Fusiones y adquisiciones

El interés por los emergentes, en su nivel más bajo en diez años

Fábrica de acero en China.
Fábrica de acero en China.

La situación económica mundial ha provocado que las empresas afincadas en países desarrollados hayan perdido su interés en los conocidos como mercados emergentes durante los últimos años. El número de operaciones de fusiones y adquisiciones del segundo semestre de 2015 alcanzó el nivel más bajo desde hace 10 años, según datos de KPMG basados en las estadísticas de Thompson Reuters. El estallido de la crisis económica allá por 2008 ha cambiado el esquema de las operaciones transnacionales y especialmente desde 2011, la tendencia es a la baja.

Entre julio y diciembre del pasado año se cerraron 541 operaciones D2E, como se conoce a estos acuerdos, lo que supone un retroceso del 3% respecto al mismo periodo de 2014 y de hasta un 40% en comparación con el nivel máximo de la serie histórica del Indicador de operaciones transfronterizas de la consultora que se produjo en el primer semestre de 2008.

KPMG considera que esta caída continuada del interés empresarial por los mercados emergentes se ha producido principalmente por la ralentización del crecimiento en China, los bajos tipos de interés en EE UU y los “continuos retos en varios mercados clave”, incluyendo Rusia, Oriente Medio y Sudamérica.

La inversión española en estos mercados, en caída

El estudio de KPMG sobre las relaciones de fusiones y adquisiciones entre países desarrollados y emergentes también analiza la posición de España. Una posición que tanto en entrada de capitales como en salida de inversión ha ido a la baja en los últimos años. En lo que se refiere a la inversión de empresas de aquí en otros países, el documento concluye que se ha producido un 32% menos de acuerdos. El descenso es todavía mayor que el que se ha producido en todos los países desarrollados, donde el descenso ha sido del 3%. Este descenso coloca a España en su nivel más bajo de los últimos 10 años.

También descendió en el último semestre de 2015 el número operaciones de inversión de empresas de países emergentes en España. Mientras que ha nivel mundial el crecimiento ha sido del 2%, en España ha caído casi un 40% respecto al año anterior. Tras un importante incremento en el primer semestre de 2014 cuando se alcanzó el máximo de la década, este tipo de operaciones han vivido tres semestres continuados de descenso, aunque todavía esté en niveles altos.

“A pesar de la disminución de operaciones de empresas españolas en mercados emergentes, Latinoamérica continúa siendo muy interesante para nuestras compañías”, comenta Jorge Riopérez, socio responsable de finanzas corporativas en KPMG España. “Sin embargo, la volatilidad económica global existente en la actualidad, así como la incertidumbre, ha llevado a las empresas españolas a vigilar más de cerca a las regiones con las que no están familiarizadas para evaluar el nivel de riesgo asociado a tendencias económicas locales, entorno regulador y factores específicos de cada sector”, asegura.

China ha sido tradicionalmente uno de los mercados emergentes con mayor inversión directa extranjera. Sin embargo, en el estudio aparece con una caída de más del 50%, hasta las 35 operaciones en el segundo semestre, el nivel más bajo en 10 años. Una situación similar se repite en el Sudeste Asiático, donde las transacciones se quedaron en 42 durante el segundo semestre, un 36% menos respecto al anterior.

En este contexto de caída generalizada de las operaciones entre desarrollados y emergentes, llama la atención la evolución de India. En dicho mercado se cerraron 54 acuerdos en el segundo semestre del año, lo que supone un aumento de más del 50% respecto al periodo anterior.

Paralelamente, se ha vivido una aceleración en las operaciones entre países emergentes. En total, se firmaron 149 operaciones, con un crecimiento del 25% respecto a un año antes. Aquí sí tuvo un papel importante el movimiento de las empresas chinas, que pusieron el ojo en oportunidades en estos mercados, aumentando un 78%.

“Estamos viviendo una nueva era en los mercados emergentes”, argumenta Ignacio Faus, socio responsable de asesoría en operaciones de KPMG en España. “Se ha producido un proceso de maduración y las empresas en estos países se sienten más cómodas realizando cada vez más operaciones más grandes”, señala.

Con respecto a los inversores de países desarrollados, el consultor de KPMG considera que hay “cierta aversión al riesgo”. El directivo de la consultora remarca en el comunicado que el nuevo marco regulatorio podría relanzar la actividad corporativa, “especialmente en el sector financiero”.

Por último, la consultora ha señalado en su estudio que las operaciones realizadas por inversores de emergentes hacia empresas de mercados desarrollados se mantuvieron en la línea de periodos anteriores. En concreto, estas operaciones crecieron en torno a un 2%, alcanzando las 250 operaciones durante el periodo estudiado. El mayor incremento, de más del 50%, se dio en Europa del Este y central hacia empresas de otros países europeos. En el norte de África y Oriente Medio crecieron un 23% y en Rusia un 22%. En el caso de China, aunque no creció más que un 5%, ha alcanzado su máximo histórico con 62 operaciones.

En cuanto al destino de estas operaciones, en el Reino Unido estos acuerdos de inversión por parte de empresas de países emergentes crecieron un 29%. Otros crecimientos significativos que destaca el documento son el 24% en Australia, el 62% en Alemania y el 83% de Japón. En otros países como Canadá o Francia estas operaciones han vivido un retroceso respecto a los datos del periodo anterior.