Editorial

Davos: importa un buen diagnóstico

El Foro Económico Mundial aborda en su cita anual de Davos los principales riesgos globales con una diferencia sobre las más recientes: retorna la sombra de la crisis y los conflictos geopolíticos vuelven a asumir con fuerza el protagonismo en un mundo en el que el cambio constante es la nueva normalidad. En la clasificación de peligros también sobresalen la falta de adaptación y freno al cambio climático, las armas de destrucción masiva y las crisis del agua, las migraciones involuntarias a gran escala o el impacto de los cambios del precio de la energía, al alza o a la baja. Entre los riesgos económicos se distinguen las crisis presupuestarias en economías clave y el alto desempleo estructural o el subempleo, así como los ciberataques y la inestabilidad social. Gran parte de la élite política, económica y empresarial del mundo debatirá bajo el lema La Cuarta Revolución Industrial en busca de soluciones a estas dificultades, que no hacen sino aumentar las diferencias sociales. Tras la rebaja del FMI sobre la previsión de crecimiento mundial, y el ritmo más lento en 25 años de la economía china, de Davos se esperan nuevas ideas, mientras allí destacan los empresarios españoles, junto a los indios, como los más optimistas sobre el futuro. Algo que obliga a recordar lo importante que es un buen diagnóstico para resolver los problemas.