Mercado de petróleo

Un inminente pacto entre Rusia y Arabia Saudí dispara el precio del crudo

Un inminente pacto entre Rusia y Arabia Saudí dispara el precio del crudo

Quedan menos de cuatro días para que Rusia y los estados miembros de la OPEP celebren la esperada reunión en Doha.Sin embargo, aunque de momento no se conoce el veredicto definitivo, las noticias que empiezan a llegar ayudan a alejar los fantasmas. Esta tarde, a menos de una hora del cierre de los mercados europeos saltaba la alerta. La agencia de noticias rusa Interfax, citando a fuentes diplomáticas, informaba de un acuerdo entre Moscú y Riad para poner freno a las caídas del crudo.De acuerdo a las informaciones proporcionadas, ambas potencias habrían alcanzado un acuerdo para congelar los niveles de producción y poner coto al exceso de oferta de inunda el mercado.

Aunque las autoridades de ambos países no confirmaron la noticia, los rumores fueron motivo más que suficiente para que el oro negro, que a lo largo de la jornada había mantenido un comportamiento titubeante, se decantara con decisión por las subidas y revalidara sus máximos anuales.El barril de crudo Brent se anotó un cerca de un 4,3%, hasta los 44,7 dólares.La misma tendencia se repitió en el West Texas, que subió un 4,5% hasta los 42 dólares.

El inminente acuerdo era algo que venía descontando el mercado desde la reunión que ambos países mantuvieron el 16 de febrero.El problema es que lo discutido en aquella cita quedaba supeditado a que el resto de integrantes del cártel del crudo aceptasen mantener estables sus niveles de producción. Así, lo pactado hace dos meses quedó completamente invalidado ante la negativa de Irán de frenar su producción. Y es que después de años al margen de los mercados internacionales, el país persa no quería dejar escapar la ocasión de recuperar su cuota de mercado tras concluir las sanciones a sus exportaciones impuestas por su programa nuclear.

La novedad de lo filtrado hoy es que Arabia Saudí se muestra dispuesto a negociar con independencia de la actitud que mantenga Irán, su principal rival.

La escalada registrada por el crudo viene a confirmar la tendencia que impera en el mercado desde que se fijara la reunión que tendrá lugar este fin de semana en Doha. Es decir, desde el 16 de marzo, crudo se revaloriza cerca de un 11%.Este ascenso resulta mucho más espectacular desde los mínimos anuales registrados el 20 de enero cuando barril de Brent cayó por debajo de los 28 dólares. Desde entonces, el crudo se anota más de un 60%.

El motor que sirvió de impulso para que el crudo abandonara los mínimos de 2003 fue, precisamente, los rumores sobre un acercamiento entre Arabia Saudí y Rusia. De hecho, cada vez que el Brent perforaba los 30 dólares por barril, surgían nuevas informaciones sobre un acuerdo entre los estados miembros de la OPEP y otras potencias petrolíferas para congelar la producción.

Este acuerdo vendría a contravenir la actitud mantenida por el cártel desde mediados de 2014 cuando los países que lo integran decidieron aumentar sus niveles de producción con el objetivo de desplomar los precios y expulsar a los productores menos eficientes.Es decir, su objetivo era que EE UU y Canadá pusieran freno a su independencia energética pues los bajos precio del oro negro no hacían rentables las extracciones a través de fracking.

Pero las subidas que encadena el crudo desde mediados de enero no han estado exentas de correcciones. A cada caída del oro negro, las Bolsas, con la que mantenían una fuerte correlación, se anotaban nuevos descensos.De la misma forma, cuando el petróleo subía, la renta variable hacía lo propio.

Los rumores que apuntaban a posibles pactos con el objetivo de estabilizar el precio del crudo, horas después eran desmentidos por las autoridades de los países. Y es que la constante negativa por parte de Irán era y podría seguir siendo el principal obstáculo para congelar la producción mundial. Al fin y al cabo, ningún país quiere perder su porción de tarta en el mercado. De hecho el objetivo de la saturación del mercado es incrementar sus cuota aunque esto implique sacrificar sus cuentas públicas.El mejor ejemplo es el déficit del 15% con que cerró Arabia Saudí 2015.