Editorial

Un ejemplo de responsabilidad

La patronal de la industria del automóvil (Anfac), que agrupa a fabricantes de coches y camiones, planteó ayer un plan cuyo objetivo es reducir en un 70% las emisiones de CO2 en las grandes ciudades. La estrategia, que ha sido presentada a la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y próximamente lo será también a la de Barcelona, Ada Colau, está integrada por siete medidas. Se trata de una batería de propuestas surgidas del propio corazón de la industria y que incluyen desde un esquema de categorización de vehículos, restricciones al tráfico y mantenimiento de incentivos para modernizar el parque automovilístico (como el PIVE y el PIMA), hasta el impulso a tecnologías alternativas –coches eléctricos e híbridos– cambios en la fiscalidad y promoción del transporte colectivo de empresa. La iniciativa de Anfac constituye un ejemplo de sólida responsabilidad corporativa en un ámbito cada vez más destacado y exigente: el de las medidas de protección medioambiental. Tras la Cumbre de París, y en el marco del endurecimiento de la legislaciones anticontaminantes, la industria ha dado un paso adelante para posicionarse como agente activo en la lucha por reducir las emisiones de Co2. Ello no solo es una muestra sólida de compromiso empresarial, sino también una inteligente forma de anticiparse al futuro.

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