Balance del sector exterior

La exportación marca un nuevo récord en el 33,4% del PIB

Las exportaciones de bienes tocaron máximos al superar los 250.000 millones de euros

Las de servicios, a la espera del dato de diciembre, habrían cerrado en 120.000 millones

El secretario de Estado de Comercio en funciones, Jaime García-Legaz.
El secretario de Estado de Comercio en funciones, Jaime García-Legaz.

En 2013, España logró llevar el déficit comercial, que mide la diferencia negativa entre exportaciones e importaciones, a mínimos históricos al bajar hasta los 16.532 millones de euros. Ese ajuste se produjo por un crecimiento del 4,3% de las exportaciones y un desplome del 2,2% de las importaciones, como consecuencia de una demanda interna (inversión y consumo) deprimida. Incluso hubo un mes (abril) en el que España registró por primera vez en su historia superávit comercial (vendió más bienes de los que compró).

En 2015, las exportaciones también crecieron un 4,3% hasta superar los 250.000 millones de euros mientras que las importaciones, lejos de retroceder, se incrementaron un 3,7% hasta sumar 274.415 millones, encadenando dos años consecutivos de crecimiento. De esta manera, el déficit bajó a 24.173 millones de euros, un 1,2% menos que en 2014.

En este cambio fue decisiva la recuperación de la economía española y el tirón del consumo de los hogares y de la inversión empresarial, que obligó a las empresas a volver a comprar bienes para atender la demanda nacional. Así lo reveló ayer Jaime García-Legaz, secretario de Estado de Comercio en funciones, durante la rueda de prensa que ofreció para presentar los datos correspondientes a 2015.

Cara y cruz de un petróleo barato

El desplome del barril de Brent, de referencia en Europa, ha tenido un efecto decisivo en la mejoría del déficit comercial. Las importaciones de petróleo y derivados (España solo produce el 0,2% de lo que consume) cayeron un 33% a finales del pasado ejercicio y se situaron en 29.035 millones frente a los 43.303 millones de 2014. Un ahorro de 14.268 millones en un año. En el otro lado, las exportaciones de crudo han bajado de 14.238 a 11.009 millones de euros, lo que supone una merma de 3.229.

“El saldo neto, en cualquier caso, es positivo”, dijo García-Legaz. En concreto, asciende a 11.039 millones.

Perspectivas optimistas

“Las empresas que siguen exportando han vuelto a recapitalizarse y vuelven a comprar bienes de equipo”. Este apartado, que incluye maquinaria para la industria, equipamiento para oficina y telecomunicaciones, material de transporte o aparatos eléctricos, entre otros, es en el que más se han incrementado las compras con un repunte del 18,9% anual respecto a 2014. En comparación con el total de las importaciones, los bienes de equipo representan el 20,4%.

Cinco regiones venden menos que en 2014

El crecimiento del 4,3% de las exportaciones de bienes no se ha producido en la misma intensidad en todas las autonomías. En cinco de ellas, (Andalucía, Asturias, Cantabria, País Vasco y Murcia) las ventas cayeron con respecto a 2014. El secretario de Estado de Comercio lo justificó por el impacto que el desplome del precio y de la demanda de materias primas ha tenido en la industria. Mientras que en Andalucía el afectado fue el sector agroalimentario, en Murcia lo fue el del refino. Las otras tres autonomías se vieron afectadas por los ajustes registrados en siderurgia, acero y otras industrias pesadas.

Pero si las exportaciones de bienes tocaron máximos históricos el pasado ejercicio, la de servicios también lo hicieron. Los últimos datos, publicados en noviembre, apuntan en esa línea y, según las estimaciones realizadas por CincoDías, sugieren que podrían cerrar el año en el entorno de los 120.000 euros.

Sumados a los 250.000 euros de las ventas al exterior de bienes, el resultado total sería de 370.000 millones, un 33,4% del PIB, el máximo de la serie histórica y una cifra que refleja el peso creciente del sector exterior en la economía española.

En 2009, fecha en la que coincidieron la crisis financiera mundial y el desplome de los intercambios comerciales entre los grandes actores mundiales, las exportaciones de bienes y servicios suponían el 22,7% del total. Desde esa fecha, el peso fue creciendo año tras año hasta alcanzar el 33,4% el pasado año.

Casi 11 puntos que, traducidos en términos absolutos, suponen que las exportaciones habrían crecido en torno a 110.000 millones en seis años. De ellos, 85.000 correspondieron a las mayores ventas de bienes y 25.000 a las de servicios.

Las perspectivas para este ejercicio son optimistas, aunque están sujetas a numerosos riesgos. El cuadro macroeconómico recogido en los Presupuestos Generales del Estado para 2016 prevé un incremento del 6% para las exportaciones y otro del 6,4% para las importaciones.

Crecimiento europeo

Preguntado por esta cuestión, García-Legaz remarcó que el sector exportador español tiene “mucho músculo. Por primera vez, crece por encima del PIB e incrementa su peso en el conjunto de la economía. Nunca una economía creciendo al 3,2% había tenido tres años seguidos de superávit en la balanza por cuenta corriente”, subrayó.

Entre esos riesgos estableció como el primero el hecho de que el crecimiento mundial o el europeo, al que se destinan dos terceras partes de nuestras exportaciones, se ralentice. “Si Europa se desacelera, afectará a nuestras exportaciones. Si la tasa de crecimiento del PIB mundial baja, por debajo incluso de la tasa de crecimiento de la economía española, impactará también en el sector exportador español”, advirtió.

En ese escenario, consideró como vital el mantenimiento de las ganancias de competitividad logradas en los últimos años, como consecuencia de que los precios bajen más en España, que los salarios continúen en la senda de la moderación, que el petróleo se abarate y que el euro se deprecie.

Cataluña no sufre por la independencia

El desglose por autonomías refleja que Cataluña sigue siendo la más importante en términos de ventas y de compras, con un 25,5% y un 27,7% del total. El proceso de independencia iniciado con las pasadas elecciones de septiembre parece que no ha hecho mella en sus compradores de bienes. En 2015, las ventas a otros países crecieron un 6,1% y en diciembre lo hicieron aún más (un 6,9%). “Siempre hemos dicho que Cataluña es una gran potencia exportadora y es la autonomía donde residen un gran número de multinacionales. Las empresas siguen trabajando con normalidad”, apuntó García-Legaz.

Más base exportadora regular

Los datos de la Secretaría de Estado de Comercio revelan que 2015 se cerró con 147.378 empresas exportadoras, lo que supone un 0,2% menos que el ejercicio anterior y el segundo año consecutivo en el que cae. Sin embargo, el análisis que se hace es positivo, ya que se centra en el número de empresas exportadoras regulares (aquellas que lo hacen durante cuatro años seguidos). Estas pasaron de 45.842 en 2014 a 47.782 en 2015, un 4,2% más.