Las temperaturas suaves lo presionarán a la baja

Hasta la metereología se pone en contra del precio del petróleo

El último informe de la Agencia Internacional de la Energía prevé nuevas caídas

Hub de petróleo ubicado en las proximidades de  Marsella, Francia.
Hub de petróleo ubicado en las proximidades de Marsella, Francia.

Cuando un valor entra en una espiral bajista parece que todo lo que le rodea son malas noticias. Esa es la sensación que ahora mismo desprende el petróleo, al que ya hasta la climatología le ha dado la espalda.

Según el último informe de la Agencia Internacional de la Energía (IEA, por sus siglas en inglés), las temperaturas extremadamente suaves registradas a principios de este invierno se han unido a la ya conocida debilidad económica de China, Brasil y Rusia para contribuir a una caída de la demanda de petróleo que presionará todavía más a la baja su precio.

El desplome del oro negro es consecuencia de la estrategia de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de saturar el mercado con la intención de hundir los precios del crudo y expulsar a sus principales competidores, como el fracking de Estados Unidos, con costes de extracción superiores, pero que habían reducido la cuota de mercado de los países del cártel.

Esta persistente sobreproducción ha conducido a récords históricos en los inventarios de los diferentes países, lo que según el gigante Goldman Sachs, podría llevar a un largo periodo de precios bajos incluso aunque se recortaran los niveles de producción.

En concreto, la IEA sostiene que los stocks han aumentado en alrededor de 1,000 millones de barriles de crudo entre 2014 y 2015, lo que, según la organización, podría llegar a poner jaque la capacidad mundial de almacenamiento de oro negro. En la actualidad, los inventarios de crudo de América, Asia y Europa han alcanzado los 4.400 millones de barriles, una cifra muy superior a los 3.800 millones que se registraron de media en los últimos cinco años.

Pese al aumento de la capacidad del stock mundial, la menor demanda prevista para este año, unida a un aumento del petróleo en el mercado, pondrá mucha más presión sobre la capacidad de almacenaje, lo que, según el último informe de la IEA, podría hacer rentable el almacenamiento flotante. Este tipo de inventarios, extremadamente costosos, emplean barcos que, varados, se convierten en auténticos depósitos de barriles de crudo sobre el mar.

La cotización del oro negro ha caído casi un 75% desde que en julio de 2014 alcanzara 115 dólares para el barril de tipo Brent, de referencia en Europa. Este desplome supone ya la mayor crisis del petróleo desde la registrada en los años 70.