Nuevo informe de previsiones

El FMI pide planes alternativos ante un futuro estancamiento

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde
La directora gerente del FMI, Christine Lagarde

Demasiado lento, demasiado tiempo. Esta es la frase que encabeza el nuevo informe de previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y que ilustra a la perfección la escasa confianza que el organismo internacional alberga sobre el futuro de la economía mundial. El informe augura que el PIB crecerá un 3,2% este año y un 3,5% el que viene. Se trata de la segunda revisión a la baja desde octubre, en el que se estimaba un avance del 3,6% y del 3,8%, respectivamente.

Nuevas previsiones del FMI

El Fondo asume incluso que la previsión para 2017 es optimista y que se sujeta en hipótesis que en muchos casos puede que no se cumplan. “Se debe producir una normalización en algunas economías sometidas a estrés, una reestructuración de la economía china que le permita mantener tasas de crecimiento altas y una recuperación de las tasas de aumento del PIB en los exportadores y en los emergentes”, subraya. De hecho plantea un segundo escenario, más realista, en el que alerta del riesgo de estancamiento en los países desarrollados “si la actividad permanece débil” y de caída en los emergentes “si persiste la depreciación de sus monedas y el declive de la entrada de capitales”. Y además añade un tercer riesgo de origen no económico, ligado a conflictos geopolíticos (la crisis de los refugiados de Siria, terrorismo o epidemias).

Advierte del repunte del nacionalismo por la creciente desigualdad

“En resumen, un crecimiento más bajo supone menos margen de error”, puntualizó Maurice Obstfled, economista jefe del FMI, en su discurso inaugural. Y advierte sobre dos riesgos: el del estancamiento en los países desarrollados y el del resurgimiento del nacionalismo. “Los países tienen que hacer planes de contingencia ante un futuro en el que los riesgos que existen se materialicen”, apuntó Obstfeld que hizo referencia al crecimiento de la desigualdad. “En muchos países, ha crecido el consenso de que el crecimiento solo ha beneficiado a unas élites y a los propietarios del capital, dejando a muchas personas al margen. Esas dos tendencias están avivando las tesis proteccionistas y nacionalistas”, reclamó.

España liderará el  crecimiento en la zona euro en 2016 y 2017

Los países desarrollados quedan especialmente señalados en las nuevas previsiones. Las economías avanzadas crecerán un 1,9% y un 2% este año y el que viene, muy lejos del 2,8% de media que crecieron entre 1998 y 2007. Todas quedan por debajo de los registros de ese período, aunque es especialmente llamativo el estancamiento de la zona euro y el desplome de Japón, cuyo PIB retrocederá una décima en 2017, como consecuencia de la entrada en vigor de la subida de dos puntos del IVA, tal y como señala el informe. En el caso de la zona euro, el informe destaca que España será la nación que experimente un mayor crecimiento del PIB este año y el que viene, con incrementos del 2,6% este año (una décima menos que lo estimado en enero) y del 2,3% el que viene. El Fondo constata que el potencial de crecimiento seguirá muy bajo por la herencia de la crisis económica y de la deuda soberana (elevado endeudamiento público y privado, inversión bajo mínimos, tasas de desempleo elevadas), así como por el persistente envejecimiento de la población y la reducida productividad.

El comportamiento dispar entre los emergentes

La presidenta de Brasil, Dilma Roussef.
La presidenta de Brasil, Dilma Roussef.

El informe del FMI muestra un comportamiento dispar entre los emergentes, aunque con un denominador común: el PIB de esas naciones avanzará un 4,1% este año y un 4,6% el que viene, muy lejos del 5,8% de media entre 1998 y 2007.

En un lado aparecen India y China. China es la única nación que ha visto revisadas al alza sus expectativas, con un crecimiento estimado del 6,5% y del 6,2%, dos décimas más que lo previsto en enero, mientras que India será la economía del mundo que registrará un crecimiento más intenso, con un aumento del 7,5% cada año. “La mejora de los salarios, un robusto mercado laboral y las reformas estructurales para estimular el consumo son fundamentales para garantizar la reestructuración de la economía china”, recalca el informe. En el otro lado emerge Latinoamérica, que volverá a cerrar en tasas negativas por segundo año consecutivo como consecuencia del desplome de las materias primas. La economía más afectada será Brasil, que encadenará dos años con un retroceso del 3,8% en el PIB y que registrará crecimiento cero en 2017. “Todos los pronósticos están sujetos a numerosas incertidumbres”.

El desplome del precio del petróleo ha tenido un impacto directo en países productores como México, Nigeria, Arabia Saudí o Rusia. El Fondo prevé que el crudo tocará suelo este año (el precio en dólares descenderá un 31,6% tras acumular otro ajuste del 47% en 2015) y volverá a subir un 17,9% en 2017, dando aire a las citadas naciones. En ese ejercicio, Rusia abandonará la recesión en 2017, mientras que México y Nigeria crecerán al ritmo más elevado en tres años. Esa mejoría, sin embargo, no se producirá en el caso de las materias primas no energéticas, cuyo precio seguirá cayendo en 2017.