Tribuna de Jordi Sevilla

“La única oportunidad de cambio”

Jordi Sevilla, en una imagen de archivo.
Jordi Sevilla, en una imagen de archivo.

Los ciudadanos emitieron el 20D, junto con su voto, dos mensajes inequívocos: querían cambiar al Gobierno de Mariano Rajoy y querían que el resto de partidos políticos se pusiera de acuerdo para ello. El PSOE fue muy respetuoso desde el principio con los tiempos constitucionales y solo ante la segunda negativa de Rajoy a intentar formar una mayoría de gobierno, aceptó el encargo del Rey en la persona de Pedro Sánchez como candidato.

Desde el 2 de febrero, Pedro Sánchez ha venido diciendo que el cambio solo era posible desde acuerdos y pactos transversales que superaran la dinámica de la confrontación frentista. Por un lado, porque los números lo imponen (la supuesta mayoría de izquierdas que proponen algunos no suma suficientes votos) y, por otro, porque tenía la convicción de que la mayoría de los problemas que atascan en este momento a nuestro país solo se pueden desbloquear desde la generosidad del diálogo, del acuerdo y de los pactos transversales.

Nos pusimos a ello desde el primer día con conversaciones con todos los partidos del arco parlamentario que manifestaron su voluntad de sentarse con el candidato propuesto por el Rey para intentar un acuerdo en torno a un programa de cambio. Excluimos al PP que no quiere cambio y se autoexcluyó Podemos, más preocupado por los sillones propios que por los programas que mejoren la vida de la gente.

"Se autoexcluyó Podemos, más preocupado por los sillones propios que por los programas"

Ahora vemos el primer fruto de esta actitud de diálogo y negociación con el acuerdo firmado entre PSOE y Ciudadanos. Un acuerdo que busca sumar y que necesita ser complementado con otros similares con todos aquellos que priorizan las preocupaciones de la gente y la aspiración por un cambio político. Es la primera vez desde la Transición que dos fuerzas de ámbito nacional llegan a un pacto global de legislatura que además incluye profundas reformas, cambios y avances que corrigen los principales errores cometidos por el PP durante su mayoría absolutista y ofrecen un camino de mejora para la clase media y trabajadora de este país. Un acuerdo que incluye:

"El pacto revierte los efectos más negativos de la reforma laboral del PP"

- Los principales compromisos de regeneración democrática que se han venido reclamando durante los últimos años desde amplios sectores de nuestra sociedad. Entre otros: poner fin a los aforamientos; reformar el Senado; transformar las actuales diputaciones por órganos más centrados en los pequeños municipios; adoptar medidas para la lucha contra la corrupción; acercar el Congreso de los Diputados a la ciudadanía, y, sobre todo, concretar la aspiración de reforma constitucional que perfeccione nuestro modelo autonómico en un sentido federal e introduzca en nuestra Carta Magna los derechos sociales como derechos fundamentales.

- Un profundo cambio en la política de austeridad y ajuste presupuestario injusto seguida durante los últimos cuatro años. En concreto, se acuerda renegociar el calendario de reducción del déficit público con Bruselas; se renuncia a que el proceso de ajuste presupuestario recaiga, como hasta ahora, sobre los gastos sociales, y se arbitra una profunda reordenación del sistema fiscal, que no solo combate más decididamente el fraude, sino que redistribuye la carga desde las rentas del trabajo a las grandes fortunas, los beneficios empresariales y los impuestos ecológicos.

- Coloca la lucha contra la desigualdad social y la pobreza en el centro de la actividad presupuestaria con la creación de dos nuevas figuras de ayuda a las personas con más dificultades: el ingreso mínimo vital para quienes no tienen rentas y el complemento salarial para los trabajadores pobres, a la vez que combate la pobreza infantil con un incremento sustancial de la actual ayuda por hijo.

- Revierte los efectos más negativos de la reforma laboral del PP reduciendo la actual discrecionalidad en favor del empresario para imponer recortes y fortaleciendo el papel moderador de la negociación colectiva.

- Combate la precariedad laboral, centrada hoy en el abuso de la contratación temporal. Y lo hace mediante un nuevo contrato que limita a dos años la temporalidad, refuerza la indemnización por extinción del contrato en el segundo año, fortalece la tutela judicial y facilita su conversión en contratos indefinidos.
Impulsa un plan de lucha contra el paro con el objetivo de reducir la tasa de desempleo a la mitad al final de la legislatura con medidas concretas para incentivar la incorporación al mercado laboral de los parados más vulnerables y revisando totalmente las actuales políticas activas de empleo.


Son solo algunas de las principales medidas de cambio, progreso y reforma que se contienen en el acuerdo firmado entre PSOE y Ciudadanos. Seguimos abiertos a sumar fuerzas, propuestas y votos para hacer posible el deseo de millones de ciudadanos de dar un giro progresista y reformista en nuestro país. Es posible. Tenemos candidato, hay un programa y hemos sumado votos durante estos días de negociación. A partir de ahí, el resto de fuerzas parlamentarias deben decidir si participan ampliando y mejorando este acuerdo o se apuntan, con el PP, al bloqueo del cambio que tanta ilusión genera entre la ciudadanía.

Jordi Sevilla es responsable económico del equipo negociador del psoe