Para la eurozona

Entra en vigor el mecanismo único de liquidación bancaria

En la imagen, sede del Banco Central Europeo en Fráncfort, Alemania.
En la imagen, sede del Banco Central Europeo en Fráncfort, Alemania.

El mecanismo único de liquidación y reestructuración bancaria entra plenamente en vigor como segundo pilar de la Unión Bancaria, ideada en plena crisis financiera para prevenir que los contribuyentes tengan que cargar con las quiebras.

El mecanismo, que se estableció tras el primer pilar de la Unión Bancaria, el supervisor bancario único encabezado por el Banco Central Europeo (BCE), implementa la directiva europea de recuperación y liquidación bancaria (BRRD) para la eurozona.

También tendrá plenos poderes la junta única de liquidación bancaria, la autoridad establecida para liquidar o reestructurar a los bancos en dificultades en la eurozona, así como el fondo único, destinado a financiar el proceso de liquidación.

“La Unión Bancaria ya tiene las herramientas que necesita para supervisar los bancos en la eurozona, y a partir de hoy el mecanismo único de liquidación estará plenamente operativo”, señaló el comisario europeo para la Estabilidad Financiera, Servicios Financieros y Unión de Mercados de Capitales, Jonathan Hill.

“Esto significa que tenemos ahora un nuevo sistema para liquidar bancos y para pagar las disoluciones, de manera que el contribuyente estará protegido de la factura de una quiebra”, recalcó.

“Los errores de la banca ya no tendrán que ser pagados por los demás”, agregó el comisario británico.

El mecanismo único de liquidación bancaria se basa en la recomendación del BCE como supervisor único para iniciar una disolución de un banco con graves problemas financieros en la eurozona.

La junta única, formada por representantes de las autoridades nacionales relevantes, el supervisor común y la Comisión Europea (CE), tienen tareas específicas asignadas para preparar la liquidación de un banco.

La junta decide si se debe y cuándo proceder a la liquidación y fija, en un esquema de liquidación, un marco para la aplicación de las medidas necesarias y el uso del fondo único.

El plan puede ser aprobado o rechazado por la CE o, en ciertas circunstancias, por el Consejo de la UE en un plazo de 24 horas.

Las autoridades nacionales de liquidación, bajo la supervisión de la junta, son las que ejecutan el plan de liquidación.

El fondo único garantizará por su parte la disponibilidad de financiación durante el proceso de liquidación.

Estará financiado por contribuciones de la propia banca y solo puede contribuir a una liquidación si al menos el 8 % del pasivo del banco en cuestión ha sido asumido por los propios accionistas y bonistas, por ejemplo, en el denominado “rescate interno”.

El fondo estará en un principio formado por compartimentos nacionales que se irán uniendo gradualmente al cabo de ocho años hasta ser al cien por cien común en 2026, cuando contará con 55.000 millones de euros.

Tras entrar en vigor hoy el mecanismo único de liquidación bancaria, la eurozona negocia el tercer pilar de la Unión Bancaria, formada por los diecinueve países del área de la moneda común pero a la que se pueden sumar otros países de la Unión Europea (UE).

Se trata de un sistema europeo de garantía de depósitos, una iniciativa presentada recientemente por la Comisión Europea y que cuenta con la oposición de Alemania.

En la última cumbre europea del año pasado, precisamente, la canciller alemana, Angela Merkel, y el primer ministro italiano, Matteo Renzi, se enfrentaron por esta cuestión, dado que Berlín quiere antes de avanzar en esta dirección reducir los riesgos financieros, y Roma quiere progresos rápidos.