Expertos reunidos por EY piden un pacto para redactar un nuevo Estatuto de los Trabajadores

Cómo blindar la ley laboral de los vaivenes políticos

De izquierda a derecha: Germán Ríos (Banco de Desarrollo de América Latina); Raúl Garcría (EY); Federico Linares (EY); Javier Vega de Seoane (Círculo de Empresarios) y Benigno Varela (ex magistrado de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo), durante la jornada La reforma laboral en la encrucijada política organizada por EY.
De izquierda a derecha: Germán Ríos (Banco de Desarrollo de América Latina); Raúl Garcría (EY); Federico Linares (EY); Javier Vega de Seoane (Círculo de Empresarios) y Benigno Varela (ex magistrado de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo), durante la jornada La reforma laboral en la encrucijada política organizada por EY.

“España necesita un pacto social que sea suficiente para aislar las reformas legislativas del mercado laboral de los vaivenes políticos”, ha reclamado hoy el socio responsable del área laboral de EY, Raúl García.

Esta idea ha sido repetida por otros actores del mercado de trabajo que han intervenido hoy en la jornada La reforma laboral en la encrucijada política, organizada por la consultora EY. En concreto, el ex magistrado de la Sala de lo Social del Tribunal Supremo, Benigno Varela, ha defendido que “hay que estructurar un nuevo Derecho del Trabajo totalmente distinto al actual, en el que algún signo protector vaya también para la empresa y el empresario” y no solo para el trabajador, ha explicado.

Así, Varela ha insistido en que los políticos deberían de ser conscientes de que las reformas laborales no están impulsadas por los cambios políticos sino por los escenarios económicos.

De hecho, Raúl García ha criticado las prisas con las que a veces los Gobiernos acometen las reformas laborales nada más llegar al poder, lo que repercute en la mala calidad de las normas que generan, ha dicho.

Por ello laboralista de EY ha hecho hincapié en que cualquier pacto para renovar el Estatuto de los Trabajadores debería estar presidido por dos ideas: perseguir la buena calidad técnica de la norma; y recoger las particularidades del tejido productivo español en el que la inmensa mayoría de las empresas tiene menos de cincuenta trabajadores.

En cualquier caso, estos expertos han coincidido en que los cambios podrían venir con la redacción de un nuevo Estatuto de los Trabajadores, tal y como propone el PSOE, si bien no coincidieron en absoluto en que dicha nueva redacción de al traste con la reforma laboral de 2012 como han anunciado los socialistas, ni con la de 2010, como también propone Podemos.

Muy al contrario, tanto García como Varela y otros intervinientes, como el director de Asuntos Estratégicos del Banco de Desarrollo de América Latina, Germán Ríos o el presidente del Círculo de Empresarios, Javier Vega de Seoane, han defendido los efectos, en su opinión “muy positivos” de las últimas reformas laborales. Y han insistido en que, en todo caso, los cambios futuros deberían “profundizar” en la reforma laboral, agilizando los procesos de los despidos colectivos para evitar un buen número de nulidades o fijando un arbitraje al término de la ultraactividad de los convenios.