Germán López Madrid, presidente de Volvo Car España

“Con estabilidad, continuará el crecimiento”

Con la creciente importancia de los modelos híbridos y eléctricos, la industria se enfrenta a un gran desafío y Volvo quiere estar preparada.

Germán López Madrid, presidente de Volvo Car España.
Germán López Madrid, presidente de Volvo Car España.

Por experiencia, bagaje internacional y por su propio temperamento independiente y crítico, el presidente de Volvo Car España es una de las voces más respetadas en el sector del automóvil. Además, es desde hace muchos años presidente de Aniacam, la asociación de importadores.

Pregunta. ¿Cómo valora la evolución del mercado durante 2015 y la de Volvo, en particular?
Respuesta. España es el país que más crece de toda la UE en matriculaciones. El año 2015 finalizó con un total de 1.041.295 matriculaciones, situándose por encima del millón de unidades después de más de cinco años. De cara a 2016, y siempre y cuando se alcance una estabilidad política, continuará con el crecimiento de mercado hasta las 1.150.000 matriculaciones, y en el año 2017 alcanzar 1.200.000 unidades. En el caso de Volvo España, 2015 ha sido un magnífico año, ya que hemos crecido un 31% (que supone un incremento del 50% más, sobre el 21% que ha tenido el mercado). Para 2016 esperamos un crecimiento del 11%, hasta llegar a las 11.800 unidades.

P. Ustedes siempre han priorizado la rentabilidad y son poco amigos de hacer descuentos, ¿sigue creyendo que este es el enfoque correcto?

El futuro de los ecológicos

P. ¿Qué novedades podemos esperar en cuanto a híbridos y eléctricos?
R. Vamos a seguir apostando por la electrificación. Actualmente tenemos tres modelos con la versión híbrida enchufable (twin engine), que son el V60, el XC90 y el S90, y nuestros planes avanzan para incluir otros modelos. Asimismo, en el año 2019 tendremos también en nuestra gama un modelo completamente eléctrico con una automoción de más de 500 kilómetros. Todo ello nos llevará a alcanzar que en el año 2020 el 10% de nuestras ventas sean modelos híbridos enchufables y eléctricos.

R. El precio no es el factor decisivo para la compra de un vehículo premium. Por ello, apostamos por garantizar al cliente no solo el producto de máxima calidad, sino además el mejor servicio. Al proteger el valor residual de nuestros productos, le damos mayor valor a la marca y al valor futuro de los coches. El mercado valora positivamente nuestra estrategia, ya que Volvo, junto con Renault, son las marcas líderes en penetración en el canal de empresas, con un 25% de nuestras ventas.

P. El nuevo XC90 ha tardado mucho en llegar pero ya es un éxito. ¿Qué esperan de él?
R. Supone la renovación de uno de nuestros modelos más emblemáticos. Pero, además, es un modelo muy importante dado que es el primer coche fabricado dentro de la nueva estrategia de Volvo y dentro de la nueva plataforma de arquitectura escalable de productos (SPA). En España se habían recibido más de 600 pedidos, incluso antes de llegar el vehículo a las exposiciones de nuestros concesionarios. Para este 2016 prevemos las 1.500 unidades vendidas.

P. El nuevo S90 dice mucho de la ambición de Volvo, de su capacidad para competir con los alemanes, ¿cuáles son sus argumentos de venta frente a estos?
R. Creemos que el S90 es el modelo más premium y tecnológicamente más avanzado del segmento DE. Además, es el segundo modelo desarrollado íntegramente por Volvo. Nuestra intención con el S90 es revolucionar el segmento sedán premium con un modelo que cuenta con los mayores avances tecnológicos. Viene equipado con una función de unidad de conducción semiautónoma avanzada denominada pilot assist, que ofrece suaves correcciones en la dirección para mantener el coche correctamente alineado dentro de la autopista. También introduce una nueva primicia mundial, como el city safety, capaz de detectar animales de gran tamaño, así como peatones y ciclistas.

P. Como presidente de Aniacam, ¿considera que el sector recibe del Gobierno el trato que se merece?
R. La puesta en marcha del plan PIVE ha sido un claro apoyo por parte del Gobierno, pero creo que se puede hacer más. El sector del automóvil representa el 10% del PIB español, emplea a 9% de la población activa y supone el 12% de inversión de I+D+i. El coste logístico es el principal desafío de la industria automovilística al estar entre 1.200 y 1.700 kilómetros del centro de gravedad de la demanda en Europa. Una de las claves es la flexibilidad, hay que insistir en ello a corto plazo. Y la formación sigue siendo un factor clave. Las Administraciones públicas deben reforzar políticas que incrementen la I+D+i. Además, los automóviles en España soportan una de las mayores cargas fiscales en la Unión Europea, porque no solo tenemos el IVA, sino que además se le añade el impuesto de matriculación, relacionado con las emisiones. Creemos que la fiscalidad respecto a las emisiones debe estar unida al uso del vehículo, siguiendo con las políticas de Bruselas: quien contamina, paga.