El capital atraído subió un 58,7% en 2015

El inversor extranjero no se cree la desconexión de Cataluña

El consejero de Economía, Oriol Junqueras, y el presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont.
El consejero de Economía, Oriol Junqueras, y el presidente de la Generalitat de Cataluña, Carles Puigdemont.

España sigue teniendo atractivo para los extranjeros. En 2015, la inversión extranjera productiva (aquella que genera actividad y empleo) creció un 11% y se situó en 21.724 millones de euros. Esta cifra supone el tercer año consecutivo de aumento y representa, a juicio del secretario de Estado de Comercio en funciones, Jaime García-Legaz, una muestra de confianza en la economía española. “España ha sido capaz de atraer inversión en un contexto nacional de mucho crecimiento y en otro internacional con muchas turbulencias mundiales, que ha tenido un reflejo en los flujos de capitales”, remarcó durante la comparecencia para presentar los datos del registro de inversiones exteriores en España correspondientes a 2015.

Pero, al mismo tiempo que el capital extranjero sigue apostando por España, también se ha incrementado de forma significativa el que ha salido a otros países. Las desinversiones productivas también han aumentado un 21% y se fueron hasta los 5.541 millones de euros, lo que supone la cifra más elevada desde 2012. Un dato que trató de contextualizar García-Legaz en algunas operaciones puntuales que han distorsionado la estadística. “La decisión de un grupo español que se ha desplazado a Holanda (es uno de los países que más ventajas fiscales ofrece a las multinacionales) ha tenido un impacto de 1.100 millones”, apuntó el secretario de Estado en funciones para resaltar que ni la incertidumbre política ni la futura e improbable desconexión de Cataluña con España han tenido un impacto directo en la salida de capitales.

Un 35,4% de los fondos tuvo como destino actividades ligadas a inmobiliario o construcción

Quizá el dato más relevante de la estadística presentada por el MInisterio de Economía es que las advertencias lanzadas desde el Ejecutivo, antes de estar en funciones y ya en funciones, sobre si Cataluña seguía la hoja de ruta independentista no se han cumplido. No se ha desplomado la inversión extranjera ni la desinversión se ha disparado en esa comunidad autónoma. El total de capital extranjero destinado a inversión productiva en Cataluña pasó de 3.032 millones de euros en 2014 a 4.783 en 2015, lo que supuso un aumento del 57,8% (1.751 millones en términos absolutos) y la consolidación en el segundo puesto de la clasificación autonómica, con un 22% del total. En el otro lado, la desinversión creció, pero menos que la inversión, al pasar de 302 a 603 millones. La diferencia entre los fondos captados y los que han salido de Cataluña arroja un saldo neto positivo de 1.450 millones de euros. “Revela la nula credibilidad de los inversores extranjeros sobre el proceso de independencia”, apuntó García-Legaz.

La principal novedad que ofrece el informe de Economía es la vuelta de los inversores extranjeros a todas las actividades ligadas al ladrillo. Y el movimiento más importante se ha producido en la construcción (en este epígrafe se engloban la construcción de edificios residenciales y la promoción inmobiliaria), que recibió el pasado ejercicio 4.706 millones de euros.

Supone triplicar la cifra de 2014 (1.762 millones) y devolverla a una primera posición que abandonó con el estallido de la crisis, ya que el pasado ejercicio absorbió el 21,7% de la inversión extranjera recibida. Si a la construcción se le suman las actividades inmobiliarias (compraventas y alquiler de bienes por cuenta propia), el resultado roza los 7.700 millones de euros, lo que supone el 35,4% del total. Dicho de otra manera, que uno de cada tres euros de capital extranjero tuvo como destino actividades ligadas a la construcción y al inmobiliario.

Unas cifras que contrastan con el cambio de modelo productivo pregonado por los dos últimos Ejecutivos. “La recuperación del sector de la construcción es una buena noticia”, zanjó García-Legaz, quien señaló que es positivo que recupere ciertos volúmenes de actividad. “Eso muestra que hay interés en la economía española, que hay apetito por las oficinas, que se construyen nuevas plantas”, remarcó el secretario de Estado en funciones, quién sin embargo matizó que se encuentra todavía muy lejos de los niveles previos a la crisis.

  • Visados por compra de casa

El Ejecutivo considera que para la corrección del desplome del sector inmobiliario ha sido decisiva la puesta en marcha a finales de 2013 del programa que concedía permisos de residencia a inversores extranjeros que compraran casas por un valor superior a los 500.000 euros. En los dos años de vida se han cerrado 1.189 operaciones (el 41,2% en Barcelona), en las que han comprado inmuebles por 910 millones. Las dos nacionalidades que más se han beneficiado han sido Rusia y China. Los inversores rusos compraron 417 casas por un valor medio de 786.000 euros en cada transacción, seguidos por los chinos, con 363 operaciones y 749.000 euros de media en cada una. Ya a mucha distancia aparecen Ucrania y Venezuela, con 46 y 33 operaciones y 34 millones de inversión en cada una de ellas.

 

El déficit comercial cae a mínimos en tres años

Saldo: La diferencia negativa entre exportaciones e importaciones se situó en enero en 23.964 millones de euros, un 1,2% que doce meses antes. Se trata de la cifra más baja desde 2013 y en ella ha tenido un peso determinante el desplome del precio del petróleo, que ha llevado a una menor necesidad de compras de crudo crudo. Las exportaciones de bienes crecieron un 2,1% en el primer mes del año y el avance de las importaciones se moderó a un 0,8%.

Sectores: En la clasificación por sectores destaca la aportación positiva de bienes de equipo (el más exportador, con una cuota del 18,8% del total), cuyas ventas subieron un 9,8% gracias en especial a los pedidos cerrados de aeronaves a Omán, Francia, Ghana y EEUU, y de material de transporte de carretera adquirido por compañías de Reino Unido, Holanda, Alemania e Italia.

Destinos: el progresivo traslado de ventas a la zona euro, detectado en 2015, ha tenido continuación en el primer mes de 2016. Los países del euro recibieron el 53,4% de las ventas de empresas españolas y si se añaden las naciones de la UE, la cifra sube hasta el 69%. Fuera de Europa destacan los desplomes de Brasil (-30,3% en tasa anual) y Japón (-17,3%) y los incrementos de Marruecos (18%), México (15,6%) y China (13,2%).

Comparación: España es la región que sale mejor parada de la comparación con el resto de países de la zona euro, con un alza del 2,1% en las exportaciones y del 0,8% en las importaciones. Las ventas alemanas cayeron un 1,4% y sus compras crecieron un 1,5%, mientras que en el caso de Francia, exportaciones e importaciones bajaron un 1,6% y un 1,8%, respectivamente.

No mucho mejor le ha ido a Italia, el tercer más importante de la zona euro, donde las ventas de bienes se desplomaron un 3,5% frente al crecimiento del 3,8% en 2015.