Editorial

Un plan Renove para la vivienda

Hay un antes y un después en el sector inmobiliario tras la burbuja. Todo indica que no volverá a ser el mismo y por eso debe encontrar nuevas salidas. La construcción de nuevo parque no está entre ellas hasta que la demanda se desperece y sea capaz de absorber los enormes stocks de vivienda vacía que ha dejado la crisis. En este escenario de reconversión, conviene retomar la iniciativa de dar más peso a la rehabilitación y reforma del parque existente. Así lo entendió el Ejecutivo cuando hace cuatro años puso en marcha el plan de eliminar las subvenciones a la vivienda de protección oficial (VPO) para concentrarse en apoyar proyectos de rehabilitación y alquiler. Los datos venían certificando una moderada eficacia de este plan. Sin embargo, las últimas cifras de rehabilitación ya dan síntomas de mejora en el ámbito privado. Un doble escenario explica esto: la imposibilidad de muchos propietarios para vender, lo que anima a mejorar el activo, y, más intensamente, el aumento del crédito. Es una buena noticia, tras un lustro de durísimo ajuste, que sugiere lo acertado de nuevas fórmulas de apoyo, con procedimientos que optimicen a la vez la mejora energética, a modo del Renove automovilístico. Sería además una receta para reenganchar a decenas de miles trabajadores expulsados del sector durante la crisis.