El grupo asiático promete inversiones y congelar precios

La CE envía sus objeciones sobre O2 a Hutchison, que ya ofrece concesiones

La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager.
La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager. Efe

Comienza una nueva fase, quizá la decisiva, en la venta de O2, filial británica de Telefónica, a Hutchison, que tiene intención de fusionar dicha operadora con su filial Three. Una transacción, valorada en 10.500 millones de libras (unos 13.600 millones de euros), que supondrá la integración de dos operadores de telefonía móvil de red y que debe ser aprobada por la Comisión Europea. De momento, Bruselas ya se ha empezado a mover.

El ejecutivo comunitario, que en octubre decidió analizar en profundidad la operación, ha enviado ya una copia avanzada de las objeciones a Hutchison a su plan para adquirir O2, según publicaron MLex y la agencia Bloomberg. Bruselas plantea sus preocupaciones sobre cómo el acuerdo puede herir la competencia y qué concesiones pueden hacer las compañías para que el regulador apruebe la transacción.

Hutchison, compañía compradora y que debe encargarse de toda la negociación del proceso, no había hecho ningún comentario al cierre de esta edición.

En cualquier caso, y si no hay una sorpresa, ahora comienza un periodo de negociaciones entre Hutchison y la Comisión Europea para tratar de acercar posturas. Un escenario similar al que se planteó entre Telefónica y Bruselas, cuando el grupo español planteó la adquisición de la alemana E-Plus. De hecho, ambas partes tuvieron reuniones casi diarias durante muchas semanas hasta el acuerdo final. De momento, Hutchison tiene dos semanas para contestar por escrito sobre los cargos y pedir audiencia oral con los responsables comunitarios.

De todas maneras, Hutchison ya ha mostrado su disposición a negociar y ya ha planteado sus primeras concesiones para lograr la aprobación de la compra de O2. En una carta abierta publicada en el diario Financial Times, Canning Fok, directivo del grupo asiático prometió una congelación de las tarifas de móvil durante cinco años. El ejecutivo contestaba así a Sharon White, responsable del regulador británico Ofcom, que también en una carta abierta en este mismo diario, pidió a Bruselas que frenase la operación ante la amenaza de una subida de los precios para los usuarios de Reino Unido.

Pero las concesiones de Hutchison no quedan ahí. La compañía ha prometido unas inversiones de 5.000 millones de libras (unos 6.500 millones de euros) en los próximos cinco años, además de comprometerse a compartir redes y vender capacidad mayorista a otros operadores británicos.

En este sentido, grupos británicos que ofrecen servicios de telefonía móvil bajo la fórmula de operadores virtuales, como las compañías de banda ancha Virgin Media o Sky, podrían estar interesadas por estos activos para crecer en este negocio. También la francesa Iliad mostró interés por adquirir activos para entrar en Reino Unido.

Fusión en Bélgica

La Comisión Europea aprobó ayer con condiciones la compra del operador móvil belga BASE por el operador de cable Telenet, controlado por Liberty Global, al considerar que si las empresas cumplen los compromisos adquiridos, la operación no planteará problemas de competencia.

BASE, que es uno de los tres operadores de red telefónica móvil de Bélgica, se unirá con Telenet, que también ofrece servicios móviles como OMV.