Tribuna

Educación para el emprendimiento

El pasado 16 de marzo se presentó en el CNIEE (Centro Nacional de Innovación e Investigación Educativa) el estudio La educación para el emprendimiento en el sistema educativo español. Año 2015. Como es bien sabido, el problema del paro juvenil en nuestro país es grave y sistémico. En España la tasa de paro entre los jóvenes de 16 a 24 años se sitúa ligeramente por encima del 50% tanto en hombres como en mujeres, en porcentajes muy similares entre ambos grupos. En los niveles de estudio más bajos, el desempleo juvenil se muestra más elevado que en los niveles de estudios universitarios, y aún en esta etapa educativa superior uno de cada tres jóvenes estaría dispuesto a trabajar y no consigue acceder a ningún empleo. Por el contrario, la Unión Europea presenta una tasa de paro juvenil promedio que no supera el 21% para el conjunto de los 28 países miembros.
En este escenario de grave desajuste en el mercado de trabajo español, con elevadas y sostenidas tasas de paro entre su población más joven, se hace oportuno destacar este estudio presentado por el CNIEE, que contempla el emprendimiento como una vía alternativa para el fomento del empleo juvenil, al margen de otras posibles acciones directas sobre el marco legislativo laboral que busquen favorecer la contratación de jóvenes por parte de las empresas. En esta línea, se hace preciso referirse a la educación para el emprendimiento como una herramienta educativa clave, de carácter trasversal, necesaria para fomentar entre los estudiantes de los niveles anteriores a la universidad la motivación y los conocimientos necesarios para acceder al mercado de trabajo por la vía de la iniciativa empresarial.
En el momento actual, el sistema educativo español se encuentra en un proceso de reforma educativa por el cual la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la Mejora de la Calidad Educativa (Lomce), modifica la anterior Ley 2/2006, de 3 de mayo, Orgánica de Educación (LOE). Tanto en uno como en otro marco educativo se plantea como objetivo estimular y desarrollar el espíritu emprendedor entre los alumnos, fomentando la iniciativa empresarial y mejorando –como se indica en uno de los objetivos principales de la Lomce– la empleabilidad de los jóvenes. La Lomce plantea como novedad que el emprendimiento entre a formar parte de los objetivos generales de educación primaria, a la vez que refuerza su carácter transversal a lo largo de todas las etapas educativas, con materias como Empresa e Iniciativa Emprendedora o Empresa en el Aula.
En las etapas de bachillerato y formación profesional el fomento de la iniciativa empresarial se basa principalmente en el desarrollo de proyectos de empresa que los alumnos realizan a lo largo de todo el curso. En muchos casos, este diseño curricular se articula en torno a una competición por equipos, con el aliciente de poder realizar la defensa del proyecto ante un jurado competente y demostrar la viabilidad técnica y económica de la idea del negocio. El desarrollo de estas herramientas y la consecución de un proyecto de empresa por los alumnos requiere, sin duda, de la coordinación de un personal docente debidamente formado en estas habilidades, capaz de inculcar el espíritu emprendedor a los alumnos y de proporcionarles los conocimientos necesarios para completar un proyecto de empresa viable y riguroso. En este sentido, tan solo cuatro de las comunidades autónomas que han desarrollado una estrategia específica de educación para el emprendimiento incluyen la formación del profesorado entre sus objetivos prioritarios.
Es por tanto preciso tomar en cuenta los recursos que las comunidades autónomas destinan a la formación del profesorado en este ámbito, fomentando así su perfil emprendedor. Sería deseable que se tuviera en cuenta el incremento en las acciones formativas relacionadas con la educación para el emprendimiento en los planes anuales de formación permanente del profesorado y equipos directivos, con el fin de dotarles de las herramientas prácticas para impartir materias como Economía de la Empresa en bachillerato o Empresa en el Aula en formación profesional. También son útiles las redes de profesores para el intercambio de ideas en educación para el emprendimiento, como es el caso de la Red Extremeña de Escuelas Emprendedoras, de la Comunidad Autónoma de Extremadura, o la Comunidad de Profesores Emprendedores, comunidad de Google+ creada por un grupo de profesores y que cuenta con más de 350 miembros.
El esfuerzo de toda la comunidad educativa, de las instituciones competentes en materia de educación, de los propios alumnos y de la sociedad en su conjunto, que deberá acogerles en un mercado de trabajo cambiante y darles la opción de aportar su capital humano innovador, será clave en el éxito de estas estrategias educativas de iniciativa emprendedora. Desde mi experiencia profesional como docente en niveles educativos anteriores a la universidad y en grados universitarios, el potencial que se acumula en las aulas es muy elevado, así como la capacidad creativa e innovadora de los alumnos. Tomaré prestada la cita de José Luis Sampedro: “El tiempo no es oro. El oro no vale nada. El tiempo es vida”. Aprovechemos el tiempo, la vida y la ilusión de nuestros jóvenes alumnos para promover iniciativas y programas que estimulen su espíritu emprendedor, favorezcan implementar sus conocimientos y faciliten su inserción laboral.

Almudena Baanante Gismero es Profesora de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid