Promete mejorar el tiempo de viaje sin inversión en vías

Talgo pone a prueba sus trenes para conquistar India

José María Oriol y Carlos de Palacio, consejero delegado y presidente de Talgo, respectivamente.
José María Oriol y Carlos de Palacio, consejero delegado y presidente de Talgo, respectivamente.

Talgo vuelve a acariciar un proyecto de enorme envergadura tras afrontar el del primer AVE que rodará en un desierto, en Arabia Saudí. Ahora espera luz verde del Ministerio del Ferrocaril de India para probar uno de sus trenes, un Talgo remolcado pendular (probablemente con nueve vagones), en el corredor Delhi-Bombai. Según ha podido saber Cinco Días, la empresa pretende enviar sus máquinas al país asiático una vez que sea recibida la carta de permiso, cuya llegada se prevé antes de que finalice este mes de marzo.

Talgo, que ya ha hecho sus propias simulaciones, quiere demostrar que es capaz de mejorar notablemente el tiempo de viaje sin que el Gobierno se vea obligado a invertir en la mejora de la infraestructura. La intención era realizar la prueba antes de que concluyera 2015.

El citado corredor, de 1.400 kilómetros de longitud, está siendo cubierto por trenes que apenas alcanzan los 80 kilómetros por hora, con lo que viajar entre ambas ciudades se convierte en una aventura de más de 17 horas, sin contar el tiempo empleado en las paradas intermedias. La propuesta del fabricante español es recortar entre dos horas y dos horas y media al duro itinerario con trenes que superan los 160 kilómetros por hora.

India, séptimo país del mundo por extensión, cuenta con una red ferroviaria de 60.000 kilómetros. La oferta de un mejor servicio sin grandes inversiones en la infraestructura ha captado la atención del Gobierno, que se abrió en agosto a que Talgo, uno de los fabricantes europeos de referencia, realizara su test siempre que fuera a riesgo y ventura de la compañía. Un coste que se justifica fácilmente cuando se trata de tomar posiciones en un mercado que promete inversiones en modernizar el ferrocarril por 125.000 millones de dólares (unos 111.000 millones de euros).

La empresa pretende enviar un tren al país asiático este mismo mes

  • Expansión a otros corredores

Con oficina comercial sobre el terreno, desde Talgo se afirma que el plan de mejora del tiempo de viaje en el corredor Delhi-Bombai, que partió como iniciativa de la empresa, es exportable a otras grandes líneas del país. De hecho, el objetivo es obtener la calificación para “participar en los distintos concursos de material rodante que se publiquen en el país”, explican fuentes de la empresa.

Talgo confía en aprobar el examen por la mayor ligereza y velocidad de sus trenes. Además de una mejora en tiempos, el fabricante se dispone a demostrar que la renovación de las flotas llevaría aparejado un ahorro energético del 30%, la disminución de la huella sonora y un menor coste de mantenimiento.

Durante el viaje del consejero delegado Oriol a India, en agosto, se entrevistó con el primer ministro, Narendra Modi, y con el ministro del Ferrocarril, Suresh Prabhu. En esas reuniones llegó a ponerse sobre la mesa la posibilidad de fabricar in situ.

Talgo aprovecharía una nueva norma que permite el 100% de inversión directa extranjera en proyectos relacionados con infraestructuras ferroviarias, entre otros campos estratégicos para el desarrollo de India. Sin embargo, no queda descartada la formación de una joint venture con un socio local.

Una posible planta en India atendería tanto al prometedor mercado local como al área Asia-Pacífico. Y es que, entre las asignaturas de Talgo a corto y medio plazo figura reforzar la cartera de pedidos.

En la reciente presentación de resultados correspondientes al ejercicio 2015, el grupo reconoció una reserva de trabajo valorada en 3.117 millones de euros, lo que multiplica sus ingresos anuales por 6,1. La cifra desciende desde los 3.700 millones de 2014.

Talgo, que viene de firmar contratos en un duro 2015 por solo 64 millones (fueron 700 millones en 2013 o 1.876 millones en 2011), dice tener identificadas oportunidades a corto plazo por 9.200 a 12.900 millones, la mayor parte en Europa y Oriente Medio.

La clave, mejorar el tiempo de paso en las curvas

La pendulación de los trenes es uno de los avances incorporados por Talgo a su flota, junto al eje de ancho variable o la rueda independiente guiada frente al eje convencional.

En el caso de los trenes pendulares, que son los que se pretenden probar en India, se logra aumentar la velocidad de paso por curva sin reducir los niveles de confort del pasajero, según explica el fabricante en su página web.

El sistema de Talgo consiste en elevar el “centro instantáneo de rotación” de la suspensión por encima del “centro de gravedad” del sistema. Esto posibilita la generación de un “sobreperalte en caja” que proporciona una disminución de la aceleración lateral que siente el viajero para una misma velocidad de paso por curva. Así, se consigue un incremento del confort. El sistema es inercial y con coste nulo en mantenimiento.