Transformación del sector financiero

Ibercaja tacha de “error el oligopolio al que nos pretenden llevar”

El banco estará listo para salir a Bolsa en octubre, pero prefiere retrasar su debut hasta que el mercado se estabilice

Víctor Iglesias, consejero delegado de Ibercaja, y Pilar López, presidenta de Microsoft
Víctor Iglesias, consejero delegado de Ibercaja, y Pilar López, presidenta de Microsoft

El consejero delegado de Ibercaja Banco, Víctor Iglesias, ha advertido de que el oligopolio en el sector financiero es un “error” desde el punto de vista de la competencia en precios. Ha asegurado, además, que los oligopolios ofrecen peor oportunidad para el cliente. 

“El oligopolio al que pretenden llevarnos es un error”, añadió en rueda de prensa para presentar una alianza estratégica con Microsoft para lanzar su plan de transformación digital. Iglesias se ha declarado “creyente de la biodiversidad” en la banca, para después advertir de que las fusiones para ganar tamaño no son el “único camino” para elevar la rentabilidad.

De esta forma, el consejero delegado rechazaba las recomendaciones realizadas por el Banco de España y repetidas el miércoles  en su informe de estabilidad financiera, para que los bancos reduzcan costes y mejoren su eficiencia y rentabilidad, incluyendo las fusiones como medio para lograr estos objetivos. 

El directivo también habló del proceso de Ibercaja para salir a Bolsa. Aseguró que el banco no busca el “mejor precio” de salida, sino más bien un valor “justo” inicial cuya cotización en el medio plazo muestre una “tendencia ascendente”. Ibercaja tiene hasta 2020 para empezar a cotizar.

El banco quiere tener todo preparado para poder cotizar en otoño de este año, pese a ello, su intención en retrasar su debut hasta que se estabilicen los mercados y el banco se haya liberado de los 386 millones de euros de bonos contingentes convertibles (cocos) que tiene en concepto de ayudas públicas, tras incorporar al grupo Caja3 hace tres años. Ibercaja tiene hasta diciembre de 2017 para deshacerse de estos cocos, aunque es posible que anticipe esta operación mediante la amortización de estos bonos o su venta a algún inversor institucional, que a su vez le ayude en su salida a Bolsa. 

La Fundación Ibercaja controla el 87% del capital del banco, y deberá reducir esta participación por debajo del 50% si no quiere ser penalizada con un fondo de rescate. El objetivo es colocar en Bolsa entre un 25% a 30% en el mercado, y cerca de un 10% venderlo a socios estables.

Ante la incertidumbre política en España, Iglesias también recordó que las decisiones sobre el sector financiero se toman en Bruselas y Francfort una vez que se avanza hacia la Unión Bancaria. “Las decisiones no se pueden tomar por países independientemente de qué partido esté en el Gobierno. No creo que se permitan experimentos”, subrayó en alusión a la idea de algunos partidos de fusionar a algunas entidades y al Banco de España.

Iglesias, de esta forma, defendió que las fusiones "no deben ser dirigidas. Deben ser libres". 

Recordó en este sentido que en Estados Unidos existen pequeñas entidades que son “muy rentables” y que también hay grandes bancos que son “malísimos”. Esgrimió estos ejemplos tras calificar de “mentira” que la rentabilidad esté asociada exclusivamente al tamaño de las entidades.

El directivo fue más allá y se atrevió a citar a un competidor directo: “El banco español más rentable es Bankinter. Y no es el más grande ni el más internacional”, ha enfatizado. Eso sí, admitió que las economías de escala favorecen la eficiencia y rentabilidad.

El consejero delegado de Ibercaja reivindicó que la entidad cuenta con 140 años de historia y puso en valor el “proyecto independiente” del grupo, que cuenta con el aval de los reguladores y el mercado por su “viabilidad y sostenibilidad”.

En cuanto a la posibilidad de subir las comisiones bancarias como recomienda ya gran parte del sector, e incluso el Banco de España, Iglesias defendió que se deben cobrar siempre que existe un servicio de valor para el cliente y que éste lo pueda apreciar. “Hay que cobrar si hay servicio de valor y se aporta algo al cliente”, incidió, para aclarar que cualquier relación comercial deriva en beneficios para ambas partes. “Hay mucha emocionalidad en este tema. Que se cobre si al cliente le aporta un valor. Si no, no”, zanjó.

Sobre la alianza estratégica firmada con Microsoft para llevar a Ibercaja a su digitalización en menos de tres años, Iglesias insistió en que con ella se conseguirá, entre otras cosas, mejorar el ratio de eficiencia de Ibercaja, situado ahora en el 60% para reducirlo al 50% en 2018. Los encargados de firmar el acuerdo entre Iberaja y Microsoft fueron Iglesias por parte de la entidad bancaria y Pilar López, presidenta de Microsoft, por parte de la compañçia tecnológica.

Ambos presentaron el acuerdo como un hito  “histórico” para impulsar la transformación digital del banco en los próximos tres años. El consejero delegado de Ibercaja ha indicado que este plan contempla multiplicar por cinco la inversión de la entidad destinada a tecnología en 2018. En concreto, supondrá el 15% de los gastos generales del banco en tres años, a razón de una inversión anual de 50 millones de euros.

El objetivo de este acuerdo que convierte a Microsoft en socio de referencia de Ibercaja pasa por mejorar la experiencia del cliente actualizando los canales de relación, empezando por la banca móvil. En este sentido, Iglesias confía en que los clientes activos de la banca online superen el millón en 2018, lo que supondría casi duplicar los 450.000 particulares y 70.000 empresas que ya utilizan en la actualidad estos canales.