone una asombrosa prima del 60% con respecto al precio de febrero, cuando la compañía china reveló que había incrementado su participación existente en Kuka al 10,2%.

No está claro si los grandes accionistas de Kuka estarán dispuestos. A estos precios, es difícil ignorar la revolución robótica en China.