Seguridad vial

Al buen tiempo, conducción segura

Los expertos recomiendan extremar la precaución en la temporada estival.

Al buen tiempo, conducción segura

Con el verano a la vuelta de la esquina, los desplazamientos por carretera se multiplican. En la misma proporción lo deberían hacer las medidas de seguridad y la precaución a la hora de coger el coche, y es que el calor y el buen tiempo también requieren estar alerta y no descuidarse al volante, casi tanto como en invierno.

Durante los meses de julio y agosto del pasado año, la Dirección General de Tráfico (DGT) contabilizó más de 81 millones de desplazamientos de largo recorrido por las carreteras españolas. “Un 3,4% más de trayectos que los registrados en el mismo periodo de 2014”, aseguran desde el organismo.

Como es previsible, la tendencia seguirá en aumento y este verano veremos aún más coches circulando por la red de carreteras. Las estadísticas dicen que a la vez que los desplazamientos se incrementan, también lo hace la trágica cifra de fallecidos: “Durante los meses de julio y agosto de 2015, 225 personas se dejaron la vida en las carreteras, cinco víctimas más que en 2014”, confirman desde la DGT.

La mala conservación de las vías agrava un accidente. Por eso, máxima atención al volante para controlar, al menos, el factor humano", aconseja Fernando González, de CEA

Lo expertos saben que los factores que desencadenan un accidente son, casi siempre, múltiples, formando un trágico mix. Sin embargo, hay errores que salen más caros y tienen más probabilidad de resultar fatales. Desde luego, ya se conocen los estragos del alcohol o del exceso de velocidad, pero ¿sabía que la deshidratación y el calor del verano producen los mismos efectos que el conducir borracho?

Desde el Comisariado Europeo del Automóvil (CEA) explican que “si un conductor circula a 90 kilómetros por hora con calor, ante una situación inesperada recorre 41 metros antes de tocar el freno. Si estuviese en un ambiente más fresco tan solo recorrería 16 metros”. Casi la misma reacción que tras beber unas copas de alcohol.

Otro de los puntos a vigilar ante el calor que se avecina es la vestimenta y el calzado a la hora de conducir. Y es que subirse al coche con chanclas de goma es una costumbre más que extendida en nuestras playas. “El 26% de los automovilistas conduce con ropa de baño en verano”, revela una encuesta de CEA, otro error que en caso de accidente agravará el daño causado.

Además de esto, “lo importante es tener un habitáculo cómodo, con una temperatura que oscile entre 19 y 24 grados para evitar la distracción producida por el calor”, explica Fernando González, letrado y experto de CEA. Por ello, el aire acondicionado será un gran aliado y no se debe escatimar en su uso.

“Las estadísticas de siniestralidad nos dicen que en los trayectos cortos, una vez acoplados en los lugares de vacaciones, los accidentes son más numerosos”, cuenta el letrado. Su experiencia en la defensa de víctimas de accidentes muestra que “la mala conservación de las vías es un agravante a la hora de un siniestro”. Por esto reclama “máxima atención al volante para controlar, al menos, el factor humano”, ya que el estado de la red de carreteras no pasa por su mejor momento.

Y es que, según datos de la DGT, “el pasado verano, las salidas de la vía fueron el tipo de accidente más frecuente con el 44% de las víctimas mortales, seguido de las colisiones frontales”. Antes de cualquier viaje, la revisión del vehículo es imprescindible.

En verano se multiplican las asistencias en carretera. La mayoría son evitables si llevamos antes el vehículo al mecánico", señala Xavier Castells, del RACC

“Durante la época estival se multiplican las incidencias”, avisa Xavier Castells, gerente técnico de asistencia del Real Automóvil Club de Cataluña (RACC). “Las principales asistencias son por culpa de la batería y es necesario que sea revisada por un mecánico”, cuenta el experto del RACC. Con el buen tiempo, el uso de la climatización hace que este elemento se desgaste más rápido.

Además, es imprescindible llevar los neumáticos en condiciones: “Si los apuramos, con el calor sufrirán más y corremos el riesgo de desgaste total”, apunta Castells. Tampoco hay que olvidarse de las correas o los frenos, otra parte muy sensible a las temperaturas extremas, ya que “las pastillas pierden propiedades con temperaturas cálidas”, añade.

Todo esto, teniendo en cuenta que el parque de vehículos se encuentra envejecido y que, durante la época estival del pasado año, “la edad media de los coches donde viajaban fallecidos era de casi 12 años”, de acuerdo con la DGT.

Desde la compañía de renting y flotas Arval advierten también de que “se debe prestar atención al sobrepeso en el vehículo y a la distribución de las maletas” en desplazamientos largos. Y agregan: “Mantener una velocidad constante durante el viaje disminuye la probabilidad de accidente entre un 10% y un 25%”.

De todo para ahorrar gasolina

Al buen tiempo, conducción segura

La Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) anima a los conductores a seguir una serie de consejos para una conducción más eficiente este verano. “Unas acciones que pueden ahorrar unos 300 euros al año al automovilista”, calculan en la institución.

Para ello, lo ideal sería arrancar sin pisar el acelerador y cambiar la marcha a segunda “en los primeros seis metros o antes de dos segundos”, explican. Igualmente, recomiendan subir de marcha con las revoluciones bajas (1.500 rpm en motores diésel) y circular con marchas largas.

Anfac opina que “la anticipación es la mejor aliada de la conducción eficiente” y añaden otros consejos como: “Siempre que sea posible, detenerse sin reducir o apagar el motor en paradas de más de un minuto”. Más información en Anfac.es.