Compra una participación estratégica en Squarebreak

Accor sigue los pasos de Airbnb y se lanza al alquiler vacacional

Sebastien Bazin, presidente de Accor.
Sebastien Bazin, presidente de Accor.

El grupo hotelero francés Accor ha entrado en el mercado del alquiler de apartamentos con dos operaciones. Ha tomado un 49% de la startup Squarebreak y un 30% de Oasis Collections, especializadas en el arrendamiento de viviendas.

Accor ha anunciado la compra del 49% de Squarebreak, una plataforma que ofrece viviendas de alquiler de lujo en zonas vacacionales de Francia, España y Marruecos. Squarebreak es una 'startup' francesa fundada en 2013 por Hugues van Heesewijk y Maxime Lesaulnier, especializados en turismo, plataformas digitales y 'real estate'.

Además, ha desvelado la adquisición de un 30% de la plataforma Oasis Collections, especializada en los alquileres privados pero con un importante peso de los controles de calidad y con los servicios de un hotel. La empresa fue fundada en Buenos Aires en 2009 y cuenta con 1.500 propiedades en 18 países de América Latina, Estados Unidos y Europa.

No es este el primer paso que da Accor para acercarse a las nuevas tecnologías y los nuevos hábitos de consumo. Hace año y medio la empresa puso en marcha un plan de transformación digital con un presupuesto de 225 millones de euros a cinco años. Un programa que se complementó este año con la apertura de su plataforma de reservas online, AccorHotels.com, a una selección de hoteles independientes con el objetivo de triplicar su oferta hotelera y ofrecer más de 10.000 hoteles en 300 ciudades de todo el mundo, con una inversión adicional de 22,5 millones.

La empresa ha presentado además sus cuentas de cierre de 2015, donde se anotó un alza de ingresos del 2,3%, hasta los 5.581 millones de euros, y un incremento del beneficio del 9,4%, hasta los 244 millones. El grupo hotelero francés ha anunciado además un fuerte crecimiento tanto en Europa como en los mercados emergentes y ha reconocido que en Francia se ha visto afectado por la caída de los visitantes tras los atentados de París. En España su facturación creció un 11,4%.