Breakingviews

La dificultad de superar a Dimon

Jamie Dimon cumple el jueves 10 años consecutivos al frente de JPMorgan tras haber modelado una institución con algunos de los mejores resultados y en una posición fuerte para superar a los rivales durante otra década. Evitar lo peor de la crisis financiera fue el logro clave de Dimon. Al deshacerse del vehículo de inversión estructurado del banco en 2004 y retroceder en su presencia en las hipotecas de alto riesgo y los CDO, Dimon esquivó los problemas que exigieron rescates a sus competidores Citigroup y Bank of America.

En consecuencia, JPMorgan pudo invertir en nuevas sucursales y en tecnología –incluyendo, en los últimos tiempos, la implantación de nuevos sistemas de pagos–. Asimismo, se ha hecho con participaciones en plataformas emergentes como OnDeck, en préstamos, y Square, en pagos.

La crisis lo ha convertido en portavoz no oficial para quejarse de sus consecuencias

La crisis, de hecho, ha elevado a Dimon como portavoz no oficial para quejarse de sus consecuencias. Prácticamente nadie más tenía autoridad para hacerlo. Aunque eso cambió cuando las pérdidas de 6.000 millones de dólares (unos 5.500 millones de euros) en operaciones en 2012 –el llamado caso London Whale– puso en cuestión las habilidades de su banco en la gestión de riesgos.

Dejando los costes legales a un lado, JPMorgan, ha mejorado progresivamente desde la crisis. De sus más grandes rivales, solo Wells Fargo ha tenido un comportamiento mejor. El banco con sede en San Francisco, ahora el mayor por valor de mercado, ha dado a los accionistas una rentabilidad total algo mayor que la entidad de Dimon –130% frente a un 117% de JPMorgan–.

JPMorgan y Dimon, que también tuvo que luchar en el plano personal contra un cáncer hace un año, todavía tienen por delante algunos retos. Su rentabilidad sobre fondos propios del 11% no es nada asombroso. El lento crecimiento económico viene a menudo acompañado de márgenes bajos. Y la regulación no muestra signos de aflojar. Pero teniendo en cuenta hasta dónde llegan los jefes de los bancos, los 10 años de Dimon son algo difícil de superar.