Editorial

El empleo, paciente con la política

Febrero se saldó con un avance de 63.355 ocupados, según el registro de cotizantes de la Seguridad Social, un 2,97% más que hace un año, una tasa similar a la que para todo 2015 ha arrojado la Encuesta de Población Activa o la propia Contabilidad Nacional. Pese a que el desempeño de la ocupación ha sido ligeramente más modesto al de los meses pasados, y que el número de parados ha aumentado en términos nominales (que no en los desestacionalizados), no hay muchos argumentos para dudar de la marcha firme del mercado de trabajo. No hay ningún dato, además, del comportamiento de la demanda que indique una súbita cautela en el comportamiento de los agentes económicos, como no sea la lógica alerta que las expectativas de los consumidores recogían en el indicador de confianza de enero, y cuyo comportamiento de febrero veremos de inmediato. De hecho, el empleo mantiene firmeza en industria, en servicios y en construcción. Sin embargo, no es menos cierto que los meses no pueden seguir pasando sin mella en las actitudes de los agentes económicos si la situación política sigue con el bloqueo a la gobernabilidad que tiene ahora. Los inversores, los consumidores y los emprendedores han sido hasta ahora pacientes con la política y la pasividad de los políticos. Pero no lo serán eternamente.