Mercado de la vivienda

Las obras de reforma resurgen por el mayor crédito

Empresas y sindicatos reclaman un plan de ayudas como el del automóvil para impulsar la actividad y crear empleo

Evolución del mercado inmobiliario Ampliar foto

Desde que estalló la burbuja inmobiliaria, Gobierno, empresas y sindicatos de la construcción coincidieron en aventurar que el sector nunca volvería a ser el mismo y que este debería reconvertirse para dar más peso a la rehabilitación y reforma del parque ya existente y menos a la edificación de vivienda nueva. Para conseguir este objetivo, el Ejecutivo anunció en 2012 la implantación de un nuevo plan cuatrienal que ponía punto y final a las subvenciones para seguir construyendo viviendas de protección oficial (VPO) en régimen de propiedad y pasaba a concentrar todos los recursos públicos disponibles en poner en marcha proyectos de rehabilitación y alquiler.

Plan cuatrienal

Lo cierto es que dicho programa, cuya vigencia es 2013-2016, no ha respondido a las expectativas generadas y su aplicación continúa siendo muy lenta. Las últimas cifras facilitadas por el Ministerio de Fomento a petición de CincoDías, que datan de finales del ejercicio pasado, así lo certifican. Consumidas más de tres cuartas partes del periodo de ejecución del plan (aunque todo apunta a que se prolongará más allá de 2016 porque no comenzó al inicio de 2013), apenas se han suscrito 109 convenios en todo el territorio.

Estos acuerdos suponen la rehabilitación de 9.271 viviendas y la renovación de otras 1.609. En total, a finales de 2015 se habrían iniciado de manera efectiva proyectos para rehabilitar y edificar un total de 10.993 viviendas, lo que movilizará una inversión de 280,19 millones, de la que el ministerio tiene previsto aportar apenas 85,85 millones.

Si se comparan estos números con el total de casas que componen el parque inmobiliario, que asciende a 25,2 millones según el último censo del INE, parecen claramente ridículos e insuficientes, tal y como denuncia MCA-UGT.

Balance de 2015

Sin embargo, atendiendo a las cifras totales de visados concedidos por los colegios de aparejadores, esta actividad, la de la rehabilitación, parece que empieza a dar síntomas de mejoría, aunque por ahora solo sea en el ámbito privado. El año pasado fue el primero en el que los edificios y viviendas que se reformaron en España crecieron desde 2009 y además lo hicieron a tasas de dos dígitos.

La Confederación Española de Asociaciones de Fabricantes de Productos de Construcción (Cepco) recoge en su último informe de coyuntura cómo en 2015 se otorgaron permisos para rehabilitar 31.285 edificios, cifra que representa un 11,46% más que un año antes. Por su parte, los visados para reformar viviendas ascendieron a 25.413, también un significativo 13,35% más que en 2014.

Las dos variables que explican, según los expertos consultados, este fuerte repunte anual de las obras de reforma son, por un lado, la imposibilidad de muchos propietarios de vender su vivienda, lo que les hace al final adoptar la decisión de reformarla para adaptarla a sus nuevas necesidades y, sobre todo, el aumento del flujo de crédito.

Crédito

El Banco de España así lo certifica. Durante 2015, el crédito nuevo hipotecario total (que no solo contempla los préstamos para comprar un piso) creció un 9,6% sobre el volumen de un año antes, mientras las hipotecas para adquirir vivienda avanzaron un 12,8% anual.

Esta es la principal razón que explica que este subsector de la construcción esté empezando a recuperarse después de cinco años de durísimo ajuste.

Nuevas fórmulas

Y todo ello sin la aplicación plena de las ayudas públicas previstas en el Plan de Vivienda y sin que haya sido posible durante la pasada legislatura consensuar con la banca nuevas fórmulas de préstamos precisamente para impulsar la rehabilitación.

El Ministerio de Fomento ya trató, junto con constructoras e incluso con las empresas energéticas, de convencer a los bancos para que pusieran en marcha préstamos híbridos que, sin necesidad de exigir la garantía hipotecaria, sean capaces de combinar tipos de interés más bajos que los de los créditos al consumo y plazos de amortización no tan largos como los de las hipotecas convencionales (máximo 10 años). La ausencia de un sistema de garantías fiable y seguro en caso de impago ha retrasado sine die la puesta en marcha de estas nuevas fórmulas de financiación.

Conservación deficiente

El sector lamenta que se ha perdido una oportunidad de oro para relanzar la rehabilitación y reinsertar con ello a miles de trabajadores expulsados del mercado laboral durante la crisis. Y es que en España existen 1.404.255 viviendas con un estado de conservación “deficiente”. De ese volumen, en 271.778 casas la calificación se define como “mala” y 87.303 están catalogadas como ruinosas. Todo un reto por delante que tendrá que abordar el nuevo Ejecutivo.

Mercado para crear 600.000 empleos

Los cálculos varían de una a otra fuente, pero lo cierto es que hay un consenso absoluto sobre el hecho de que rehabilitar es una de las actividades más intensivas en mano de obra y más rentable para la sociedad y también para las arcas públicas. Desde Fomento estiman que por cada millón de euros que se gasta en rehabilitación, se pueden llegar a generar 18 empleos. El sindicato MCA-UGT reclama la puesta en marcha de un plan de subvenciones e incentivos fiscales para promover que hogares y empresas rehabiliten sus inmuebles, con el que se podrían llegar a crear hasta 600.000 empleos si se reformaran unas 200.000 casas al año. Una iniciativa que podría llevarse a cabo de forma muy similar a la que contemplan los sucesivos planes Renove desarrollados para el cambio de automóvil. Según el sindicato, esta iniciativa debería ser de fácil acceso y rápida ejecución y con ella las arcas públicas podrían obtener un retorno de unos 0,8 euros por cada euro invertido.