Aumenta el número de enfermos extranjeros

Ya no hace falta ir a Houston para tratarse el cáncer

La tasa de curación media en tumores es superioral 55%

Hospital La Paz, en Madrid.
Hospital La Paz, en Madrid.

Enfrentarse a un cáncer asusta. Una vez asumido el designio, no dejan de aflorar dilemas entre los pacientes y sus familiares. ¿Hospital público o privado? ¿Quimioterapia o conviene entrar en ensayos clínicos con tratamientos experimentales? ¿Houston? ¿Medicina natural? En España,
donde cada año aparecen unos 200.000 nuevos casos de esta enfermedad, estas disyuntivas no son tan acuciantes.

Más de una docena de hospitales se miden con los mejores del mundo en tratamientos e investigación para esta enfermedad, que sigue siendo la primera causa de muerte entre los españoles.


En estos momentos, el abordaje integral de esta patología y los tratamientos personalizados basados en análisis biomoleculares de los tumores de los pacientes son las líneas terapéuticas que
se ha han ido instaurando en la mayoría de los hospitales españoles que cuentan con reputados servicios de oncología médica.


Prueba de ello es que la tasa de curación media es superior al 55%. MD Anderson es uno de los hospitales privados, afincado en España desde hace 17 años, especializado en todo tipo de cánceres. Su método es “el mismo que el desarrollado en su matriz”, MD Anderson, en Houston, según explica Santiago González Moreno, director médico y jefe de servicio de oncología quirúrgica digestiva. En este complejo, privado, un equipo multidisciplinar (cirujanos, oncólogos, radiólogos, patólogos, etc.) decide elmejor tratamiento personalizado de acuerdo a los perfiles de cada tumor.

“Estamos al día en los avances más importantes en oncología”. +Unos 6.000 pacientes nuevos acuden cada año a MD Anderson, de diversas procedencias, entre ellas, árabes, ingleses, alemanes o portugueses, donde se practican unas 4.400 cirugías al año. De sus proyectos de investigación en marcha destaca el desarrollo, junto a Houston, de un test de sangre que, junto
al escáner con baja radiación, permitirá la detección temprana de esta enfermedad.


Jaime Feliu, jefe de oncología del Hospital Universitario La Paz, dice que “un hospital no está entre los mejores solo porque hay buenos oncólogos”,  sino también porque detrás hay un excelente equipo de patólogos, biólogos moleculares, etc., que han ayudado a este centro, entre otras cosas, “a ser los primeros en usar inhibidores de genes, como el B-Raf, en el melanoma, o el
ALK, en el cáncer de pulmón”.

Este centro público, con más de 1.700 pacientes nuevos al año, actualmente desarrolla un proyecto de investigación de la biopsia líquida que permite detectar el ADN liberado por las células en la sangre y adaptar los tratamientos a los cambios genéticos del tumor. También investiga
en proteómica (proteínas en los tumores), que ayuda a detectar la resistencia a los medicamentos, y en la epigenética, en la que intervienen sustancias externas. Entre sus principales aportaciones
destacan las firmas génicas (ya patentadas), que arrojan luz sobre el nivel de recaídas en el cáncer de colon o mama. Todo analizando los genes.

“La calidad del tratamiento inicial en el cáncer es el más importante”, asegura José Tabernero, jefe de oncología del hospital público Vall d’Hebron, uno de los centros españoles más internacionalizados. “No es lo mismo el cáncer de mama que un tumor de recto, gástrico
o un sarcoma. Por ello, es necesario hacer análisis de calidad porque “no todos los hospitales pueden perfeccionarse o hacer de todo”.

Este hospital público cuenta con un centro integrado de cáncer (Instituto de Oncología) que desarrolla tratamientos personalizados, investiga en genómica y proteómica para secuenciar
los genes determinantes en cada paciente y es muy activo en la investigación de cáncer de colon, mama y pulmón, los de mayor prevalencia, pero también en los cerebrales y sarcomas

De hecho, cuenta con 300 estudios abiertos en esta área. Cada año recibe 5.000 pacientes nuevos e incluye más de 1.000 pacientes en ensayos clínicos, de los que más de 30% están en fase 1 (en humano). Unidades mixtas de especialistas clínicos e investigadores básicos trabajan conjuntamente en el desarrollo de nuevos enfoques terapéuticos en la Clínica Universidad
de Navarra, que dispone de un Centro de Investigación Aplicada y traslada los resultados
de la investigación básica a los pacientes de la forma más rápida y eficaz. “La única manera de desarrollar un programa oncológico de excelencia”, explican los doctores Javier Arista y Javier
Rodríguez.

