Las telecos de banda ancha buscan reforzarse en el móvil frente a BT

Virgin Media y Sky piden a la CE que apruebe la venta de O2 a Hutchison

La CE envió el jueves a Hutchison sus objeciones sobre la compra de O2

Clientes de O2 hacen cola en una tienda de la teleco en Londres.
Clientes de O2 hacen cola en una tienda de la teleco en Londres.

Sigue la agitación en el sector británico de las telecos. Virgin Media ha pedido a la Comisión Europea (CE) que permita la compra de O2, filial de Telefónica en Reino Unido, por parte de Hutchison, para su posterior fusión con Three. Una transacción valorada en 10.500 millones de libras (unos 13.600 millones de euros) que provocará una reducción del número de operadores móviles de red de cuatro a tres.

Virgin, que tiene una cuota del 19% en el mercado de banda ancha, quiere sacar partido de la fusión de O2 y Three para reforzar su posición en la telefonía móvil donde, a través de su OMV, cuenta con más de tres millones de usuarios. Según Financial Times, la empresa cree que las preocupaciones sobre el impacto de la fusión en la competencia pueden ser resueltas, y recuerda el caso de Austria e Irlanda, donde hay una fuerte competencia y alternativas para el consumidor, gracias a las concesiones que aprobó Bruselas en operaciones de concentración similares a la de O2 y Three.

Hutchison, para contar con el visto bueno de la CE, ha ofrecido la venta de capacidad mayorista y la apertura de sus redes a los operadores virtuales. El grupo asiático ha ofrecido también una congelación de las tarifas móviles durante cinco años, junto con una inversión de 5.000 millones de libras (unos 6.500 millones de euros).

Virgin Media no es la única. También Sky ha apoyado que la CE apruebe la fusión de O2 y Three. La compañía, que tiene una cuota del 22% en el mercado de banda ancha, va a entrar en el negocio de la telefonía móvil. De hecho, llegó a un acuerdo el pasado año para utilizar la red de O2.

Las compañías de banda ancha quieren posicionarse en el móvil ante el desafío de BT, que acaba de cerrar la compra de EE, el mayor operador de telefonía móvil de Reino Unido, lo que sitúa al antiguo monopolio en una posición de fuerza para acometer el lanzamiento de ofertas convergentes fijo-móvil.

El proceso, en cualquier caso, está en marcha. La CE envió el jueves a Hutchison una lista provisional con sus objeciones a la operación. Ahora empezará una larga negociación para tratar de llegar a un acuerdo. Una situación que se ha dado en otros países como Alemania, donde Telefónica negoció durante mucho tiempo con Bruselas para recibir el visto bueno a la compra de E-Plus. En principio, el ejecutivo comunitario tiene de plazo hasta el 22 de abril para tomar una decisión definitiva.

El proceso ha estado cargado de tensión. Esta misma semana, la máxima responsable de Ofcom, el regulador británico, pidió a Bruselas que parase la fusión de O2 y Three por el riesgo de una subida de precios. De momento, la operación sigue adelante.

Telefónica se toma un respiro en Bolsa ante el nuevo escenario

Telefónica se ha tomado en respiro en Bolsa ante el nuevo escenario generado en torno a la venta de la filial británica O2 al grupo asiático Hutchison Whampoa.

Así, las acciones de la compañía subieron un 1,78% en la sesión del viernes hasta 9,42 euros. Ya en la jornada del jueves, los títulos de Telefónica subieron un 2,77%. No obstante, las matildes acumulan una bajada del 7,89% desde principios de año, un periodo marcado por un fuerte castigo en el conjunto de los mercados financieros mundiales.

Los inversores parecen apostar así por la materialización de la venta de O2, una vez que Bruselas ha remitido a Hutchison la lista con las objeciones que deben resolverse para aprobar la operación. La venta de O2 es clave en el dividendo comprometido por Telefónica de 0,75 euros por acción para este año.