La automovilística lanzará 34 modelos nuevos hasta 2021

PSA exige una mejora del 20% en la productividad de sus fábricas

El grupo PSA plantea una ofensiva de producto de hasta 34 modelos nuevos hasta 2021

Carlos Tavares, presidente de PSA Groupe.
Carlos Tavares, presidente de PSA Groupe. Getty Images

Con un nuevo logo y un nombre aligerado, la nueva PSA, la automovilística que agrupa las marcas Peugeot, Citroën y DS ha lanzado su plan estratégico hasta el año 2021, denominado Push to Pass. El grupo plantea una ofensiva de 34 modelos nuevos, 121 lanzamientos en sus diferentes mercados y su primera gama de vehículos híbridos y eléctricos. “Hemos vuelto a beneficios y somos los dueños de nuestro destino”, afirmó ayer en una rueda de prensa Carlos Tavares, el presidente de PSA Groupe, ya sin las marcas Peugeot ni Citroën en el nombre del grupo.

Eso sí, para que las plantas del grupo, entre las que se encuentran dos en España, se adjudiquen toda la producción posible, la compañía exige una mejora de productividad del 20% en las instalaciones de aquí a dos años. Además, el coste de producción por vehículo tiene que reducirse, de media, en 700 euros para 2018. “Queremos ahorrar 1.500 millones de euros en el periodo 2014-2018 y añadir un 5% de aumento de la productividad adicional del 5% entre 2019 y 2021”, señaló Tavares.

“Cada factoría tiene clara su hoja de ruta y los deberes que tiene que hacer”, dijo el directivo. “Todas las fábricas de cualquier región tienen que llegar a máximos de eficiencia”, detalló.

El presidente afirmó que “aún es pronto para determinar los modelos que irán a cada fábrica del grupo”, preguntado sobre las posibilidades de adjudicación para las plantas españolas. La fábrica de Vigo fue elegida, en diciembre de 2014, para construir la nueva generación de los actuales Citroën Berlingo, Peugeot Partner y Opel Combo a partir de 2017. Es un proyecto de PSA y General Motors.

Pero además, el director de la fábrica de Vigo, Yann Martin, ya adelantó en febrero que la planta está compitiendo por la adjudicación de otro modelo. No avanzó más datos por confidencialidad. En el aire queda la posibilidad de otro vehículo para la planta de Madrid, que actualmente ha incrementado su producción gracias al éxito comercial del Citroën C4 Cactus.

El objetivo es incrementar un 10% los ingresos para 2018, lo que los colocaría por encima de los 60.000 millones de euros. Para 2021, aspiran a un crecimiento adicional de la facturación del 15%, rozando los 63.000 millones. El margen operativo de la división automovilística será de un 4% hasta 2018.

De los 34 vehículos nuevos, 26 serán turismos y otros ocho serán vehículos comerciales ligeros, junto con una pick-up de una tonelada. Y dentro de los nuevos modelos, tienen un hueco los vehículos híbridos y los eléctricos, su primera gama de estas tecnologías para el grupo, que saldrá en 2019.

El reparto de los nuevos vehículos es especialmente beneficioso para Peugeot, que recibirá 17 de los nuevos desarrollos hasta 2021. “Peugeot es nuestra marca premium para el segmento generalista”, afirmó el presidente. Señaló que el objetivo es que “el 20% de los ingresos de Peugeot vengan de vehículos de la gama más alta de la enseña”.

La cartera de productos de Citroën también se verá reforzada con 12 nuevos modelos, de los que siete se lanzarán hasta 2018. “Con esta ofensiva, esperamos incrementar el volumen de negocio en un 30%”, dijo Tavares. DS, la marca de lujo del grupo, tendrá cinco vehículos nuevos para 2021. Contará con automóviles “supereléctricos”.

10 años de entrada progresiva en Norteamérica

PSA tiene una clamorosa falla en su expansión. No tiene presencia en Norteamérica. Por eso, de cara al apuntalamiento del grupo como empresa rentable y en crecimiento, la automovilística ha diseñado un plan de entrada progresiva en los mercados de EE UU y Canadá.

Además de la fabricación de nuevos modelos, el grupo PSA coloca como su segunda pata de crecimiento el ser proveedor de servicios de movilidad, con iniciativas en el carsharing, servicios de leasing para empresas y clientes y potenciar las ventas de componentes en talleres y concesionarios. Además, plantean nuevos proyectos que avancen en la respuesta de la compañía sobre el coche conectado y autónomo.

Por eso, la entrada en los mercados americanos se hará primero buscando oportunidades para sus servicios de movilidad. La empresa ya tiene un equipo de trabajo allí pero la operativa no comenzará hasta 2017. Posteriormente, empezarán a prestar servicios de movilidad “a través de coches de la empresa”, en actividades como carsharing o flotas. El último paso será la propia venta de vehículos. “Queremos allanar bien el camino para ser rentables”, aseguró Tavares.

Mientras tanto, la empresa se ha fijado ambiciosos objetivos de desarrollo en otras regiones. “Latinoamérica es un territorio rentable para nosotros ahora y vamos a invertir”, admitió Tavares. Lanzarán 16 vehículos para la zona Mercosur y aspiran a triplicar su beneficio en la zona para 2021. África y Oriente Medio serán también zonas relevante para la compañía pues pretende abrir una fábrica en Irán, otra en Argelia y otra en Marruecos. “Tendremos 23 modelos nuevos para esta zona, con lo que prevemos multiplicar por cuatro nuestros actuales beneficios”, señaló.