Chef del restaurante del Museo de Bellas Artes de Bilbao

Aparece muerto el cocinero Aitor Basabe en un bosque de Llanes

Conocido chef bilbaíno Aitor Basabe, responsable de la cocina del restaurante Arbolagaña.
Conocido chef bilbaíno Aitor Basabe, responsable de la cocina del restaurante Arbolagaña. EFE

El cuerpo sin vida del conocido cocinero vasco Aitor Basabe (Bilbao, 1968) responsable del restaurante Arbolañaga, en el Museo Bellas Artes de Bilbao, fue hallado la noche del 23 al 24 de diciembre en una zona de la parroquia de La Borbolla, en Llanes, cerca de su vehículo abandonado. La Guardia Civil barabaja la hipótesis del suicidio.

La Guardia Civil de Asturias recibió el aviso del 112 a las 3.10 de la madrugada del 24 de diciembre. La alerta previa la había lanzado la Ertzaintza, a la que le había llegado la denuncia por su desaparición. Las coordenadas del teléfono móvil del cocinero indicaban que se podía encontrar en esta zona del oriente asturiano.

El Instituto Armado localizó el vehículo en la carretera AS-343, entre Purón y La Borbolla, en una zona utilizada por los vehículos de los maderistas. Instantes después fue localizado el cuerpo sin vida del conocido cocinero.

En el perfil de Facebook del restaurante Arbolañaga confirmaban el fallecimiento del chef: “A Aitor Basabe le ha fallado ese corazón tan grande. Nos deja su gran sonrisa; su amor por la naturaleza; su sabiduría y la gran humanidad que desbordaba por todos los lados. Hoy es un día triste pero siempre te recordaremos haciendo lo que a ti te gustaba. Te echaremos de menos”.

Aitor Basabe, autor innovador y creativo, maestro de cocina original y sugerente, refinada, pero sin artificialidad. Una promesa iconoclasta salida en los años noventa del concurso de jóvenes cocineros de Vitoria, y que después fue a recalar durante años en el restaurante cántabro de San Román de Escalante. Fundó Arbolañaga en 2001, moderno y minimalista restaurante, junto a su mujer, Ana Larrea. Con talento para ofrecer un producto excepcional y una técnica muy valorada por las firmas de prestigio.

Era un cocinero en alza y con una gran proyección. Arbolagaña, de la mano de las sabias manos de Aitor Basabe brillaba con una selecta cocina de gran calidad, capaz de satisfacer tanto a los amantes de la gastronomía tradicional como a quienes les agrada las innovaciones culinarias.

Entre los aficiones de Aitor Basabe figuraba el buceo. Sabía de minerales y setas, de aceites y vinos. El restaurante es uno de los mejores en cocina de setas, foie y pescados. Cuenta con una terraza ajardinada, un comedor luminoso con vistas y decoración minimalista junto a un servicio correcto y atento hacen del restaurante un lugar apropiado para comidas de negocio, de empresa, de pareja o celebraciones de familia. Hay que destacar su bodega con más de 250 referencias.

Normas