Este hospital, privado, que también desarrolla medicina personalizada a partir del análisis molecular de cada paciente, actualmente trabaja, entre otros, en dos programas de investigación destacados, la inmunoterapia, para tumores sólidos y hematológicos, que permite el desarrollo de vacunas con células dendríticas autológicas (personalizadas) que estimulan el sistema inmune de cada paciente aumentando la eficacia de los tratamientos y reduciendo las recaídas, así como en la terapia celular adoptiva. De hecho, actualmente desarrolla varios ensayos de vacunas con este tipo de células en tumores cerebrales, cáncer de mama y de colon y cuenta con una unidad de fase I, que ya cuenta con anticuerpos inmunomodulares “con gran potencial de futuro”.


Entre otras de sus aportaciones, destaca por un programa de individualización terapéutica, y la introducción de nuevas técnicas de oncología radioterápica, que permiten administrar los tratamientos con mayor precisión y rapidez (entre una y cinco sesiones). Tiene liderazgo
en el melanoma, los tumores hepatobiliares y cerebrales.


El cáncer es la piedra angular estratégica del Hospital 12 de Octubre desde hace muchos años, asegura el jefe de servicio de oncología, Luis Paz-Ares. Centro  de referencia en toda España, donde un tercio de sus pacientes vienen de todo el país, de Europa y América. Este hospital destaca en el tratamiento del cáncer de pulmón, mama, neuroendocrinos y próstata.

Áreas donde desarrolla investigaciones punteras, entre las que destacan la inmunoterapia, como el fármaco inhibidor de PD1, un receptor que activa el sistema inmunológico del paciente, mucho más eficaz que la quimioterapia y menos tóxico.


Este hospital desarrolla actualmente más de 100 ensayos clínicos, con diferentes tipos de moléculas, que ofrece a los pacientes como tratamientos adicionales a los convencionales. El 12
de Octubre trata a 2.500 pacientes nuevos al año.


Uno de los puntos diferenciales del Instituto Oncológico Teknon es que cuenta con comités de tumores multidisciplinares que incluyen aquellos diagnosticados con una mayor frecuencia,
como mama, tiroides, próstata, pulmón o tumores ginecológicos o gastrointestinales.


“El modelo garantiza una atención basada en protocolos consensuados científicamente que se actualizan periódicamente y que confirman los mejores resultados del tratamiento”, arguye
Nacho Toscas, radioncólogo. 

Cuenta con una unidad de radioterapia de última generación para tratamientos
de radiocirugía craneal mínimamente invasivos y con control del movimiento respiratorio
del paciente, que permite tratar tanto tumores primarios como lesiones metastásicas de diferentes
localizaciones, minimizando la dosis que reciben los tejidos sanos, a la vez que se acorta el tiempo total del tratamiento, recalca Toscas.


En 2014 visitaron el Instituto Oncológico Teknon más de 800 pacientes, tanto nacionales como internacionales. El volumen de enfermos extranjeros se ha incrementado en los últimos años gracias al reconocimiento tanto del centro como del equipo médico a nivel internacional.


El Centro Integral Clara Campal recibe cada año 3.000 pacientes. Destacan entre sus virtudes la alta tecnología (PET-CT y PET-RNM, la radiocirugía extracraneal, etc.), capacidad reconocida
internacionalmente por sociedades científicas para realizar ensayos clínicos de muy alto nivel, así
como un sistema organizativo que obligue a la multidisciplinariedad de la atención clínica.

“Pero aun así, todo ese despliegue tecnológico, científico y de prestigio, disminuye su peso cuando se enfrenta al intangible que no es otro que el valor de la relación entre un profesional y su paciente. Ahí no existe ningún indicador más allá de la confianza que supone el regreso a la consulta de cada enfermo de cáncer que tratamos”, concluye Cristóbal Belda, director de investigación de HM Hospitales.

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