Tribuna

Oportunidades de inversión en Irán

Irán desmantelará componentes que contribuyen a la proliferación de actividades sensibles y a reducir sus reservas de uranio, o al menos ese es el compromiso al que Teherán se ha obligado de acuerdo al Plan Integral de Acción Conjunta en Materia Nuclear firmado el pasado 18 de octubre. A cambio, la ONU, EE UU y la UE levantarán las sanciones al país previo visto bueno de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (IAEA, de sus siglas en inglés). Irán se convertirá en El Dorado de Próximo Oriente. Irán dispone de grandes reservas de divisas en todo el mundo que fueron congeladas por las sanciones y tasadas por el subsecretario de Terrorismo e Inteligencia Financiera de EE UU, Adam Szubin, en 50.000 millones de dólares.

Además en noviembre se espera que tenga lugar en Teherán una conferencia sobre inversión en el sector del petróleo y gas a la que están invitados los más importantes actores a nivel mundial, incluidos los colosos estadounidenses. El Gobierno iraní prevé presentar unos 50 nuevos proyectos que requieren de inversión extranjera con un valor de más de 200.000 millones de dólares. También como incentivo clave para impulsar la inversión extranjera, el Gobierno iraní ha aprobado un nuevo modelo de contrato para lograr que empresas de estos sectores inviertan en proyectos iraníes.

Este nuevo modelo, conocido como Contrato de Petróleo de Irán (IPC, de sus siglas en inglés) reemplaza los acuerdos de recompra en los que Irán acordó pagar al contratista extranjero un precio previamente pactado por el petróleo y el gas producido. No obstante, bajo el IPC, los inversores extranjeros tendrán libertad para incorporar sociedades mixtas con la Empresa Nacional de Petróleo Iraní para producir crudo y gas. Así, las empresas internacionales recibirán como pago una cuota de la producción. Trascendentales son las palabras de Mehdi Hosseini, asesor del ministerio de Petróleo: “Irán firmará con empresas internacionales contratos beneficiosos para todas las partes intervinientes si se anulan las sanciones. En los nuevos contratos, Irán no persigue solo recursos financieros e inversiones extranjeras, sino que el objetivo más importante es la transferencia de tecnología y de gestión”, declaró. “La inversión en proyectos iraníes de petróleo y gas, incluso si se produce una caída de los precios, cuenta con unos altos niveles de viabilidad económica. El coste del barril de está en torno a los 40 o 50 dólares en algunos países, pero esta ratio es mucho más baja en Irán”, continuó.

Sin embargo, esto contrasta con la extracción de petróleo y gas en yacimientos geológicos específicos como gas de esquisto, aceite de pizarra y arenas petrolíferas, que resulta mucho más costoso, haciendo que la recuperación de la inversión no sea viable económicamente salvo que los precios globales del petróleo aumenten por encima de 80 dólares por barril. De ahí que los inversores extranjeros estén dispuestos a actuar. Irán por su parte, sostiene haber proporcionado ya a la IAEA toda la información requerida sobre su programa nuclear, lo que supone un claro signo de su intención de impulsar la eliminación de las sanciones lo más rápido posible. Se ha requerido a la IAEA para finalizar sus investigaciones sobre las actividades nucleares de Irán y emitir un informe al Consejo de Dirección de la Agencia antes del 15 de diciembre. Tal y como se ha confirmado en una declaración conjunta realizada por la Alta Representante de la Unión Europea, Federica Mogherini, y el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Javad Zarif, la Comisión Conjunta, grupo supervisor de la implementación del acuerdo, se reunió en Viena para discutir los últimos avances en relación con el acuerdo, y revisar aquello que las partes deben hacer desde ahora hasta la fecha de implementación. Tras esta reunión, Abbas Araqchi, el viceministro iraní de Asuntos Internacionales, declaró que se espera que Irán cumpla con sus compromisos bajo el Acuerdo “tal vez en un par de semanas o algunas semanas”, y sugirió que “ojalá antes de finales de este año podamos tener la fecha de implementación”.

Irán tiene la cuarta mayor reserva del mundo de petróleo, y la segunda de gas, gran parte sin explotar y, tras más de cinco años de sanciones que han paralizado la economía del país, es evidente por qué las mayores empresas petrolíferas del mundo quieren volver. Irán planea incrementar su recuperación en 500.000 barriles por día en dos meses; y en un millón de barriles por día tras seis meses una vez se levanten las sanciones.

José María Viñals Camallonga es socio y ‘Partner & Director of International Operations’ en Lupicinio International Law Firm.

Normas