Entrevista

Javier Ruiz: “Nuestras principales apuestas son Applus y Lar”

En los últimos meses el fondo Metavalor ha reforzado su apuesta por Lar y Applus

Javier Ruiz, director de inversiones de Metagestión.
Javier Ruiz, director de inversiones de Metagestión.

La firma Metagestión es una pequeña joya dentro de la industria española de gestión de activos, donde las rentabilidades de los fondos dejan mucho que desear. Fundada hace 30 años, sus gestores han conseguido en varias ocasiones alzarse con el reconocimiento del mejor fondo de inversión en Bolsa española. Las dos últimas veces fueron en 2014 y 2015, cuando su producto estrella, Metavalor, logró rentar un 13,4% y un 17,1%, respectivamente. El director de inversiones de la gestora, Javier Ruiz, explica cómo ha conseguido una rentabilidad acumulada del 80% desde que tomó las riendas de Metagestión, hace tres años y medio.


Pregunta. ¿Cómo es vuestro proceso de inversión?

Respuesta. Nos apoyamos en cinco criterios básicos a la hora de invertir. El primero, que la compañía esté en nuestro círculo de competencia, que sea un negocio que entendamos y podamos imaginar dónde va a estar en cuatro años. Apple, por ejemplo, no tenemos ni idea dónde estará el negocio en cuatro años. En segundo lugar, buscamos negocios donde existan ventajas competitivas o barreras de entrada. En tercer lugar, un perfil financiero sólido. Tratamos de invertir en compañías con caja neta.

Aprendiendo de los errores

Los responsables de Metagestión hacen un saludable ejercicio anual de contrición: repasan en una carta abierta los errores de gestión que han cometido en los últimos meses. “Creemos que es fundamental para ser más transparentes y aprender de cara al futuro”, explica Javier Ruiz, director de inversiones de la gestora.

Este especialista recuerda que hace dos años el caso de Gowex centró el comentario. “A mediados de 2013 entramos en el accionariado de Gowex porque nos parecía que la compañía estaba barata y que tenía sentido su propuesta de negocio. Unos meses después la vendimos, por un tema de valoración puro y duro, y sacamos jugosas plusvalías. Sin embargo, viendo todo lo que sucedió después [un informe demoledor que hundió el valor y provocó la intervención de la compañía] está claro que no hicimos bien algún ejercicio de filtro. Pero estos errores no hay que ocultarlos, sino analizarlos y aprender de ellos. En este caso, no dimos mucha importancia al auditor, y luego se vio que ahí había algo raro”.

El limitado tamaño de la gestora obliga a sus responsables a ser muy activos a la hora de comunicar cada decisión de inversión a los partícipes. “Para nosotros es fundamental explicarles qué estamos haciendo. Nos apoyamos en la red social de inversores Unience, también en Twitter. Enviamos análisis mensuales e incluso hacemos vídeos. Lo que haga falta para que el inversor sepa qué estamos haciendo”.


P. ¿Cuál es el nivel de endeudamiento tienen las empresas que tenéis?

R. La mitad de las compañías que tenemos en cartera no tiene nada de deuda. Es importante porque, si te equivocas en tu análisis, una compañía endeudada te va a hacer perder mucho más dinero que una que no lo esté.


P. ¿Qué otros criterios utilizáis?

R. El cuarto punto en el que basamos nuestras decisiones de inversión es la gestión de capital: qué hace el directivo con las ganancias, si se reinvierten para hacer el negocio más sólido, si busca adquisiciones, qué precio paga, si recompra acciones en un momento adecuado, si reparte dividendo de forma forzada o solo cuando no tiene una alternativa mejor. El quinto criterio es el precio.


P. ¿En qué medida os han afectado en estos últimos meses de volatilidad?
R. A finales del año pasado elevamos mucho el nivel de liquidez del fondo Metavalor, porque nos costaba encontrar oportunidades de valores para incorporar en cartera. En los últimos años hemos tenido niveles de volatilidad del 20%. Para nosotros, los momentos de volatilidad son siempre una fuente de oportunidades, sobre todo cuando tienes las compañías muy analizadas, y tienes un proceso fuerte de inversión, que haga que no nos tiemble la mano al aumentar las participaciones que tenemos en cartera, si confiamos en ese negocio.


P. ¿Qué potencial tiene ahora vuestra cartera?

R. Actualmente, lo situamos entre un 55% y un 60%, para los próximos tres años. Históricamente siempre lo hemos tenido entre el 40% y el 70%, y siempre hemos podido cumplir.


P. ¿Cuál es el tamaño tienen vuestros fondos?

R. El Metavalor y el Metavalor Internacional tiene cada unos cerca de 30 millones de euros. El más grande de la gestora es el Metavalor Global, con 200 millones. Hace poco lanzamos Metavalor Dividendo, que suma otros 16 millones.


P. ¿Qué valores habéis aprovechado para comprar?

R. Un buen ejemplo es Applus. Es una empresa de certificación, pruebas e inspección, especializada en el sector del petróleo y del gas, pero también muy conocida por las ITV. Con la caída del precio del petróleo la cotización sufrió mucho, pero al final es un negocio de altísima calidad, basado fundamentalmente en la reputación. Una gran petrolera no se la va a jugar a cambiar de proveedor por ahorrarse algo de dinero. Además, vimos que a pesar de los vaivenes del mercado seguían consiguiendo generar caja neta. También hemos reforzado nuestra participación en la sociedad inmobiliaria Lar. También tenemos participaciones en otras socimis Merlin y en Axia. Han caído injustificadamente, por debajo de su valor en libros, lo que no tenía mucho sentido.


P. ¿Y para vender?

R. Históricamente teníamos compañías como Barón de Ley, que llegó a pesar un 10% del fondo. Pero ahora tenemos menos de un 5%, porque ha tenido un gran recorrido. En el caso de Vidrala, hemos liquidado la posición porque ya había subido muchísimo.


P. ¿Qué grado de rotación tenéis?

R. Hacemos mucho rebalanceo interno. El número de valores es muy estable. En torno a 30 compañías. Rotamos internamente. No hay muchas entradas y salidas. En un año pueden entrar dos – tres valores. Applus la tenemos desde hace casi dos años. En las socimis entramos desde el principio. Llevamos en Barón de Ley, en Miquel y Costas.