La Comisión Europea pide más información

Irlanda, bajo la lupa por las ventajas fiscales a Apple

El ministro de Finanzas irlandés, Michael Noonan, conversa con el ministro español de Economía, Luis de Guindos, durante la reunión del Eurogrupo.
El ministro de Finanzas irlandés, Michael Noonan, conversa con el ministro español de Economía, Luis de Guindos, durante la reunión del Eurogrupo.

El ministro irlandés de Finanzas, Michael Noonan, afirmó hoy que la Comisión Europea ha solicitado a su país más información sobre las ventajas fiscales concedidas a la multinacional Apple, a la que Bruselas investiga desde 2014.

A su llegada a la reunión de titulares de Economía y Finanzas de la zona del euro, el Eurogrupo, Noonan dijo que su Gobierno ha recibido una petición escrita de la Comisión Europea en la que solicita más información sobre este caso, que no espera que se cierre de manera inminente. Indicó que Dublín está recopilando los datos pertinentes y que estos serán entregados en un par de semanas, por lo que consideró que no habrá una decisión de la Comisión sobre su investigación antes de Navidades.

La Comisión Europea, por su parte, eludió dar detalles sobre el caso y se limitó a declarar que “la investigación sigue su curso”. Bruselas sospecha que Irlanda, motivada por cuestiones relacionadas con el empleo, acordó un régimen fiscal ilegal con el gigante estadounidense Apple para que dos de sus filiales en el país paguen menos impuestos.

La Comisión abrió su investigación en 2014 ante el temor a que las autoridades fiscales irlandesas aceptasen que Apple calculase el beneficio neto de sus filiales en el país “sin ningún tipo de razonamiento”, de manera que podría haber declarado menos beneficios de los que le correspondían y, por tanto, haber pagado menos impuestos.

Hace un mes, la Comisión Europea lanzó una seria advertencia al concluir que las ventajas fiscales selectivas que otorgaron Luxemburgo y Holanda a Fiat y Starbucks, respectivamente, son ilegales, por lo que ambos países tendrán que recuperar entre 20 y 30 millones de euros cada uno.

Ambas investigaciones fueron abiertas en 2014, al igual que la relativa a Apple en Irlanda, y han llevado a Bruselas a considerar que ambos países han respaldado a través de resoluciones tributarias “métodos artificiales y complejos para crear ventajas fiscales” para estas multinacionales “que no reflejan la realidad económica”.

Si se confirma que las ventajas fiscales de las que se beneficiaron Apple Sales International (ASI) y Apple Operations Europe (AOE) durante más de veinte años en Irlanda fueron ilegales, Bruselas podría exigir a Irlanda que recupere los impuestos no abonados, pero solo desde 2003, una cantidad que podría ser abultada.

La investigación de Bruselas se centra en los llamados “acuerdos previos sobre precios de transferencia”, que fijan las tasas que se aplican a determinadas transacciones comerciales entre filiales del mismo grupo y que influyen a la hora de calcular la base imponible. El Gobierno irlandés ha reiterado en numerosas ocasiones que no ha infringido la legislación de la UE sobre la concesión de ayudas estatales a multinacionales como Apple.

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