El Ayuntamiento no prevé emitir más deuda

Madrid prescindirá del rating de S&P y Fitch

La alcaldesa de Madrid, Manuel Carmena
La alcaldesa de Madrid, Manuel Carmena EFE

El Ayuntamiento de Madrid ha decidido no renovar los contratos con las agencias de calificación financiera Standard & Poor’s y Fitch, con el argumento de que el consistorio no prevé elevar su deuda, que rondará a final de año los 4.600 millones de euros, y de “potenciar el ahorro en partidas que no benefician directamente a la ciudadanía”, según ha explicado en un comunicado.

Las citadas agencias no firmarán por tanto contrato con el equipo de Manuel Carmena para 2016, después de que los contratos vigentes venzan el próximo mes de diciembre. El rating concedido por S&P a la capital madrileña es de BBB/A-2 según la última revisión, en la que decidió rebajar de estable a negativa la perspectiva de la calificación financiera de la ciudad.

Los contratos con estas dos agencia de calificación, que se renuevan anualmente, suponen el pago por parte del Ayuntamiento de Madrid de más de 100.000 euros en 2015. Fitch ha recibido por sus servicios de este año 50.469,12 euros, mientras que Standard & Poor’s recibirá 56.481,55 euros. La relación comercial de este ayuntamiento con ambas agencias privadas comenzó en 2002, por lo que se estima un gasto total en esta partida de más de un millón de euros de las arcas públicas municipales.

“El Ayuntamiento de Madrid no tiene intención de emitir más deuda”, explican en el consistorio. El propio Ayuntamiento prevé que el volumen de deuda alcance a finales de año los 4.600 millones de euros, con una reducción a lo largo del ejercicio de 1.058 millones, del 18,7%. A ello contribuirá la reciente decisión, anunciada la semana pasada, de amortizar de forma anticipada deuda por volumen de 365,9 millones de euros. El consistorio estima que el ratio de deuda viva sobre ingresos corrientes se situará este año en el 110,89%, muy cerca del objetivo final del 110% que marca el Plan de Reducción de Deuda 2013-2018.

La decisión de Carmena de prescindir de los servicios de Standard & Poor’s y Fich refleja también cierto grado de desencuentro entre el consistorio y las citadas agencias, según revelaba ayer la Cadena Ser. Así, el Ayuntamiento tuvo que responder a cuestiones como el futuro de la escuela de tauromaquia y al recelo de las agencias sobre la capacidad de pago del consistorio.

El Ayuntamiento señaló ayer en un comunicado su compromiso firme en afrontar los pagos de la deuda y con la transparencia y la rendición de pagos. “Esta rendición de cuentas no debe pasar necesariamente por el pago a entidades privadas encargadas de emitir valoraciones objetivas y neutrales de los países, empresas y administraciones que analizan. Son muchos los Ayuntamientos que no mantienen ningún tipo de relación contractual con agencias de calificación”, defendió.

Vencimientos fuertes dentro de diez años

El Ayuntamiento de Madrid tiene intención de prescindir de la calificación de las agencia de rating en un ejercicio en que no habrá graves desafíos para el pago de la deuda. Con un endeudamiento total que a cierre de 2015 ascenderá a 4.600 millones de euros, los vencimientos y pagos de préstamos que afrontará la capital madrileña en 2016 serán de 197 millones de euros, de acuerdo con datos de Bloomberg. Los ejercicios más desafiantes vendrán mucho después: en 2025 habrá compromisos de pago por 1.382 millones de euros y en 2030, por 1.345 millones. Hasta entonces, la cuantía máxima serán los 334 millones de euros que vencerán en 2020.
La ausencia de rating bien puede encarecer el tipo al que un emisor aspira a colocar su deuda entre inversores internacionales, aunque Madrid no tiene previsto endeudarse más. De hecho, el consistorio está inmerso en un proceso de auditoría, sobre el que Standard & Poor’s ya advirtió el mes pasado que podría tener consecuencias negativas en la calificación.
La agencia tiene asignado un rating para la deuda madrileña de BBB, la misma nota que Fitch, si bien rebajó el mes pasado la perspectiva de estable a negativa, a propósito precisamente del riesgo de que la auditoría cambiara la disposición del ayuntamiento a pagar su deuda, según apuntaba Standard & Poor’s en su informe.
Madrid y Barcelona son las únicas ciudades españolas que cuentan con rating de S&P. La agencia concede su calificación financiera a los estados soberanos, aun sin que se le haya solicitado y haya contrato de por medio, con el fin de dar una referencia para las emisiones de deuda corporativa de cada país. En el caso de las ciudades, la concesión de calificaicón financiera sí requiere de un contrato.

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